Casi la mitad de los universitarios reportan ideas suicidas según un estudio internacional

Casi la mitad de los estudiantes universitarios ha experimentado pensamientos suicidas en algún momento de su vida, una cifra significativamente superior a la de la población general.

Casi la mitad de los universitarios reportan ideas suicidas según un estudio internacional
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Un extenso estudio internacional reveló que casi la mitad de los estudiantes de primer año universitario han experimentado pensamientos suicidas en algún momento de sus vidas. Esta cifra supera significativamente la observada en la población general.

Esta investigación, la más amplia en su tipo hasta la fecha, también identificó factores de riesgo clave, como la adversidad infantil y condiciones específicas de salud mental, estrechamente vinculadas a estos pensamientos y conductas. Los hallazgos fueron divulgados en la revista Psychiatry Research.

El desafío de la transición a la universidad como detonante para la salud mental

El ingreso a la universidad representa una etapa de cambios profundos y mayor estrés para los jóvenes. Muchos estudiantes se independizan por primera vez, enfrentan nuevas presiones académicas y se adaptan a entornos sociales complejos.

Investigaciones anteriores han señalado un aumento preocupante en la ideación suicida en este grupo de edad durante los últimos años. Es crucial comprender los factores que contribuyen a esta tendencia para implementar estrategias de prevención efectivas.

Si bien se sabe que experiencias infantiles difíciles y trastornos de salud mental están asociados al riesgo de suicidio, era necesario un estudio exhaustivo a gran escala para cuantificar la prevalencia de estos problemas entre una población estudiantil global y comprender mejor las vías específicas que conducen desde los pensamientos suicidas hasta los planes e intentos.

Philippe Mortier y colaboradores buscaron llenar este vacío examinando estas conexiones en un grupo excepcionalmente grande y diverso de estudiantes, a través de la Iniciativa Mundial de Salud Mental para Estudiantes Universitarios de la Universidad de Harvard.

Entre 2017 y 2023, Mortier y su equipo recolectaron datos de cerca de 73,000 estudiantes, la mayoría en su primer año de universidad. Los participantes pertenecían a 71 universidades en 18 países distintos, incluyendo Australia, Canadá, España, Kenia, México, Sudáfrica y Suecia.

Se invitó a los estudiantes a través de correo electrónico a completar una encuesta online confidencial. El cuestionario recopiló información sobre:

  • Experiencias de pensamientos suicidas.
  • Elaboración de planes suicidas.
  • Intentos de suicidio.
  • Historial de trastornos de salud mental.
  • Experiencias de vida adversas, especialmente durante la infancia.

Prevalencia de pensamientos y conductas suicidas

Las respuestas a la encuesta mostraron un panorama preocupante sobre los desafíos de salud mental que enfrenta esta población. Los datos revelaron que el 47% de los estudiantes participantes había experimentado pensamientos suicidas en algún momento de su vida. Además, el 26% reportó haber hecho un plan específico y el 10% haber intentado suicidarse.

En el período de 12 meses inmediatamente anterior a la encuesta, el 30% de los estudiantes había tenido pensamientos suicidas, el 14% había hecho un plan y el 2.3% había intentado suicidarse. Los investigadores señalaron que estas tasas son considerablemente más altas que las encontradas en la población general.

El impacto de las experiencias traumáticas en la infancia

Un hallazgo central del estudio fue la conexión entre las experiencias de la infancia y el riesgo de suicidio posterior. Mortier y colaboradores enfatizaron que experiencias como el abuso emocional, el abuso sexual y la negligencia están fuertemente asociadas no solo con el desarrollo inicial de pensamientos suicidas, sino también con la progresión hacia la planificación e intento de suicidio.

La presencia de padres con trastornos de salud mental también fue identificada como un factor de riesgo que puede contribuir a la exposición de un niño a la adversidad.

Disparidades en el riesgo: género y orientación sexual

El estudio reveló que la identidad de género y la orientación sexual son factores importantes que influyen en el riesgo de suicidio. Los estudiantes que se identificaron como transgénero presentaron un riesgo significativamente mayor de conductas suicidas.

Comparados con sus compañeros, fueron 2.4 veces más propensos a experimentar pensamientos suicidas y 3.6 veces más propensos a intentar suicidarse. Se sugiere que esto se debe a que las personas transgénero a menudo están expuestas a un mayor número de factores de riesgo, incluyendo el estigma social y la discriminación.

De manera similar, los estudiantes que se identificaron como no heterosexuales enfrentaron una mayor probabilidad de pensamientos y comportamientos suicidas. Estos riesgos persistieron incluso después de tomar en cuenta otros factores como la adversidad infantil y los trastornos de salud mental.

Los predictores más potentes: abuso emocional, depresión y trastorno bipolar

Al considerar todos los factores en conjunto, los tres predictores más fuertes de conducta suicida fueron:

  • Un historial de abuso emocional.
  • Un diagnóstico de trastorno depresivo mayor.
  • Un diagnóstico de trastorno bipolar.

La complejidad del riesgo suicida

El estudio proporcionó una visión más matizada de cómo diferentes factores influyen en diferentes etapas del comportamiento suicida. Por ejemplo, los trastornos del estado de ánimo como la depresión mayor se asociaron más fuertemente con la aparición inicial de pensamientos suicidas. Por otro lado, otras condiciones, como el trastorno de pánico y el trastorno bipolar, estuvieron más fuertemente relacionadas con la transición de tener pensamientos a hacer un intento.

Esta distinción ayuda a mostrar los complejos procesos involucrados en la escalada del riesgo de suicidio. De manera similar, el abuso emocional fue un predictor muy fuerte para el inicio de pensamientos suicidas, mientras que el abuso físico se asoció únicamente con la repetición de intentos de suicidio a lo largo del tiempo. Estos patrones sugieren que se pueden necesitar diferentes tipos de intervenciones para los estudiantes en diferentes puntos del espectro de riesgo.

Invertir en apoyo a la salud mental

Mortier afirmó que prevenir estos resultados requerirá una mayor inversión en apoyo a la salud mental a nivel universitario. Argumentó que las instituciones necesitan más recursos para ayudar a reducir la prevalencia de trastornos de salud mental y disminuir el riesgo de suicidio entre sus estudiantes.

Jordi Alonso, coordinador español de la iniciativa, añadió que la prevención eficaz debe ser integral. Explicó que cualquier estrategia exitosa debe tener en cuenta la combinación de factores de riesgo que un estudiante puede enfrentar.

Esto incluye su sexo, identidad de género, orientación sexual y cualquier acumulación de experiencias adversas en la infancia. Estos factores pueden interactuar de manera que creen un circuito de retroalimentación negativa, aumentando progresivamente la vulnerabilidad de un individuo al suicidio.

Los investigadores reconocieron varias limitaciones. El estudio fue transversal, lo que significa que capturó un solo momento en el tiempo. Un estudio longitudinal que siga al mismo grupo de estudiantes durante varios años proporcionaría una comprensión más profunda de cómo estos factores de riesgo se desarrollan e interactúan con el tiempo.

La información sobre los trastornos de salud mental y la adversidad en la infancia también se basó en los autoinformes de los estudiantes en lugar de en entrevistas clínicas formales. Por último, dado que el estudio incluyó un conjunto específico de 18 países, es posible que los resultados no sean generalizables a todos los estudiantes universitarios a nivel mundial.

Es necesario realizar futuras investigaciones para replicar estos hallazgos en otras poblaciones y para diseñar y probar programas de prevención basados en los factores de riesgo identificados en esta extensa investigación.

Fuentes y recursos de información

Mortier, P., Yang, X., et al. (2025). The associations of childhood adversities and mental disorders with suicidal thoughts and behaviors - Results from the World Mental Health International College Student Initiative. Psychiatry Research, 350, 116555. DOI: 10.1016/j.psychres.2025.116555

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