El analista dejando atrás sus emblemas.
El analista; soporte corporal que resta...
...ex-sistiendo a través de un dicho que demuestra que no anda sin el decir.
¿La interpretación? : Ese modo de enunciación.
¿Cuál es tu significante Amo? la inversión de la metáfora subjetiva.
Se destituye.
Hacía Lo Real; desde el sesgo
Particularidad del goce.
La repetición desagradable
Adviene entre el placer significante.
¿Quién se enfrenta al silencio de lo real?
Si sobre estar a la altura de las demandas de la época se trata, los impensados del psicoanálisis son una materia pendiente que exige des dogmatización y deconstrucción; un urgente tornar visibles aquellos atravesamientos teóricos y técnicos del dispositivo psicoanalítico que continúan al servicio de la practica patriarcal.
El trasfondo político de ubicar a las mujeres y a las identidades feminizadas en posición de objeto debe llamarnos a una alerta que nos convide a teorizar nuevos modos de subjetivación más allá de los que prescribe la cultura en el sistema sexo – genero; la subjetivación sexuada facilita la subordinación y la violencia.
Cualquier deseo por fuera de la maternidad ha sido calificado como fálico legitimando un vaciamiento del universo deseante femenino.
La ecuación histeria = mujer, con representaciones peyorativas acerca de un cuadro clínico, abona al imaginario patriarcal aportando a la subordinación de los colectivos disidentes.
En un contexto de altísima violencia hacia las mujeres disidencias e identidades feminizadas, la ruptura del lazo social de sostén del otro deviene de una inadecuada internalización de la ética del semejante: es necesario destruir al otro.
Hora de poner a ciertos supuestos fundacionales teóricos en cuestión; para poder vislumbrar el trauma histórico que subyace a un sufrimiento extremo infringido de manera inconmensurable, convirtiéndose en una categoría política y no psicológica.
El poder de ejercicio de lo siniestro
Cierto quehacer psicoanalítico ha operado como herramienta para instituir regímenes de verdad en relación al sufrimiento psíquico; un saber dogmatizado que ritualiza sus prácticas y en sus silencios invisibiliza siendo parte de un dispositivo de saber - poder.
Volver a la dimensión política de la subjetividad exige nuevas teorizaciones en la articulación deseo – ley.
La vigilancia epistemológica que los movimientos sociales de los feminismos le exigen a un psicoanálisis atañe a la no psico patologización del malestar, la conceptualización y el abordaje del sufrimiento psíquico como un problema individual adviene luego de que ciertos grupos sociales son fragilizados para a continuación entender sus dificultades como “psíquicas”.
Una nueva forma de narrar el deseo y lo inconsciente es requerida; después de un psicoanálisis que en sus orígenes fundacionales ha desmentido situaciones de violencia sexual incestuosas contra las infancias, que ha enunciado como dramas femeninos o envidias los dolores psíquicos de las mujeres, que ha pensado como por fuera de la ley o como goce suplementario las vivencias de las disidencias, y que ha posicionado la diferencia como negativo de lo idéntico; urge un dispositivo psicoanalítico que visibilice las desigualaciones sociopolíticas expidiéndose sobre las dimensiones de poder en la inscripción psíquica. Nos atañe.
Siguiendo a Ana María Fernández y a Cornelius Catoriadis (Fernández 2021) una caución de método centrada en superar esencialismos y universales androcéntricos, desarticula ciertas fetichizaciones, supera jerarquizaciones y reconstruye conceptualmente desde las dimensiones socio históricas.
“Nos mueve el deseo” la dimensión deseante de los procesos colectivos nos enseña que la edipidización no agota las configuraciones posibles del deseo, que persiste lo colectivo y lo político más allá de la ontologización del deseo como carencia.
Las pasiones tristes son necesarias para el tirano en su ejercicio del poder, si distinguimos el poder como dominio de los otros, del poder como potencia entre nosotres, si logramos des sustancializar al sujeto, volver al goce del cuerpo, ese que no es del todo significado por el lenguaje, emergen las multiplicidades refutando toda metafísica identitaria.
La desarticulación de los dispositivos de biopoder adviene al tensar los sesgos sexistas de un psicoanálisis y nos habilitan a nuevas lecturas sobre las necropolíticas de género (Sagot M. 2022).
Desde una ontología política feminista, hacia una clínica posible
“Mientras el objetivo de la practica psicoanalítica es despejar – en las condiciones singulares de cada sujeto- el modo como cada uno construye su sufrimiento, poner a su disposición los elementos subjetivos que le permitan tanto aceptar como rechazar su destino en el mundo que habita; el de los feminismos es la transformación social radical del orden sexual que construye a las mujeres como subordinadas” dice Martha Rossemberg en un artículo del año 1996; con una pasmosa vigencia y actualidad para pensar hoy un psicoanálisis a partir de los logros de los feminismos.
La lógica femenina del no todo en su diferencialidad no opositiva ni complementaria a la clásica lógica masculina del todo (Farran 2021), viene a enseñarnos el camino. Es esencial para la performance del analista hablar lalengua del cuerpo (Laurent 2016), para denunciar el vínculo supuestamente natural entre lo viviente y el cuerpo, sin pasar por alto las desigualaciones socio históricas. Existen dispositivos bio políticos específicos de fragilizacion de género (ej. embarazo adolescente, obturación del aborto, cosificación de las mujeres e identidades feminizadas, hiper sexualización de las niñas, etc.) con efectos materiales y simbólicos diversos según la clase social, el rango etario, la etnia, la región geopolítica (lo que invariablemente nos lleva a una mirada interseccional); y una necropolitica de género que asegura un contexto letal para las mujeres donde sus cuerpos (nuestros primeros territorios) son desechables y no duelables.
En estas lecturas incomodas y en quehaceres e intervenciones diarias es que feminismos y un psicoanálisis podrían converger.
Topologías en torno a Lo Real
Del instante de ver
En el inconsciente al discurso del Otro.
La historia ante lo real deviene hystoria.
(histeria?)
Lo no reconocido;
Actúa en lo vivido.
Estadio del espejo que prima.
Juego de semblantes.
Del tiempo de comprender
Lo contado; numerado.
¿Es la lingüística?
¿O un inconsciente gramatical; que sabe?
Será la adecuación de lo simbólico a toda prisa.
Mientras las palabras hacen las cosas.
Del momento de concluir
Que no es para siempre;
Que es poesía como relación directa
Del significante con la carne.
La pulsión;
Ese eco del decir en el cuerpo.
Todo lo que se funde en la materia;
Es una estafa.
Lo arbitrario y lo aleatorio.... ¿bastan?
¿Y si las palabras no obedecen a las intenciones?
Entonces es la confusión del amor.
¿Y si el análisis es un hecho social que se basa en el pensamiento?
Entonces será la materialización del hilo del pensamiento
Fuentes y recursos de información
- Farrán R (2021) La razón de los afectos: populismos, feminismo, psicoanálisis. Ed Prometeo.
- Fernández A M (2021) Psicoanálisis: de los lapsus fundamentales a los feminismos del siglo XXI. Ed Paidós Psi
- Laurent E (2016) El reverso de la bio política Ed Grama
- Miller J (2020) El Ultimísimo Lacan : los cursos psicoanalíticos de Jacques Alain Miller Ed Paidós
- Miler J (2016) Un esfuerzo de poesía: los cursos psicoanalíticos de Jacques Alain Miller Ed Paidós
- Rosemberg M (2020) Del aborto y otras interrupciones: Mujeres, Psicoanálisis, Política. Ed Milena Caserola
- Sagot M (2024) Cuerpos de la Injusticia: una crítica feminista desde el Centro de América, Ed Clacso.
- Segato R (2018) La guerra contra las mujeres. Ed Prometeo.
- Segato R (2023) Escenas de un pensamiento incomodo: Genero, Violencias y Cultura en una óptica Decolonial
- Tajer D –comp.- (2023) Psicología Feminista Ed Topia.