Video: ¿Qué porcentaje de nuestro cerebro usamos?

Una lección de Richard E. Cytowic, animación de TOGETHER.

Dos tercios de la población creen en un mito que se ha propagado por más de un siglo: que utilizamos solo el 10% de nuestro cerebro.

Nuestro cerebro con una gran población de neuronas ha evolucionado para utilizar la menor cantidad de energía a la vez que procesa la mayor cantidad de información posible – una hazaña que requiere todo el cerebro.  Richard E. Cytowic desmiente este neuromito y explica por qué no somos tan buenos con la multitarea.

 Transcripción de video

«Un mito perdurable dice que tan utilizamos sólo el 10% de nuestro cerebro.  El otro 90% permanece ocioso, disponible como reserva.   Mercanchifles prometen desbloquear ese potencial oculto con métodos “basados en la neurociencia,” pero lo que realmente desbloquean es su billetera.

Dos tercios de la población y casi la mitad de los profesores de ciencias creen erróneamente en el mito del 10%.    En los años 1890, William James, el padre de la psicología Americana,  decía, “La mayoría de nosotros no conocemos nuestro potencial mental.”

James planteaba esto como un reto, no como una crítica al desuso del cerebro.  Pero se creó un malentendido.  Además, los científicos no pudieron determinar por mucho tiempo el propósito de nuestros enormes lóbulos frontales o de amplias zonas del lóbulo parietal.

El daño cerebral no causaba déficits motores o sensoriales, así que las autoridades concluyeron que no hacían nada, durante décadas estas áreas fueron denominadas como zonas silenciosas, sus funciones eran esquivas.

Actualmente hemos comprendido que acentúan capacidades ejecutivas e integrativas, sin las cuales, difícilmente seriamos humanos.  Son cruciales para el razonamiento abstracto, la planeación, la toma de decisiones y la flexibilidad para adaptarse a las circunstancias.

La idea que 9/10 partes de nuestro cerebro están de inactivas carece de fundamento cuando calculamos cómo el cerebro usa la energía.  Los cerebros de roedores y caninos consumen 5% del total de la energía corporal.   El cerebro de los monos usa el 10%.  El cerebro de un adulto, que representa sólo el 2% de la masa corporal, consume el 20% de la glucosa diaria metabolizada, en niños esa cifra es del 50%, y en bebes del 60%.

Esto es mucho más de lo esperado para el tamaño relativo nuestros cerebros, en escala a la proporción del tamaño del cuerpo.   El de los humanos pesa 1.5 kilogramos, el cerebro de los elefantes 5 kg y el cerebro de las ballenas 9 kg, sin embargo en relación al peso, el de los humanos contiene más neuronas que cualquier otra especie.

Esta mayor densidad es lo que nos convierte en más inteligentes.   Hay una compensación entre el tamaño corporal y el numero de neuronas de un primate incluidos nosotros puede sostener.  Un mono 25 kg tiene que comer 8 horas al día para mantener un cerebro con 53 billones de neuronas.

La invención de la cocción, un millón y medio de años atrás, nos dio una gran ventaja.  Los alimentos cocinados son blandos y pre digeridos fuera del cuerpo.   Nuestro sistema digestivo absorbe más fácilmente su energía.  Cocinar libera tiempo y proporciona más energía que consumir alimentos crudos y así podemos sostener nuestros cerebros con una densidad de 86 billones de neuronas, 40% más que el mono.

Así es como funciona: La mitad de las calorías que el cerebro metaboliza son básicamente para mantener intacta su estructura mediante el bombeo de iones de sodio y potasio a través de membranas para mantener una carga eléctrica.

Para ello, el cerebro tiene que ser un cerdo de energía que consume la asombrosa cantidad de 3.4 x 10^21 moléculas de ATP (Adenosin Trifosfato) por minuto, los ATP son los carbones del horno del cuerpo.

El alto costo de mantenimiento de potenciales de reposo de las 86 billones neuronas significa que poca energía queda para impulsar las señales desde los axones y la sinapsis, para las descargas nerviosas que realmente son realizadas.

Aunque sólo un pequeño porcentaje de las neuronas son encendidas en una región dada en un momento determinado, la carga de energía de los potenciales de acción sobre todo el cerebro simultáneamente seria insostenible.

Aquí es donde entra en juego la eficiencia energética.  Dejar que sólo una pequeña proporción de células envíen señales en un momento dado, conocida como “codificación aislada”, la cual utiliza la menor cantidad de energía, pero trasmite la mayor cantidad de información.  Debido a que un pequeño número de señales tienen miles de posibles caminos por los cuales distribuirse.

Un inconveniente de la codificación aislada dentro de un gran número de neuronas es su coste.  Peor aún, si una gran proporción de células nunca se disparan, entonces se convierten en innecesarias y la evolución debería haberlas eliminado hace mucho tiempo.

La solución es encontrar la proporción óptima de células que el cerebro pueda tener activas constantemente.  Para maximizar la eficiencia, entre el 1% y el 16% de las células pueden estar activas en un momento determinado.  Este es el límite de la energía que tenemos para vivir con el fin de ser conscientes en absoluto.

La necesidad de conservar los recursos es la razón por cual la mayor parte de las operaciones del cerebro debe ocurrir fuera de la conciencia. Es por ello que la multitarea es un engaño tonto, simplemente no tenemos energía para hacer dos cosas a la vez por no hablar de tres o cinco. Aunque lo intentamos, no somos capaces de hacerlo,  así utilicemos toda nuestra atención.  Los números están en contra de nosotros.

Su cerebro es realmente inteligente y poderoso.  Tan poderoso, que necesita una gran cantidad de energía para permanecer potente y tan inteligente que se ha construido sobre un plan de eficiencia energética.   Así que no dejes que un mito fraudulento te haga sentir culpable por  tu supuestamente perezoso cerebro.  La culpa sería un desperdicio de energía. Después de todo, ¿No te das cuenta que es necio desperdiciar energía mental?,  Tienes millones de neuronas poderosas y hambrientas que mantener.

Así que, date prisa!»

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