El maltrato psicológico

Parece que en los tiempos actuales se está poniendo de moda hablar de maltrato psicológico. ¿Pero exactamente, qué es?

Para no dar una definición de tipo diccionario, que para eso nos vamos a él directamente, la podemos definir de forma casera como un tipo de violencia, en la cual, en vez de usar la fuerza bruta, usamos las palabras, las acciones, las actividades… (por ejemplo insultar, despreciar) para de una forma “invisible” causar un daño emocional a alguien.

Que sea un daño emocional, no quiere decir que por eso sea menos importante que la violencia física. Una persona que es agredida con frecuencia, en el acto sufre por los dolores, pero si le preguntamos dos horas después de recibir el último bofetón, quizás no sienta dolor, pero se va a sentir mal, por mucho tiempo, y eso no es más que la emoción.

Es decir, el maltrato psicológico es una de las violencias más fuertes que existen, pues además de no verse fácil, puede llegar a causar un daño considerable por ser por vía emocional.

Una vez introducido el tema, es bueno aclarar que esto no es algo de los últimos años de la sociedad. Cierto es que ahora se habla mucho más de ello, pero siempre estuvo presente, llegando a tener consecuencias fatales en numerosos casos. Pongamos un ejemplo:

Seguro que todos hemos oído hablar alguna vez de Hitler, uno de los mayores asesinos de la historia. Bueno pues…, según se cuenta, sufrió maltrato psicológico por parte de su padre cuando aún sólo tenía 5 años.

Sigmund Freud, neurólogo y padre del psicoanálisis, lo analizó en su día aconsejando para él un centro de salud mental. El padre de éste lo rechazó, siguió reincidiendo en lo mismo y ya vemos cómo acabó todo.

 

¿Qué personas ejercen este tipo de violencia?

Seguro que a leer esto, (encima después de mencionar a Hitler), nos estamos imaginando al típico bigotes con cara de asesino que sólo piensa en matar y torturar. Pues no es así.

Es más, muchas veces las personas más amables, sonrientes, cariñosas, son las que más daño nos pueden acarrear, pues usan el cariño que les tenemos y lo poco que nos lo esperamos para ejercer dicha violencia sin temor a ser descubiertos con un ansia atroz de dominar (si nos rebajamos un momento al lenguaje de calle, podríamos decir que son unos zorros. O zorras claro).

 

¿Pudo haber existido maltrato psicológico cuando vemos a dos personas pegarse?

Por supuesto. Puede ser la misma persona que hace el maltrato, pues acabó sintiéndose superior también en lo físico y comete lesiones (sería de una persona poco hábil)

Otras veces lo que pasa es que la persona que hace dicho maltrato emocional busca que la otra persona le agreda, pues así obtendría beneficios. Pongamos un ejemplo: Si “a” y “b” tienen diez manzanas entre los dos, perdiendo todo “a” si pega a “b”. Pues “b” buscará enfadarle para que le agreda físicamente y así quedarse con todos sus beneficios por la ley vigente del momento o la circunstancia que sea.

 

¿Cómo sé que sufro maltrato psicológico?

Pues si ves que una persona empieza a mirarte de reojo cuando las cosas te van bien, se enfada si no se hace lo que quiere, busca llamar tu atención cuando no estás pendiente de ella etc., es sospechoso. Pero, sobre todo, mucho cuidado si notas ese comportamiento en alguien muy cercano y muy cariñoso que insiste en que se preocupa por ti y quiere lo mejor, eso es muy sospechoso.

Así que el consejo que os doy es que miréis bien los casos que notéis extraños, por cercana que sea esa persona, pues cuanto más cercana sea, más fácil es ejercer la violencia psicológica.

Pd: Artículo dedicado a una compañera de mi clase, la cual me ha dado la idea de escribir sobre este magnífico tema.

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