El TDAH inatento en niñas se asocia con mayor vulnerabilidad a la ansiedad

Niñas con síntomas de TDAH tienen un mayor riesgo de desarrollar ansiedad en la adolescencia, lo que sugiere diferencias de género.

El TDAH inatento en niñas se asocia con mayor vulnerabilidad a la ansiedad
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Un reciente estudio de la Universidad Noruega de Ciencia y Tecnología (NTNU) revela que las niñas con síntomas del tipo inatento de TDAH (Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad) presentan una mayor probabilidad de desarrollar ansiedad durante la adolescencia. Esta investigación destaca una posible diferencia significativa en cómo el TDAH y la ansiedad se interrelacionan en función del género.

La conexión entre la falta de atención y la ansiedad

De acuerdo con la investigación liderada por el Profesor Lars Wichstrøm, del Departamento de Psicología de la NTNU, la falta de atención y la ansiedad parecen reforzarse mutuamente en las niñas. "Hemos identificado una relación entre la ansiedad y el tipo inatento de TDAH, y encontramos que esto solo se aplica a las niñas", señala Wichstrøm. Este hallazgo sugiere que las niñas con dificultades para concentrarse tienen un mayor riesgo de experimentar ansiedad, y viceversa.

Este fenómeno no se observó en los varones. El equipo de Wichstrøm encontró que en los niños, la hiperactividad y la impulsividad son factores más predictivos del desarrollo de ansiedad. Esto indica que los diferentes tipos de TDAH pueden estar vinculados a la ansiedad de manera distinta en función del género.

Según el estudio del equipo de Wichstrøm, la relación entre la ansiedad y la falta de atención parece ser recíproca en las niñas. Esto significa que:

  • Una mayor prevalencia de falta de atención aumenta la probabilidad de síntomas más graves de trastornos de ansiedad durante la infancia y la adolescencia.
  • La ansiedad durante la adolescencia incrementa la probabilidad de que la falta de atención empeore.

En contraste, en los niños, el estudio no halló una correlación directa entre la falta de atención y la ansiedad, sino entre la hiperactividad-impulsividad temprana y el desarrollo de ansiedad.

Implicaciones para la detección y el tratamiento tempranos

Los investigadores de la NTNU resaltan que estos hallazgos podrían mejorar el diagnóstico precoz y la intervención temprana en niñas. A menudo, las niñas con TDAH del tipo inatento son subdiagnosticadas debido a su comportamiento más tranquilo y ensimismado.

"Las niñas con TDAH de tipo inatento a menudo son percibidas como tímidas, introvertidas, distraídas y soñadoras, o incluso perezosas", explica Wichstrøm. Este retraso en el diagnóstico puede impedir que reciban el apoyo necesario para mitigar el riesgo de desarrollar ansiedad más adelante en la vida.

La detección temprana de los síntomas de falta de atención en niñas (posiblemente a partir de los 8 años, según el estudio de Wichstrøm) y el tratamiento efectivo podrían reducir el riesgo de ansiedad. Del mismo modo, intervenciones dirigidas a la ansiedad podrían disminuir la probabilidad de que las dificultades de atención se agraven en las jóvenes.

El TDAH silencioso en niñas

El estudio del equipo de Wichstrøm subraya que las niñas con TDAH de tipo inatento a menudo "pasan desapercibidas porque rara vez causan problemas o molestan a los demás". Su principal síntoma es la falta de atención, que puede ser difícil de distinguir de la distracción, la desorganización o el olvido "normales". Como resultado, es posible que no reciban un diagnóstico hasta más tarde en la vida, perdiendo oportunidades de intervención temprana.

En contraste, el TDAH de tipo hiperactivo-impulsivo, más común en niños, es más fácil de identificar. Los niños que luchan contra la inquietud y la hiperactividad tienden a ser detectados y diagnosticados más rápidamente, recibiendo ayuda de manera más oportuna.

El estudio liderado por Wichstrøm también destaca cómo los desafíos personales y sociales, como el acoso escolar, pueden aumentar el riesgo de ansiedad en las niñas con TDAH. "Los desafíos personales y sociales pueden conducir fácilmente a la rumiación, la preocupación, la ansiedad y la catastrofización. Parece que las niñas son más vulnerables cuando están expuestas a eventos negativos o al acoso. Son más propensas a responder con depresión que los niños", explica Wichstrøm.

Los investigadores de la NTNU hacen hincapié en la necesidad de un mayor conocimiento sobre las complejas conexiones entre el género, el TDAH y la ansiedad. Sugieren que sería útil confirmar estos hallazgos en un estudio aún más amplio, así como realizar investigaciones adicionales sobre niñas muy jóvenes.

El trabajo de Wichstrøm se basó en el seguimiento de 1000 niños y sus padres desde los 4 hasta los 18 años, evaluándolos cada dos años. Los participantes, nacidos en 2003 y 2004, tienen ahora 22 años.

Fuentes y recursos de información

Habibi Asgarabad, M., Steinsbekk, S., Hartung, C., & Wichstrøm, L. (2025). Reciprocal relations between dimensions of attention‐deficit/hyperactivity and anxiety disorders from preschool age to adolescence: sex differences in a birth cohort sample. Journal of Child Psychology and Psychiatry, 66, (2), 154-166. DOI: 10.1111/jcpp.14038

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