¿Es la sensibilidad materna clave para el apego infantil en todas las culturas?

Una crianza sensible en los primeros años de vida predice la seguridad del apego infantil respaldando la universalidad de la teoría del apego

¿Es la sensibilidad materna clave para el apego infantil en todas las culturas?
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Un reciente trabajo, publicado en Child Development, aporta la evidencia longitudinal más sólida hasta la fecha de que una crianza sensible en los primeros años de vida predice la seguridad del apego infantil en China, un país con tradiciones culturales y estilos de crianza a menudo considerados diferentes de los occidentales.

Waters y Yang, junto a su equipo, tras un estudio de nueve años con más de 350 pares de madres e hijos en Nanjing, descubrieron que la sensibilidad materna en la infancia se asociaba con representaciones de apego seguro en los niños a los 10 años. Este hallazgo apoya la idea de que la sensibilidad materna desempeña un papel universal en la formación del apego.

El papel universal de la sensibilidad materna

La teoría del apego postula que los niños crean expectativas sobre sus cuidadores basadas en sus primeras experiencias de apoyo. Estas expectativas, conocidas como modelos de trabajo internos, influyen en el desarrollo social y emocional. Una idea central en esta teoría es la hipótesis de la sensibilidad, que establece que una crianza receptiva y emocionalmente sintonizada fomenta apegos seguros.

Sin embargo, algunos han cuestionado si esta afirmación se mantiene en culturas con prácticas y valores de crianza diferentes, especialmente en sociedades del este de Asia como China, donde las expresiones abiertas de afecto pueden ser menos comunes y la autonomía no siempre se enfatiza.

Examinando el apego en un contexto cultural diferente

El equipo de investigación, liderado por Theodore E. A. Waters y Rui Yang de la Universidad de Nueva York, se propuso probar si el vínculo entre la sensibilidad materna temprana y la seguridad del apego posterior se mantendría en este contexto cultural distinto. Para ello, utilizaron datos del Proyecto de Desarrollo Infantil de Nanjing, un estudio a largo plazo que rastrea las relaciones entre padres e hijos desde la infancia hasta la niñez media.

El estudio de Waters y Yang siguió a 356 pares de madres e hijos chinos desde que los niños tenían 14 meses hasta los 10 años. Las madres, en su mayoría bien educadas y de familias de clase media a media alta, participaron en sesiones de laboratorio donde los investigadores observaron sus interacciones con sus hijos.

Estas sesiones fueron grabadas en video cuando los niños tenían 14 y 24 meses. Observadores entrenados calificaron la sensibilidad de cada madre basándose en lo receptiva, afectuosa y no intrusiva que era durante el juego y tareas estructuradas como la lectura y el enhebrado de cuentas.

Cuando los niños cumplieron 10 años, completaron una versión adaptada al chino de la Evaluación del Guion de Apego. Esta tarea mide el conocimiento del niño sobre el guion de base segura, o qué tan bien pueden contar historias que reflejen la expectativa de que los cuidadores brinden ayuda cuando sea necesario.

Se les proporcionó a los niños esquemas de historias que involucraban situaciones comunes, como perderse en un centro comercial o prepararse para un examen, y se les pidió que contaran historias en primera persona que involucraran a un padre. Los codificadores calificaron estas historias basándose en qué tan claramente reflejaban un patrón seguro: pedir ayuda, recibir apoyo, resolver la angustia y volver a la normalidad.

Además, los investigadores recopilaron información demográfica, incluyendo el nivel educativo de la madre y el sexo del niño, para tener en cuenta otras posibles influencias en el desarrollo del apego.

Sensibilidad materna y seguridad del apego

Los resultados de Waters y Yang mostraron un patrón claro y consistente: cuanto más sensible era una madre durante la infancia y la niñez temprana de su hijo, más seguras eran las representaciones de apego del niño a los 10 años.

Los niños cuyas madres eran afectuosas, receptivas y no excesivamente controladoras durante las primeras interacciones eran más propensos a contar historias que reflejaban un guion de apego seguro. Este vínculo se mantuvo incluso después de tener en cuenta el nivel educativo de la madre y el sexo del niño.

El tamaño del efecto de esta relación (β = 0.20) fue similar a los hallazgos de estudios semejantes en países occidentales, lo que sugiere una fuerza de asociación comparable. Las niñas tendían a obtener puntuaciones más altas en la medida de apego que los niños, y los niños con madres más educadas también obtuvieron puntuaciones más altas, lo que posiblemente refleja la influencia de la exposición al lenguaje u otros apoyos cognitivos.

Es importante destacar que la versión china de la Evaluación del Guion de Apego mostró una fuerte consistencia interna y encajó bien con los modelos utilizados en la investigación occidental. Los investigadores encontraron que la medida aprovechaba un sentido generalizado de seguridad del apego que no se limitaba a las relaciones con un padre en particular, reflejando hallazgos de estudios previos.

Si bien los hallazgos apoyan la universalidad de la hipótesis de la sensibilidad, la investigación de Waters y Yang tuvo algunas limitaciones. En primer lugar, las observaciones de la sensibilidad materna solo se produjeron en situaciones de bajo estrés como el juego libre y las tareas estructuradas. Debido a que la teoría del apego enfatiza cómo responden los cuidadores durante la angustia, futuras investigaciones también deberían observar las interacciones entre padres e hijos en situaciones emocionalmente más intensas.

En segundo lugar, la investigación solo incluyó el cuidado materno. Aunque las madres suelen ser las principales cuidadoras en China, otros adultos, especialmente los padres y los abuelos, también desempeñan papeles importantes en el desarrollo de los niños. El trabajo futuro podría explorar cómo la sensibilidad de diferentes cuidadores contribuye a la seguridad del apego.

Sin embargo, el estudio ofrece evidencia de que el vínculo entre la sensibilidad materna y la seguridad del apego infantil se extiende más allá del mundo occidental. Incluso en un contexto cultural como China, donde las prácticas de crianza están moldeadas por diferentes valores en torno a la autoridad, la emoción y la independencia, la sensibilidad temprana de los cuidadores aún predice la formación de expectativas de apego seguro.

Fuentes y recursos de información

Waters, T., Yang, R., Gu, Y., Zhu, V., Cui, L., Li, X., Way, N., Yoshikawa, H., Chen, X., Okazaki, S., Bernard, K., Zhang, G., & Liang, Z. (2025). Maternal Sensitivity Predicts Child Attachment in a Non‐Western Context: A 9‐Year Longitudinal Study of Chinese Families. Child Development. DOI: 10.1111/cdev.14256

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