Una alimentación alta en grasas y azúcares se asocia a menor rendimiento en memoria espacial

Las dietas altas en grasas saturadas y azúcares refinados podrían afectar negativamente el hipocampo, una región cerebral clave para el aprendizaje y la memoria espacial.

Una alimentación alta en grasas y azúcares se asocia a menor rendimiento en memoria espacial
Imagen de © Depositphotos.

¿Alguna vez te has perdido en un lugar familiar o has tenido problemas para recordar dónde dejaste las llaves? Un nuevo estudio publicado en el International Journal of Obesity sugiere que estos lapsos podrían estar relacionados con algo más que la edad o el estrés: la dieta. Investigadores de la Universidad de Sídney han descubierto que el consumo elevado de alimentos ricos en grasas y azúcares podría afectar negativamente el hipocampo, una región del cerebro crucial para el aprendizaje y la memoria espacial (la que usamos para orientarnos y recordar ubicaciones).

Este hallazgo, que se suma a la creciente evidencia sobre el impacto de la alimentación en la salud cerebral, resalta la importancia de una dieta saludable no solo para el cuerpo, sino también para la función cognitiva. Aunque se necesitan más investigaciones para confirmar la relación causal, este estudio abre nuevas vías para comprender cómo nuestros hábitos alimenticios pueden influir en nuestra capacidad para navegar por el mundo que nos rodea.

El impacto negativo en el hipocampo

La investigación fue inspirada por estudios previos en animales que demostraron que las dietas altas en grasas y azúcares deterioran la función hipocampal. En ratas, se ha observado que este tipo de alimentación interfiere rápidamente con la memoria espacial, incluso antes de que se produzca un aumento de peso u otros cambios metabólicos. Si bien algunos estudios en humanos han vinculado dietas similares con el declive cognitivo, pocos han evaluado directamente los efectos sobre la navegación espacial, una habilidad que depende en gran medida del hipocampo.

Investigaciones anteriores han indicado que las dietas ricas en grasas y azúcares pueden afectar el cerebro, especialmente una región denominada hipocampo, explicó Dominic Tran, investigador del Australian Research Council DECRA. Una de las funciones importantes del hipocampo es la navegación espacial: la capacidad de recordar lugares y cómo llegar a ellos. Buscaba una forma de evaluar la navegación espacial que se asemejara lo más posible a la vida real. Por eso, en lugar de administrar una tarea de memoria en un monitor de ordenador, utilicé un laberinto de realidad virtual para evaluar la memoria espacial.

Navegación virtual y memoria espacial

En la tarea inmersiva de realidad virtual, se solicitó a los participantes que navegaran por un entorno similar a un laberinto, utilizando referencias visuales para aprender la ubicación de un objetivo oculto. La tarea requería que recordaran y regresaran a esa ubicación objetivo más tarde, de forma similar a recordar cómo volver al coche aparcado después de ir de compras. Al recurrir a esta analogía de navegación del mundo real, los investigadores pudieron evaluar la capacidad de los participantes para formar un mapa espacial de su entorno.

Los participantes fueron 120 estudiantes universitarios en Sídney, sin embargo, debido a problemas como mareos, datos incompletos y problemas técnicos, solo 55 completaron el experimento en su totalidad. Los investigadores también evaluaron la dieta de cada participante a través de un cuestionario que medía la frecuencia con la que consumían alimentos ricos en grasas y azúcares, como comida rápida, postres y bebidas azucaradas. Adicionalmente, se midió el índice de masa corporal y la memoria de trabajo para tener en cuenta la capacidad cognitiva general y la salud física.

Durante la fase de entrenamiento de la tarea, se les pidió a los participantes que encontraran un cofre del tesoro escondido en una ubicación consistente dentro del laberinto virtual. Esto se realizó seis veces, comenzando desde el mismo lugar y utilizando señales visuales para guiarlos. Con el tiempo, la mayoría de los participantes mejoraron en la búsqueda del cofre más rápidamente, lo que indica aprendizaje. No obstante, al analizar más detenidamente, se descubrió que los participantes que informaron consumir más alimentos ricos en grasas y azúcares no mejoraron tanto con el tiempo. Su curva de aprendizaje fue más plana, lo que significa que no mejoraron en la tarea con la práctica.

Este patrón se hizo más evidente en la fase de prueba final. En esta etapa, se retiraron las tablas que formaban el laberinto, dejando solo los puntos de referencia circundantes como puntos de referencia. Los participantes tuvieron que depender completamente de la memoria espacial, recordando dónde se había ubicado el cofre en relación con estas señales externas. Aquellos que informaron consumir más alimentos poco saludables terminaron más lejos de la ubicación correcta que aquellos con dietas más saludables. Esta diferencia persistió incluso después de ajustar por el peso corporal y la memoria de trabajo, lo que sugiere una conexión específica entre la dieta y la memoria espacial.

Los resultados destacan que "comer sano es importante para tu salud física y la salud del cerebro", indicó Tran.

Los hallazgos reflejan fielmente los resultados de estudios en roedores. En estos estudios, las ratas con dietas altas en grasas y azúcares tienen dificultades con tareas que dependen del hipocampo, pero se desempeñan normalmente en tareas que involucran otras partes del cerebro. Ese patrón parece ser válido también para los humanos: los participantes en este estudio tuvieron un aprendizaje espacial y una memoria deteriorados, pero su memoria de trabajo general no se vio afectada. Esto apoya la idea de que las dietas poco saludables pueden afectar selectivamente el hipocampo en lugar de disminuir ampliamente el rendimiento cognitivo.

Una de las fortalezas del estudio fue el uso de la realidad virtual, que permitió a los investigadores simular la navegación en el mundo real más de cerca que las tareas tradicionales basadas en laboratorio. Los participantes tuvieron que aprender rutas desde una perspectiva a la altura de los ojos y moverse a través de un entorno tridimensional, lo que hizo que la tarea fuera más comparable con la navegación cotidiana. Sin embargo, esta ventaja vino con un inconveniente: casi el 40 por ciento de los participantes experimentaron mareos u otros problemas que les impidieron completar la tarea.

"Creo que una de las mayores fortalezas del estudio es el uso de la realidad virtual para evaluar verdaderamente la capacidad de navegación espacial de las personas", señaló Tran. "Es una herramienta realmente sensible que nos dice cómo está funcionando el hipocampo. Sin embargo, la realidad virtual fue un arma de doble filo, ya que muchas personas se marearon durante la tarea. Espero que las mejoras en la tecnología de realidad virtual permitan que utilicemos tareas similares con menos efectos secundarios de ciberenfermedad".

El estudio presenta algunas limitaciones importantes: se basa en datos dietéticos autodeclarados, que pueden ser inexactos, y el tamaño de la muestra es pequeño y poco diverso (estudiantes universitarios jóvenes y sanos), lo que dificulta generalizar los resultados. Además, al ser un estudio correlacional, no puede probar una relación de causa y efecto entre la dieta y la memoria espacial, aunque la evidencia en animales sugiere que las dietas altas en grasas y azúcares deterioran la función del hipocampo. Se necesitan más estudios en humanos, con muestras más amplias y diversos, e intervenciones dietéticas para confirmar estos hallazgos y explorar la posibilidad de recuperación de la memoria, según indica Tran.

Fuentes y recursos de información

Tran, D., Double, K., Johnston, I., Westbrook, R., & Harris, I. (2025). Consumption of a diet high in fat and sugar is associated with worse spatial navigation ability in a virtual environment. International Journal of Obesity. DOI: 10.1038/s41366-025-01776-8