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El duelo

Hoy vamos a explicar el duelo. ¿Qué es exactamente? El duelo es un proceso psicológico que se produce por alguna pérdida. Etimológicamente significa duellum o combate, dolus–dolor.

Normalmente, cuando hablamos de duelo, pensamos en la muerte de un ser querido, pero esto no siempre es así.

El duelo se produce ante la pérdida de algo importante, sin que esta pérdida tenga que ser necesariamente por muerte. También se produce ante una separación,  ante la pérdida de un trabajo o incluso ante el diagnóstico de una enfermedad grave (duelo anticipado).

Es importante que el paciente sepa y entienda bien todas las fases que conlleva el duelo, para entender que lo que está sintiendo es algo natural y temporal. Debemos ayudar al paciente a manejar mejor sus sentimientos.

¿Cuáles son las fases del duelo?

Según muchos autores, el duelo se manifiesta en cinco fases:

  1. Fase de Negación: Negarse a sí mismo o al entorno que ha ocurrido la pérdida, es una fase de incredulidad y shock. Es un mecanismo autodefensivo que puede durar incluso hasta meses.
  2. Fase de Enfado, Ira: Es cuando empieza a sentir dolor. Estado de descontento por no haber podido evitar la pérdida. Autoculpación.
  3. Fase de Negociación: Negociar consigo mismo o con el entorno, entendiendo los pros y contras de la pérdida (sobre todo en temas de pérdida de salud se suele acudir al “trato con Dios”). La negociación también puede verse como un intento de razonamiento con quien o con lo que facilitó la pérdida, y puede estar relacionado con la negación. Suele ser una de las fases más cortas.
  4. Fase de Dolor Emocional: Se experimenta tristeza por la pérdida. Pueden llegar a sucederse episodios depresivos que deberían ceder con el tiempo. En casos patológicos, estos no cesan.
  5. Fase de Aceptación: A esta etapa se suele llegar más cansado. Se asume y acepta la pérdida. Se replantea la situación sin el ser querido, aunque no se olvide. Se recuerda todo lo bueno.

 

Duración del duelo

Puede ser muy distinto según la persona. Suele durar entre 2 y 12 semanas, aunque puede persistir hasta varios años. No siempre se cumplen todas las etapas, y pueden no ocurrir en el mismo orden e incluso puede haber retrocesos a etapas anteriores.

En el caso de que los síntomas no cesaran después de estos períodos de tiempo y provocaran problemas para desenvolverse en su vida diaria, es muy importante acudir a un profesional de la psiquiatría y/o psicología, ya que se estaría produciendo lo que se llama “un duelo patológico”. En este caso es importante la búsqueda de un profesional.

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