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Los acoplamientos de la psique

Desde la evolución filogenética del individuo, Darwin (1921) y Vygotsky (1978, 1995) ya había definido la línea cultural de la natural en el desarrollo filogenético del individuo. Para Darwin, el individuo forma parte de la línea natural de adaptación filogenética, en donde el cuerpo físico y biológico del ser humano ha evolucionado a partir de estructuras menores sumadas a estructuras mayores por medio de la selección natural de las especies. Para Vygotsky, el individuo cuenta con una línea paralela de desarrollo mayoritariamente humano, en donde la cultura, sociedad y pasado histórico, es decir, en un contexto.

La evolución del ser humano como individuo, implica adaptarse a una serie de cambios contextuales y ambientales de su entorno, proceso que implica conocimiento de dichos cambios en su entorno. ¿Cómo la evolución del propio organismo humano y de su entorno vive y experimenta los cambios? Rosa (2018) y Maturana y Varela (1992) afirman que la evolución requiere acoplamientos estructurales entre el cuerpo humano y las cosas en que su medio ambiente. Este acople produce desarrollos de distinto tipo ya sean del organismo y la mente humana, así como de la Psique. Rosa y Valsiner (2017) indican que la psique es una forma de referirse a los actos de un cuerpo vivo cuando se acopla con los alrededores.

La psique humana permite tocar el mundo en el momento que somos tocados por él, e intervenir en esa experiencia. La percepción permite el contacto psicológico con el mundo (Español, 2014). La percepción es un efecto de la acción mental permitido por la morfología, estructuras del cuerpo y de los elementos del entorno (Rosa, 2018) que permite la modificación psicológica y corporal del individuo en relación a su entorno.

Sin embargo, la psique humana es amplia y permite tener conocimiento acerca de fenómenos corporales y sensaciones de diverso tipo. En el caso particular de este escrito, se afirma que la psique está involucrada en fenómenos de musicalidad y podrá mostrar un acoplamiento musical en la intersubjetividad comunicativa, debido a que, en primera instancia, la musicalidad y la psique están unidas por el acoplamiento a la experiencia sensorio-musical. La musicalidad, como fenómeno psicológico, pertenece al dominio individual de las operaciones y acciones del organismo físico, mientras que la intersubjetividad comunicativa está relacionado al infante en situación social-comunicativa (Español, 2014).

Las narrativas vitales y musicales de los niños

Delafield-Butt &Trevarthen (2015) afirma que, actualmente, existe un desarrollo interesante en los estudios narrativos de vitalidad y musicalidad en la infancia (Stern, 2010), considerando que la vitalidad es la fluctuación de energía vital manifestada en un cuerpo y la musicalidad, que, si bien es similar, requiere música para ser considerada como una expresión musical.

Estos estudios se conforman desde las narrativas del lenguaje verbal en juegos de vitalidad y musicalidad, hasta el entendimiento de significados acordados en esa intersubjetividad (Delafield-Butt y Trevarthen, 2015). Desde el plano fenomenológico, la interacción y la comunicación musical tienen una gran capacidad de tocar las emociones y demostrar afectividad mediante los sonidos (juegos intersubjetivos, comunicación, ficción).

Desde un plano psicológico, la musicalidad comunicativa y la vitalidad en el juego tiene relación con el desarrollo de un yo interactivo hacia otros, que se desarrolla en lo emocional y comunicacional de la música, que surgen de forma espontánea en la dialéctica de los niños, en un plano inter-psicológico.

La musicalidad está dentro de este tipo de percepción, siendo un fenómeno psicológico que puede ser comprendido como la capacidad y/o habilidad auditivo – musical de reconocer, interpretar y manifestar tipos de intersujetividad comunicacional entre la música y la psique del individuo, que se puede observar desde una perspectiva viva, sensible y dinámica, por lo tanto, permitirá corporeizar la experiencia.  (Español, 2014).

Delafield-Butt &Trevarthen (2015) afirman que los niños muestran cómo sus historias de vida comienzan con una invención ingeniosa del acto de significado original. Alentados por la atención de otro (padres, familia, amigos), la narrativa se enriquecerá con una nutrida imaginación. Las narrativas infantiles pueden ser historias donde el propio niño es afectado por la presencia de personas y acciones, cualidades de los objetos, la relación entre ellos y el niño, la consciencia de la importancia del significado de estas relaciones.

En este sentido, la imaginación de un niño tiene como principal motivación identificar los acontecimientos de la vida fuera del tiempo presente de acción, aprendiendo a referirse a ellos en términos simbólicos abstractos (Delafield-Butt &Trevarthen, 2015). Bruner (1995) afirma que las palabras pueden ser sintácticas y organizadoras en la narración de dichos acontecimientos, aunque probablemente la vitalidad y la imaginación del niño vaya más lejos que la función sintáctica del lenguaje inicial.

La imaginación, por ser una construcción mental intra psicológica, se podrá representar de forma externa mediante la ficción y la capacidad de comunicar mediante símbolos abstractos. El manejo de símbolos es un manejo esencialmente cultural, que afirma que el individuo está situado en una sociedad cuyos símbolos y actos de significado han sido apropiados.

El juego musical y las narrativas que emergen de él

La interacción del niño lo lleva a jugar espontáneamente con el otro, compartiendo la narrativa, la imaginación, la comunicación y la ficción (Español, 2014).  El juego espontáneo intersubjetivo será distinto siempre a la narrativa final, ya que el juego y la narrativa son experiencias fenomenológicas distintas.

El juego es factor de desarrollo psicológico en sus múltiples categorías y en diferentes tipos de interacciones, como el juego musical prototípico, juego musical (baile o canto), aproximación musical al objeto, juego de ficción-musical, juego protagonizado-musical (Martínez, Bordoni y Caramasa, 2011), mientras que la narrativa imaginativa e intersubjetiva cobra sentido: en la medida que se comparte con el otro, mediante el juego.

El juego de ficción-musical y el juego protagonizado-musical son juegos lúdicos que involucra una serie de actividades no solo psíquicas y de desarrollo psicológico, sino también como habilidades de performance repetitivos y circulares, algunos duraderos en el tiempo, otros de corta duración (Martínez et al., 2011).  

Estas performances pueden ser analizadas en pulsos musicales estables, patrones de musicalidad y no solamente la situación o el contexto que lleva a los niños a jugar con la música. Por ejemplo, en niños pequeños (3 y 4 años) la imitación de un juego musical les lleva a jugar y recibir estimulación temprana mediante la música.  

En niños mayores la performance cambia, y la narrativa que surge durante y al final del juego musical también será distinto. El manejo de signos abstractos en la ficción del juego musical, aportan al desarrollo cognitivo y psicológico de los niños, permitiendo entender una actividad elemental en toda infancia: el juego, la imaginación, la vitalidad y la música dentro de la narración de sus propias palabras.

Referencias:

  • Bruner, J. (1995). La psicología popular como instrumento de la cultura. Capítulo 2 de Actos de Significado. Más allá de la revolución cognitiva (pp. 47-73). Madrid: Alianza.
  • Darwin, C. (1921). El origen de las especias por medio de la selección natural. Tomo II. Madrid: España.
  • Delafield-Butt, L., Trevarthen, C. (2015). The ontogenesis of narrativefrom moving to meaning. Frontiers in Psychologist, 6, 1157. doi: 10.3389/fpsyg.2015.01157
  • Español, S. (2014). Psicología de la música y del desarrollo. Una exploración interdisciplinaria sobre la musicalidad humana. Buenos Aires: Paidós.
  • Martínez, M., Bordoni, M., Caramasa., R. (2011). Manifestaciones del juego musical. Psicología del Desarrollo,1(2), 57-67.
  • Rosa, A. (2017). Tiempo y signo engendran a psique y cultura. Manuscrito inédito.
  • Rosa, A. (2018). Spirited psyche makes up artefacts. Semiotic dynamics of experience in the shaping of objects, agency and intentional worlds. Draft of the Chapter 6 included in Rosa, A. & Valsiner, J.(Eds.). Cambridge Handbook of Sociocultural Psychology (2) pp. 103-129.
  • Stern, D. (2010). Forms of Vitality. Exploring dinamic, experience in psychologist, the Arts, Psychotherapy and Developement. Oxford University Press, New York.
  • Vygotski, L. (1978). Internalización de las funciones psicológicas superiores. Capítulo 4 de El desarrollo de los procesos psicológicos superiores. Editorial Crítica: Barcelona.
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