La empatía como puente entre la autocompasión y la orientación a la dominancia social

La preocupación empática vincula la autocompasión con una menor preferencia por la desigualdad social.

La empatía como puente entre la autocompasión y la orientación a la dominancia social
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La psicología social y de la personalidad ha buscado durante décadas entender por qué ciertos individuos muestran una marcada preferencia por las jerarquías grupales y la desigualdad. Un estudio reciente publicado en la revista Mindfulness por Juberg y Beloborodova (2025) profundiza en esta cuestión, explorando cómo los procesos intrapersonales de regulación emocional se traducen en actitudes sociopolíticas.

La investigación aborda un vacío crítico: la conexión entre la autocompasión (el trato bondadoso hacia uno mismo) y la Orientación a la Dominancia Social (SDO), utilizando la empatía como el mecanismo vinculante fundamental.

Del mundo interno al orden social

El estudio de Juberg (2025) parte de la premisa de que nuestras actitudes hacia los demás no son independientes de cómo nos relacionamos con nosotros mismos. En un contexto global marcado por la polarización y el auge de ideologías autoritarias, entender los antecedentes psicológicos de la Orientación a la Dominancia Social (SDO) —un constructo que mide la aceptación o preferencia por la desigualdad y la jerarquía entre grupos sociales— se vuelve imperativo.

Aunque la literatura previa ha establecido que la empatía es un predictor negativo de la SDO, la relación de esta última con la autocompasión era, hasta ahora, difusa. Los investigadores proponen que la autocompasión no es un constructo meramente egoísta o introspectivo, sino que fomenta una apertura emocional que reduce la necesidad de defender jerarquías sociales rígidas. El estudio aprovechó además la coyuntura de la pandemia de COVID-19 para testear si estas estructuras psicológicas son rasgos estables o si fluctúan ante amenazas sociales sistémicas.

La tríada de la regulación y la alteridad

Para comprender los hallazgos, es necesario definir los pilares teóricos del modelo propuesto:

  • Autocompasión: Basada en el modelo de Neff, se define como la capacidad de ser abierto y sensible al propio sufrimiento, ofreciendo cuidado y comprensión. Se compone de tres dimensiones bipolares: auto-bondad vs. auto-juicio, humanidad compartida vs. aislamiento, y mindfulness vs. sobre-identificación.
  • Empatía: El estudio distingue entre la toma de perspectiva (proceso cognitivo de adoptar el punto de vista ajeno) y la preocupación empática (respuesta emocional orientada al bienestar del otro).
  • Orientación a la Dominancia Social (SDO): Actitud que refleja el grado en que se desea que el propio endogrupo domine y sea superior a los exogrupos.

La hipótesis central planteada por el equipo de investigación sugiere una cadena lógica donde la autocompasión facilita la disponibilidad de recursos emocionales para la empatía, y esta última, al humanizar al "otro", socava el apoyo a las jerarquías de dominancia.

El uso de análisis de redes psicométricas es particularmente adecuado aquí, ya que permite visualizar cómo estos nodos (variables) interactúan en un sistema dinámico, identificando cuáles actúan como "puentes" entre clusters intrapersonales y sociales.

La empatía como conector central

Los resultados obtenidos mediante el análisis de redes revelaron una estructura robusta y consistente:

  • El puente de la preocupación empática: La SDO mostró su conexión más fuerte y directa con la preocupación empática. Este nodo funcionó como el vínculo principal que une el sistema de autocompasión con las actitudes de dominancia social. Es decir, el componente emocional de la empatía es más determinante que el cognitivo para predecir el rechazo a la desigualdad grupal.
  • Centralidad del Mindfulness: Dentro del cluster de autocompasión, el mindfulness demostró la mayor cercanía e influencia positiva. Esto sugiere que la capacidad de observar el propio dolor sin sobre-identificarse es el motor que alimenta la red de compasión hacia uno mismo y, por extensión, hacia los demás.
  • Invarianza ante la crisis: Sorprendentemente, la estructura de la red no mostró diferencias significativas entre la muestra pre-COVID y la muestra recolectada durante la pandemia (correlación de Spearman = 0.87). Esto indica que los mecanismos que vinculan la autocompasión con la ideología social son procesos psicológicos fundamentales que resisten el estrés ambiental y la amenaza social percibida.
  • Efecto de la "Sobre-identificación": Fue el único indicador que mostró un ligero aumento durante la pandemia, lo que refleja un incremento en la absorción por el propio malestar, aunque esto no alteró la conectividad global de la red con la SDO.

El estudio empleó un diseño transversal con dos muestras independientes de estudiantes universitarios estadounidenses (n{total} = 1034):

  1. Muestra 1 (Pre-COVID): n = 578 (Recolección en 2019).
  2. Muestra 2 (Post-COVID): n = 456 (Recolección en 2020).

Se utilizaron instrumentos validados como la Self-Compassion Scale (SCS), el Interpersonal Reactivity Index (IRI) y la escala SDO-6. El análisis estadístico se basó en el Modelo Gráfico Gaussiano (GGM) y el test de comparación de redes (NCT).

Limitaciones de la fuente:

  • Diseño Transversal: Al no ser un estudio longitudinal o experimental, no se pueden establecer inferencias causales definitivas. No podemos afirmar que "aumentar la autocompasión causa una reducción en la SDO", sino que ambos constructos están vinculados de forma estable.
  • Sesgo de Muestra: Aunque la muestra fue étnicamente diversa (76.6% minorías), se limitó a una población universitaria, lo que puede no representar a la población general en términos de edad o niveles socioeconómicos.
  • Medidas de Auto-reporte: Los resultados dependen de la introspección de los participantes, lo que puede estar sujeto a sesgos de deseabilidad social.

Conclusión

La investigación de Juberg y Beloborodova (2025) trasciende la psicología clínica individual para insertarse en la psicología política. La evidencia sugiere que la preocupación empática emocional es menos dependiente del contexto que la toma de perspectiva cognitiva, la cual puede verse comprometida cuando el individuo se siente amenazado.

Estos hallazgos sugieren que las intervenciones basadas en autocompasión (como el programa Mindful Self-Compassion) podrían tener un "efecto derrame" (spillover effect) positivo en las relaciones intergrupales. Al reducir el juicio severo hacia uno mismo, el individuo disminuye sus defensas y prejuicios hacia grupos externos, promoviendo una visión más igualitaria de la sociedad.

En resumen, este estudio posiciona a la autocompasión no solo como una herramienta de bienestar personal, sino como un posible antídoto contra la polarización social, siempre que se cultive a través del puente de la empatía afectiva.

Fuentes y recursos de información

Juberg, M. & Beloborodova, P. (2025). Empathy as the Critical Link Between Self-Compassion and Social Dominance Orientation. Mindfulness, 16, (9), 2602-2618. DOI: 10.1007/s12671-025-02651-3