El desarrollo cognitivo se refiere a los cambios que se producen en las capacidades y procesos mentales de un individuo a lo largo del tiempo. Una de las etapas más importantes del desarrollo cognitivo es la etapa sensoriomotora de Piaget, que abarca desde el nacimiento hasta los 2 años.
Durante esta etapa, los bebés aprenden sobre el mundo a través de sus sentidos y acciones motrices, desarrollando gradualmente formas más sofisticadas de comprender e interactuar con su entorno. Uno de los principales logros de esta etapa es el desarrollo de la permanencia de objeto, que consiste en reconocer que las cosas siguen existiendo, aunque ya no sean visibles o perceptibles.
La permanencia de objeto se refiere a la capacidad cognitiva de un niño para reconocer que los objetos tienen una existencia independiente en el mundo, incluso cuando no se perciben directamente a través de modalidades sensoriales como la visión o la audición.
Esto significa que un niño con permanencia de objetos comprende que una cosa sigue existiendo, aunque esté oculta a la vista o sea inaccesible por cualquier otro motivo. Por ejemplo, si se cubre una pelota con una manta o se coloca detrás de otro objeto, los bebés que carecen de permanencia de objeto pueden sentirse angustiados o confusos porque aún no poseen la representación mental del objeto que persiste más allá de su disponibilidad perceptiva inmediata.
Este hito del desarrollo refleja la creciente capacidad del bebé para la representación mental y el pensamiento simbólico.
La permanencia de objeto y su relación con el estadio sensoriomotor de Piaget
Durante la etapa sensoriomotora los bebés desarrollan gradualmente formas más sofisticadas de interactuar con su entorno, como alcanzar objetos, agarrarlos y manipularlos de diversas maneras. Estas acciones les permiten formarse representaciones mentales de los objetos que encuentran en su entorno.
Sin embargo, para que los bebés comprendan la permanencia de los objetos, primero deben desarrollar una representación mental más abstracta del objeto.
Piaget se refería a estas representaciones mentales como esquemas, que son esencialmente marcos cognitivos o plantillas que ayudan a organizar e interpretar la información sensorial entrante. Los esquemas permiten a los niños reconocer objetos familiares en diferentes contextos y situaciones.
En el ejemplo de la pelota, el bebé que ha desarrollado un esquema para este objeto puede reconocer que la pelota sigue estando presente, aunque se haya escondido temporalmente detrás de una manta u otro objeto. Este reconocimiento refleja la creciente comprensión por parte del niño de la permanencia de los objetos y su capacidad para representarlos mentalmente más allá de su experiencia perceptiva inmediata.
¿Cómo se desarrolla la permanencia de los objetos?
Según la teoría del desarrollo cognitivo de Piaget, la permanencia de objeto se desarrolla en cada una de las siguientes etapas del estadio sensoriomotor:
1. Subetapa de actividad refleja (0-1 mes): Durante esta etapa, los bebés dependen de los reflejos para interactuar con su entorno, no tienen ningún concepto de que el mundo exista aparte de su punto de vista y experiencia.
2. Subetapa de reacciones circulares primarias (1-4 meses): En esta etapa, los bebés empiezan a repetir acciones que les resultan placenteras o interesantes, como chuparse el dedo. Esta repetición les ayuda a desarrollar nuevos esquemas y una comprensión básica de la permanencia de los objetos.
3. Subetapa de reacciones circulares secundarias (4-8 meses): Durante esta etapa, los bebés empiezan a explorar su entorno de forma más activa e intencionada. Pueden buscar objetos ocultos o buscar cosas que han desaparecido de su vista, lo que les ayuda a desarrollar una comprensión más avanzada de la permanencia de los objetos.
4. Subetapa de coordinación de reacciones circulares secundarias (8-12 meses): En esta etapa, los bebés empiezan a coordinar diferentes acciones para conseguir un objetivo, como arrancar una manta de un juguete para descubrir lo que hay debajo. Esto les ayuda a desarrollar una comprensión más sofisticada de la permanencia de objeto y de cómo pueden manipularse los objetos.
5. Reacciones circulares terciarias (12-18 meses): Durante esta etapa, los bebés empiezan a experimentar con distintas formas de interactuar con los objetos y pueden participar en el aprendizaje por ensayo y error. Esto les ayuda a refinar su comprensión de la permanencia de los objetos y a desarrollar habilidades de resolución de problemas.
6. Resolución de problemas simbólicos (18-24 meses): En la etapa final del periodo sensoriomotor, los bebés empiezan a utilizar símbolos (como palabras o gestos) para representar objetos o acontecimientos que no están presentes. Esto marca el comienzo del pensamiento simbólico y allana el camino para un desarrollo cognitivo más avanzado en etapas posteriores.
Es importante recordar, sin embargo, que todos los niños se desarrollan a ritmos diferentes y pueden pasar por estas etapas en momentos distintos.
Permanencia de objeto y su relación con la ansiedad por separación
Una de las consecuencias del desarrollo de la permanencia de objeto es la aparición de la ansiedad por separación.
Esto se debe a que los bebés saben que cuando su cuidador sale de la habitación o de casa, no se ha ido para siempre, sin embargo, todavía no tienen una noción del tiempo y no saben cuándo volverá su madre o cuidador.
Esta incertidumbre puede provocarles ansiedad y hacer que lloren o se alteren. La ansiedad por separación puede aparecer a partir de los 7 meses, pero puede alcanzar su punto álgido entre los 9 y los 18 meses.
Es importante tener en cuenta que no todos los lactantes van a experimentar ansiedad por separación, y que las diferencias individuales de temperamento y otros factores pueden influir en este proceso.
Los padres o cuidadores pueden ayudar a los bebés a afrontar la ansiedad por separación tranquilizándolos, manteniendo una rutina constante y aumentando gradualmente el tiempo que pasan lejos del bebé.
Investigaciones sobre la permanencia de objeto
Se han realizado numerosas investigaciones sobre la permanencia de objeto, especialmente en el campo de la psicología del desarrollo. Los investigadores han utilizado diversos métodos para estudiar la comprensión de la permanencia de objeto por parte de los niños, como el estudio de la manta y la pelota, la clásica tarea A-no-B.
El estudio de la manta y la pelota
El estudio de la manta y la pelota es un experimento clásico realizado por Jean Piaget para investigar el desarrollo de la permanencia de los objetos en los bebés. En este estudio, Piaget mostraba a un bebé un juguete (como una pelota) y luego lo cubría con una manta. El investigador observaba si el niño buscaba el juguete o no (Piaget, 1952).
Piaget descubrió que los niños menores de 8 meses no solían buscar el juguete cuando estaba oculto, lo que sugería que aún no tenían una representación mental del objeto que persistiera más allá de su disponibilidad perceptiva inmediata. Sin embargo, en torno a los 8-12 meses de edad, los bebés empezaron a mostrar comportamientos de búsqueda más sofisticados, lo que indicaba que habían desarrollado una comprensión de la permanencia de los objetos y podían representarlos mentalmente incluso cuando estaban ocultos a la vista.
El error A-no-B
El error A-no-B es un fenómeno que se produce en los bebés durante la etapa sensoriomotora del desarrollo cognitivo, normalmente entre los 8 y los 10 meses de edad. Se refiere a la tendencia de los bebés a buscar un objeto escondido en un lugar en el que se ha escondido con éxito anteriormente (lugar A) en lugar de en un lugar nuevo (lugar B), incluso cuando han visto el objeto escondido en el lugar B (Piaget, 1954).
En otras palabras, si un bebé ha encontrado repetidamente un objeto escondido en el lugar A y luego ve que el objeto está escondido en el lugar B, es posible que siga buscándolo en el lugar A en lugar de buscarlo donde lo vio escondido por última vez (lugar B). Este comportamiento persiste incluso cuando el bebé ha visto cómo se movía el objeto del lugar A al lugar B.
Se cree que el error A-no-B refleja limitaciones en la capacidad de los bebés para inhibir sus respuestas motoras y cambiar su atención a la nueva información. También sugiere que es posible que los bebés aún no hayan desarrollado plenamente representaciones mentales de los objetos que persistan más allá de su experiencia perceptiva inmediata.
Críticas a la teoría de Piaget sobre la permanencia de objeto
La teoría de la permanencia de objeto de Piaget ha sido objeto de varias críticas a lo largo de los años. Una de las principales críticas es que Piaget subestimó las capacidades de los niños y no tuvo en cuenta las diferencias individuales en el desarrollo. Algunos investigadores han argumentado que los bebés pueden tener una comprensión básica de la permanencia de los objetos antes de lo que Piaget sugería, y que la tarea A-no-B utilizada para evaluar la permanencia de los objetos puede no ser una medida fiable de esta capacidad (Mcleod, 2023).
Otra crítica es que la teoría de Piaget no tiene en cuenta los factores culturales o ambientales que pueden influir en el desarrollo de la permanencia de objeto. Por ejemplo, algunos estudios han revelado que los niños de determinadas culturas pueden desarrollar la permanencia de objeto a un ritmo o de una forma diferente que los niños de otras culturas.
Para hacer frente a estas críticas, los investigadores han desarrollado nuevos métodos para estudiar la permanencia de los objetos y han realizado estudios transculturales para explorar cómo los factores culturales pueden influir en este proceso. También han utilizado tecnologías avanzadas, como el seguimiento ocular y la neuroimagen, para comprender mejor cómo perciben y procesan los niños la información sobre los objetos.
Implicaciones prácticas de la permanencia de objeto
Comprender la permanencia de los objetos tiene varias implicaciones prácticas para los padres, cuidadores y educadores que trabajan con bebés y niños pequeños.
En primer lugar, puede ayudarles a comprender las necesidades de desarrollo del niño y a proporcionarle la estimulación y el apoyo adecuados. Por ejemplo, ofrecer a los bebés la oportunidad de jugar al cucú o al escondite puede ayudarles a desarrollar su comprensión de la permanencia de los objetos.
En segundo lugar, puede ayudar a los cuidadores a anticiparse y responder a las necesidades del niño con mayor eficacia. Por ejemplo, si un niño se enfada cuando se le oculta un objeto, el cuidador puede tranquilizarle diciéndole que el objeto sigue existiendo y que reaparecerá pronto.}
Por último, comprender la permanencia de los objetos puede ayudar a los cuidadores a identificar posibles retrasos o dificultades en el desarrollo cognitivo y a buscar las intervenciones o el apoyo adecuados según sea necesario.
Fuentes y recursos de información
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- Fama, R., Pitel, A.- L., & Sullivan, E. V. (2012). Anterograde episodic memory in Korsakoff syndrome. Neuropsychological Review, 22, 93 – 104.
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- Fields, C. (2012). The very same thing: Extending the object token concept to incorporate causal constraints on individual identity. Advances in Cognitive Psychology, 8(4), 234 – 247.
- Mcleod, S (2023). What Is Object Permanence According to Piaget? Simply Psychology. https://www.simplypsychology.org/object-permanence.html
- Piaget, J. (1952). El nacimiento de la inteligencia en el niño. Barcelona. Editorial Critica.
- Piaget, J. (1954). La construcción de la realidad en el niño. Grijalbo.
- Piaget, J., & Inhelder B. (1969). La psicología del niño. Madrid. Ediciones Morata.
- Piaget J., & Cook M.T. (1979). Early childhood education and care: Some issues and perspectives. Geneva: International Bureau of Education.
- Piaget J., & Inhelder B. (1980). De la lógica del niño a la lógica del adolescente ensayo sobre la construcción de las estructuras operatorias formales. Madrid. Paidós Ibérica.
- Piaget, J (1975).La equilibración de las estructuras cognitivas: problema central del desarrollo. Siglo veintiuno editores.