Un equipo de investigadores, liderado por el Dr. Guochun Yang, analizó 139 estudios de neuroimagen, abarcando edades desde los 5 hasta los 85 años, con el objetivo de cartografiar la actividad cerebral relacionada con el control cognitivo. Los hallazgos revelaron una trayectoria con forma de U invertida a lo largo de la vida: la actividad cerebral se incrementa durante la adolescencia, alcanza su punto máximo entre los 27 y 36 años, y luego disminuye gradualmente.
Este patrón refleja una eficiencia cognitiva máxima en la adultez temprana, resaltando la importancia de mantener la salud cerebral en las etapas posteriores de la vida. Los descubrimientos profundizan nuestra comprensión sobre el desarrollo y el envejecimiento cerebral, ofreciendo una base científica para el entrenamiento cognitivo y las estrategias de salud cerebral adaptadas a cada edad.
¿Qué es el control cognitivo y por qué es importante?
El control cognitivo se refiere al proceso mediante el cual las personas regulan la atención, el pensamiento y la acción para alcanzar objetivos específicos. Este proceso permite concentrarse en metas concretas, minimizando las distracciones. Por ejemplo, mantener la concentración al leer en una biblioteca, a pesar del ruido ambiental, depende en gran medida de la capacidad del control cognitivo para regular la atención.
En adultos, las habilidades de control cognitivo suelen mantenerse en un nivel elevado, traduciéndose en un comportamiento organizado. Sin embargo, niños y adultos mayores pueden experimentar dificultades en la regulación del comportamiento debido al estado inmaduro o en declive de sus sistemas de control cognitivo.
Aunque los patrones de cambios cognitivos y conductuales relacionados con el control cognitivo están bien establecidos y sirven como criterios diagnósticos para enfermedades relacionadas con el desarrollo y el envejecimiento, la investigación sistemática sobre los cambios en la actividad cerebral asociados a la edad es aún limitada.
Un estudio exhaustivo de la actividad cerebral asociada al control cognitivo podría mejorar nuestra comprensión de los mecanismos subyacentes al desarrollo y envejecimiento cerebral. Además, proporcionaría un respaldo teórico para programas de entrenamiento cognitivo personalizados, basados en las características de la actividad cerebral regional.
Trayectoria del control cognitivo
El estudio de los investigadores liderados por el Dr. Guochun Yang recopiló 139 estudios de neuroimagen relacionados con tareas de conflicto cognitivo (por ejemplo, juzgar la dirección de la flecha central en ←←→←←, ignorando las flechas laterales), involucrando a 3.765 participantes de entre 5 y 85 años.
A través de un metanálisis sistemático utilizando SDM (seed-based effect size mapping), modelos aditivos generalizados (GAM) y métodos de comparación de modelos, los investigadores pudieron construir, por primera vez, la trayectoria de la actividad cerebral asociada con el control cognitivo a lo largo de la vida.
El hallazgo central reveló una significativa trayectoria de desarrollo con forma de U invertida. La actividad cerebral aumenta gradualmente durante la infancia y la adolescencia, alcanza su punto máximo durante la adultez (específicamente entre los 27 y 36 años) y disminuye lentamente en la vejez. Las comparaciones de modelos indicaron que el modelo de ajuste óptimo para estas regiones cerebrales era el modelo de raíz cuadrada, en lugar de la función cuadrática utilizada habitualmente.
Es importante destacar que los investigadores no observaron otros patrones de trayectoria potenciales, como cambios lineales o un aumento seguido de una estabilización, lo que subraya la dominancia de la forma de U invertida en el desarrollo del control cognitivo. Adicionalmente, se descubrió que adolescentes y adultos mayores exhibían una lateralización más pronunciada de la función cerebral en comparación con adultos jóvenes y de mediana edad.
Implicaciones de los hallazgos
Estudios previos ya habían revelado una trayectoria de desarrollo con forma de U invertida de la capacidad de control cognitivo a nivel conductual. Esta investigación, liderada por el Dr. Guochun Yang, profundiza en las bases neuronales de esta trayectoria.
Los resultados indican que los intervalos máximos de las funciones cerebrales relacionadas con el control cognitivo se producen entre los 27 y 36 años, lo que coincide estrechamente con la etapa de la adultez media definida comúnmente (fase del adulto joven). Este período coincide con el punto álgido de la madurez intelectual individual y la capacidad cognitiva general.
Esto proporciona una explicación científica para la alta productividad social y la creatividad exhibida por los humanos durante esta fase, desde una perspectiva de mecanismos neuronales. Además, la disminución gradual de la función cerebral después de este período sugiere la necesidad de priorizar el mantenimiento y el ejercicio de la función cerebral durante la mediana edad para mitigar el posible deterioro cognitivo asociado con el envejecimiento.
Por lo tanto, este estudio no solo profundiza nuestra comprensión de los patrones de desarrollo a lo largo de la vida de los mecanismos neuronales subyacentes al control cognitivo humano, sino que también proporciona un apoyo teórico crucial para formular estrategias específicas de promoción de la salud cerebral y optimizar las funciones cognitivas en los diferentes grupos de edad.
Fuentes y recursos de información
Li, Z., Petersen, I., Wang, L., Radua, J., Yang, G., & Liu, X. (2025). The lifespan trajectories of brain activities related to conflict-driven cognitive control. Science Bulletin. DOI: 10.1016/j.scib.2025.08.038