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Psiconeuroinmunología: Cómo tu mente afecta tu salud

La psiconeuroinmunología es una disciplina a través de la cual se estudian las interrelaciones entre el sistema nervioso central, el sistema inmunitario, el sistema endocrino y la conducta. Para ello intervienen profesionales de diferentes especialidades sanitarias como la psicología, la psiquiatría, la neurociencia, la inmunología, la farmacología, la reumatología o la fisiología, entre otras.

En el presente artículo explicaremos con mayor detenimiento en qué consiste esta disciplina, aclarando también su papel en el ámbito de la salud mental.

¿En qué consiste la psiconeuroinmunología?

Como mencionamos anteriormente, la psiconeuroinmunología es una disciplina integradora en la que intervienen profesionales de diversas especialidades del ámbito sanitario, entre las que se encuentra la psicología, con el fin de analizar las interacciones producidas entre el sistema nervioso central, el inmunitario, el endocrino y el comportamiento, siendo por ello una parcela de la investigación bastante novedosa ya que tiempo atrás se pensaba que el sistema inmunitario solamente podía autorregularse; sin embargo, hoy en día sabemos que otros sistemas del organismo pueden influir en este sistema (Cabrera, Alonso, López, y López, 2017).

Cabe destacar que la finalidad del funcionamiento de manera integrativa de los sistemas inmunitario, nervioso y endocrino no es otra que la de conservar la salud, ayudando en la lucha por la supervivencia y permitiendo controlar diferentes funciones manteniendo la homeostasis del organismo.

De esta forma, el sistema nervioso central es capaz de percibir y responder de manera adecuada frente a diversos cambios, tanto internos como externos, mientras que el sistema inmune puede detectar y desechar aquellos agentes que sean peligrosos y el sistema endocrino sea capaz de dar una respuesta más adecuada para combatirlos (Pérez, Moré Chang, González & Alemán, 2019).

La repercusión del estrés prolongado en el sistema inmunitario

Hablamos de estrés cuando nos referimos a ese fenómeno que se produce en las personas cuando existe una amenaza frente a la homeostasis o equilibrio del correcto funcionamiento de su organismo, de manera que su seguridad y, por ende, su salud se ven en peligro.

Al principio, el organismo desarrolla una tolerancia frente a esa amenaza; sin embargo, cuando esta persiste se produce una descompensación que puede alterar seriamente la salud del individuo.

Por otra parte, existe una comunicación bidireccional entre el sistema nervioso central y el sistema inmunitario, de manera que esta relación ha permitido a algunos investigadores observar los efectos neuropsicológicos de la activación inmunitaria, además de los efectos de las citoquinas y los efectos inmunomoduladores del sistema neuroendocrino.

Es por estos motivos por los que posteriormente se fueron llevando a cabo estudios acerca de los efectos producidos por las citoquinas en enfermedades degenerativas, neuropsicológicas e inflamatorias.

Todo ello ha causado que hayan adquirido gran relevancia los estudios acerca de los efectos del estrés prolongado en el sistema inmunitario, así como también en otras patologías como la esquizofrenia, la depresión, el Alzheimer e incluso los procesos de envejecimiento (Ayala, 2009).

¿Qué podría aportar la psiconeuroinmunología dentro de la psicología sanitaria y en el ámbito hospitalario?

Como sabemos, a lo largo de la vida las personas pueden pasar por numerosas situaciones que son las desencadenantes del estrés y, al mismo tiempo, su respuesta frente al estrés podría estar modulada por diversos factores personales y situacionales.

Además, cuando una persona está pasando por una situación complicada a causa de alguna enfermedad tiene más posibilidades de desarrollar una respuesta de estrés prolongado.

Ante este tipo de casos, la psicología sanitaria juega un papel importante con el fin de prevenir que los pacientes alcancen unos niveles de estrés aún más desadaptativos.

Por ese motivo, se han llevado a cabo diversas investigaciones en torno al ámbito de la psiconeuroinmunología, tras haber podido observar mediante numerosos estudios una posible asociación entre diferentes factores de índole psicológica y diferentes sistemas del organismo como el nervioso y el inmunitario (p. ej., relación entre el comportamiento y las emociones y la actividad del sistema inmunitario), habiendo despertado un especial interés en el campo de la psicología (Ader, Felten y Cohen, 2001; Kiecolt-Glaser, McGuire, Robles y Glaser, 2002; Solomon, 2001; Remor, Arranz y Ulla, 2003).

Algunos de los temas más destacados en la investigación desde el ámbito de la psiconeuroinmunología que han hecho que haya adquirido relevancia dentro del campo de la psicología de la salud y la clínica son los siguientes:

  1. Tiene un campo de aplicación amplio debido a que permite la investigación acerca de las interacciones que se producen entre diferentes sistemas fisiológicos complejos.
  2. Abre las puertas hacia la investigación acerca del control de ciertas enfermedades (p. ej., posibilitar el aumento de la esperanza de vida en pacientes con cáncer mediante el acompañamiento y la terapia psicológica).
  3. Posee una buena capacidad a la hora de integrar conocimientos derivados desde diversas disciplinas que antes se consideraban independientes (p. ej., posibilidad de estudiar los diferentes sistemas del organismo de manera conjunta y en su interacción en lugar de observarlos por separado).

Principales líneas de investigación en el ámbito de la psiconeuroinmunología

En el ámbito de la psiconeuroinmunología es importante mencionar cuáles serían las líneas principales de investigación, ya que podríamos clasificar en torno a ellas la mayoría de los estudios que se han podido llevar a cabo dentro de este campo, siendo tres de ellas las más esenciales (Remor, Arranz y Ulla, 2003).

1. Identificación de las conexiones entre diferentes sistemas

Esta primera línea de investigación va orientada a la detección de la naturaleza de las concesiones entes los diferentes sistemas implicados, tanto a nivel fisiológico como anatómico.

Por un lado, existen estudios en los que se ha podido observar y analizar los cambios en algunos parámetros del sistema inmunitario después de una lesión o por medio de la estimulación de ciertas áreas del cerebro como el hipotálamo, la corteza o el sistema límbico, demostrando así una relación entre el sistema inmunitario y el sistema nervioso central. Por ello, se han podido analizar las consecuencias inmunitarias tras una lesión cerebral.

Además, en otras investigaciones en la misma línea se han podido observar que las células y los órganos inmunitarios poseen una serie de receptores para algunos neurotransmisores, como las endorfinas, y también para algunas hormonas, como la insulina o la hormona del crecimiento (Cross, Brooks, Roszman y Markesberry, 1982; Kaname, Mori, Sumida, Kojima, Kubo y Tashiro, 2001; Remor, Arranz y Ulla, 2003).

2. Investigación de los procesos del condicionamiento clásico de las respuestas inmunitarias

Otras de las líneas de investigación más importantes que se han llevado a cabo desde el ámbito de la psiconeuroinmunología son aquellas que van orientadas el estudio de los procesos del condicionamiento clásico de las respuestas inmunitarias, cuyo origen se remonta a las investigaciones de Pavlov sobre el condicionamiento clásico a comienzos del siglo XX.

Posteriormente, algunos estudios permitieron observar que existía la posibilidad de condicionar la respuesta inmune y que además el condicionamiento puede ser de naturaleza inmunomoduladora, tanto inmunoactivadora como inmunosupresora (Bovbjerg, Redd, Maier, Holland, Lesko, Niedzwiecki, Rubin y Hakes, 1990; Rubio, Hernández, Cózar y Ulla, 1996; Stockhorst, Spennes-Saleh, Körholz, Göbel, Schneider, Steingrüber y Klosterhalfen, 2000; Remor, Arranz y Ulla, 2003).

3. Investigación de los efectos de las emociones y de diferentes variables psicológicas sobre el sistema inmune

Para finalizar, hay que destacar la investigación de los efectos de las emociones sobre el sistema inmunitario y también acerca de la eficacia que posee la terapia psicológica para prevenir o abordar dichos efectos.

En dichas investigaciones se han observado resultados que muestran que el estrés producido de manera intensa y persistente en el tiempo podría llegar a influir en la inmunocompetencia, de manera que la persona que lo padece podría volverse más vulnerable frente a diferentes agentes patógenos.

A lo largo de las últimas décadas se han llevado a cabo diversas investigaciones en las que se ha tratado de estudiar los correlatos inmunológicos de algunas emociones, especialmente de aquellas que si no se atienden y expresan de forma adecuada acaban influyendo en el desencadenamiento de una respuesta de estrés; de ahí la importancia de una correcta educación emocional en la ciudadanía, que a día de hoy sigue siendo una asignatura pendiente a nivel general.  Y es que se ha visto que el estrés podría llegar a causar importantes efectos en el correcto funcionamiento del sistema inmunitario; aunque todavía hacen falta más estudios al respecto (Cabrera, Alonso, López y López, 2017).

Diversos resultados han podido demostrar un efecto inmunosupresor a causa del estrés sostenido que se ha observado en distintos grupos de pacientes linfocitarios, en la capacidad de proliferación o en la efectividad de su respuesta inmunológica.

Sin embargo, hay cierta controversia en cuanto a la asociación con las funciones del sistema inmunológico que se ven afectadas por el estrés, ya que se han observado discrepancias en función del tipo de estrés (agudo o grave), de la concomitancia de otra enfermedad o de ciertos factores psicológicos (Remor, Arranz y Ulla, 2003).

Fuentes y recursos de información

Comprobamos el contenido y la veracidad del conocimiento presentado en este artículo a través de nuestro proceso editorial y de verificación de la información, para asegurarnos de que sea preciso y confiable. 

  • Ayala, E. (2009).  Psiconeuroinmunología: interrelación entre los sistemas nervioso, endocrino e inmunitario. Ámbito Farmacéutico Inmunología, 28(6), 110-116.
  • Cabrera, Y., Alonso, A., López, E. J. y López, E. (2017).  ¿Nos enferman las preocupaciones? Una respuesta desde la Psiconeuroinmunoendocrinología. MediSur, 15(6), 839-852.
  • Camelo, S. M. (2005).  Psiconeuroinmunología: breve panorámica. Perspectivas en Psicología, 1(2), 148-160.
  • Daruna, J. H. (2012).  Introduction to Psychoneuroimmunology. Academic Press. https://doi.org/10.1016/C2009-0-01965-5.
  • Fors, M., Quesada, M. y Peña, D. (1999).  La psiconeuroinmunología, una nueva ciencia en el tratamiento de las enfermedades Revisión bibliográfica. Rev Cubana Invest Biomed, 18(1), 49-53.
  • Kanba, S. (2001).  Psychoneuroimmunology: A Dialogue between the Brain and Immune System. Journal of International Society of Life Information Science, 19(1), 141-145.
  • Pérez, L. M., Moré Chang, C. X., González, Y., & Alemán, A. (2019).  La Psiconeuroendocrinoinmunología: reclamo de una visión integral en los estudios médicos. Edumecentro, 11(3), 254-261.
  • Remor, E., Arranz, P. y Ulla, S. (2003).  El psicólogo en el ámbito hospitalario. Desclée De Brouwer.
  • Sivik, T., Byrne, D., Lipsitt, D. R., Christodoulou, G. N., & Dienstfrey, H. (2003). Psycho-Neuro-Endocrino-Immunology (PNEI): A Common Language for the Whole Human Body. Psychotherapy and Psychosomatics, 72(5), 292.
  • Solomon, G.F. & Moos, R.H. (1964).  Emotions, immunity, and disease: a speculative theoretical integration. Archives of General Psychiatry, 11, 657-674.
  • Tausk, F., Elenkov, I., & Moynihan, J. (2008). Psychoneuroimmunology. Dermatologic therapy, 21(1), 22–31. https://doi.org/10.1111/j.1529-8019.2008.00166.x.

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