Banderas rojas en una relación: ¿Cómo reconocerlas y qué hacer al respecto?

Recientemente se habla mucho acerca de las banderas rojas (red flags), pero hay muchos detalles que debemos conocer: ¿Qué significa el término? ¿Valen igual para todos? ¿Son una razón para dejarlo todo o más bien se deben abordar y reparar la relación?

El término de las banderas rojas es equivalente a un “alto”, por ejemplo, en algunos deportes se usan para detener el juego por una falta, o más evidentemente, cuando se colocan banderas rojas en las playas para indicar que las condiciones son adversas como para nadar.

Pero desde el contexto de una relación, las banderas rojas son señales de alerta que nos indican que probablemente nuestra relación no será sana, y que de seguir adelante, es posible que nos enfrentemos a un peligro emocional.  

Las red flags nos dan esas sensación de “oye, esto no está bien” y nos hacen tener los ojos muy abiertos ante comportamientos indeseables. 

En cualquier caso, algunas banderas rojas pueden ser más graves que otras, pero en ocasiones estas pueden no ser siempre tan evidentes. Sin embargo, según Marta Díaz de Psyfeel psicólogos Oviedo, casi todas las banderas rojas son una pista de un problema subyacente, por lo que que si has empezado a notar ciertas actitudes por tu parte o la de tu pareja, lo mejor será recibir ayuda profesional para mantener la relación a flote.

11 banderas rojas en una relación que no debes pasar por alto

Como nos ha comentado la psicóloga Díaz, si nuestra pareja arroja indicios de red flags, es momento de tomarse unos minutos para pensar y conversar con vuestra pareja el futuro de la relación. 

Y aunque los escenarios pueden ser diferentes y todos podemos cambiar, este tipo de señales indica problemas profundos que deben ser abordados por profesionales para tener una relación saludable consigo mismo, como con nosotros y terceros.

1. Agresiones 

Sin duda es una de las más evidentes y de las que de ninguna manera debe pasarse por alto, sin importar si se trata de abuso emocional, verbal, psicológico o físico. 

Una persona que se muestra violenta hacia nosotros, sus seres queridos, personas ajenas o los animales, es una clara evidencia de que no ha aprendido a canalizar de forma saludable sus emociones. Mientras que en otros casos, podría ser un indicio de que no siente la menor empatía por los demás.

2-4. Celos, desconfianza y necesidad de control

Una de las banderas rojas más frecuentes son los celos y la desconfianza. En un principio, una pareja insegura al principio de la relación puede aparentar estar atenta, pero realmente se trata de un problema escondido detrás de esa “atención”. 

Una pareja que intenta controlar de todas las formas posibles tiene problemas profundos que debe trabajar. Si tu pareja intenta controlar cómo te vistes, con quien sales, hablas, a donde vas, qué haces en redes sociales, tus gustos, etc., sin duda debes replantearte tu relación.

5. Te dan todo su tiempo

Aunque pueda parecer una muestra de afecto, es una bandera roja… Cuando una pareja no tiene otros pasatiempos, objetivos u otras relaciones, esto puede convertirse en una relación poco satisfactoria, que conlleva a sentimientos de asfixia o infelicidad. 

Una pareja debe disfrutar del tiempo juntos, pero también, cada uno debe poder enriquecerse de forma individual.

6. Una relación poco responsable e inmadura

Evidentemente cada persona maneja sus relaciones de forma diferente, sin embargo, algunas tienen problemas para manejar habilidades básicas como cuidarse a sí misma, administrar el dinero, planificar su vida, etc.

Estas pequeñas crisis pueden consumir mucha tiempo y energía, por lo que probablemente termines quedándote sin tiempo y fuerzas para ti. Aunque también puedes notar el esfuerzo por intentar madurar y ser un individuo más responsable en todos los sentidos, pero no siempre es así.

7. Problemas de confianza

Una persona que no puede ser honesta consigo mismo, probablemente tampoco pueda ser honesta contigo. Debes de tener en cuenta que esto puede tratarse de un hábito sin intenciones negativas ocultas, sino más bien de un comportamiento aprendido. 

Pero a pesar de ello, una persona que miente constantemente, que no es responsable con sus acciones y su integridad es dudosa, sin duda tiene poco respeto por su pareja.

8. Problemas de ira

Ninguna relación es perfecta, por lo que probablemente tendrán alguna que otra pelea, pero es allí cuando debemos de ver bien si existen problemas para manejar la ira. 

Si nuestra pareja suele enojarse con facilidad, tiene arrebatos explosivos o si puede pasar de estar muy feliz a muy molesto en cuestión de segundos, esto demuestra una clara incapacidad para regular sus emociones saludablemente. Puede llegar a ser muy tóxico estar con alguien así, e incluso, aterrador en el peor de los casos.

9. No es capaz de asumir la responsabilidad de sus acciones

Algo que no debemos olvidar nunca es que equivocarse es de humanos, pero un pilar para que las relaciones funcionen es saber disculparse y comprometerse a mejorar. 

Las parejas pueden discutir, equivocarse, pero también deben saber disculparse y responsabilizarse, así como intentar reparar los problemas que están enfrentando.

Por el contrario, una pareja que nunca es capaz de admitir que se ha equivocado o peor aún, que no puede disculparse de sus acciones, sin duda es una clara bandera roja. Aunque algunas personas puedan tener mayor o menor dificultad para admitir sus errores, esto no debe convertirse en patrón que termine complicando la relación en el futuro.

10. Poca comunicación 

Todos estaremos de acuerdo que uno de los mejores aspectos de tener una relación romántica con alguien es poder conectar de forma profunda y sincera con una persona. Sin embargo, una persona que no puede abrirse y vincularse de forma adecuada, está cavando la tumba para la relación.

11. Con frecuencia sobrepasa nuestros límites

Debes deshacerte de las relaciones en las que la otra persona cruce límites que hayamos establecidos. Por ejemplo, dejas claro que estarás indispuesta un día e insiste para que se puedan ver, quiere salir contigo aunque no estés listo, o te intenta ir más allá sexualmente a pesar de haber dejado claro que no quieres.

Al comienzo de las relaciones, las reglas pueden no estar del todo claras, por lo que las personas pueden tener expectativas diferentes y sobrepasar los límites sin ninguna mala intención, esto no tiene nada de malo. Sin embargo, cuando hemos aclarado nuestros límites, se vuelve inaceptable.

Si has establecido límites muy claros, pero nuestra pareja intenta pasarse de la línea o intentar romper con ellos, esto es una bandera roja muy clara. Los límites pueden cambiar con el tiempo, pero esto debe ocurrir porque así lo deseamos y no porque nuestra pareja no los respete.

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