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¿Qué es la psicoterapia?

Cuando hablamos de psicoterapia nos referimos a una gama de tratamientos que nos pueden ayudar con dificultades emocionales y algunos trastornos psiquiátricos, mediante el uso de técnicas verbales psicológicas.

Según la Asociación Americana de Psicología (APA), la psicoterapia se puede definir como un “tratamiento de colaboración entre un individuo y un psicólogo” donde el psicólogo utiliza “procedimientos científicamente validados para ayudar a las personas a desarrollar hábitos más saludables y más efectivos”, en otras palabras la psicoterapia es un tratamiento psicológico para abordar una variedad de trastornos de salud mental que pueden o no realizarse en combinación con un tratamiento farmacológico.

Durante este proceso un psicoterapeuta capacitado ayuda al consultante a abordar problemas específicos o generales, tales como una enfermedad mental particular o a afrontar una fuente de estrés en su vida personal.

Su objetivo fundamental es permitir que los pacientes o consultantes, entienden sus sentimientos y aquello que los hace sentir pesimistas, ansiosos o deprimidos, lo cual puede brindarles herramientas para hacer frente a las situaciones difíciles de su vida de una manera más adaptable.

Teniendo en cuenta el enfoque clínico utilizado por el terapeuta se pueden utilizar una amplia gama de técnicas y estrategias.

En la gran mayoría de casos la duración de la psicoterapia es menor a un año, sin embargo, eso también depende del compromiso particular del consultante, quienes se comprometen y esfuerzan con el proceso a menudo reportan buenos resultados.

La psicoterapia puede ser útil en una gran variedad de dificultades tales como la depresión, baja autoestima, adicciones, disputadas familiares entre otras. Cualquier persona que se sienta abrumada por sus problemas e incapaz de hacer frente a ellos puede beneficiarse de la psicoterapia.

En general casi todos los tipos de psicoterapia implican desarrollar una relación terapéutica, comunicarse, crear un diálogo y trabajar para superar pensamientos o comportamientos problemáticos.

Actualmente hay una tendencia a que la psicoterapia sea una profesión en sí misma, en algunos países como Estados Unidos es una especialidad en la cual participan psicólogos clínicos, psiquiatras, trabajadores sociales e inclusive enfermeras psiquiátricas, mientras que en algunos países de habla hispana se requiere además del título de psicólogo una especialidad en psicología clínica para poder ejercer.

¿Sirve la psicoterapia?

La psicoterapia es básicamente un tratamiento verbal, porque emplea la palabra el lugar de los fármacos.

En algunos casos la psicoterapia puede durar tan sólo unas pocas sesiones mientras que en otros pueden durar un poco más, dependiendo de su dificultad y del enfoque terapéutico, puede extenderse hasta el periodo de algunos meses o inclusive años. Las sesiones de terapia pueden durar aproximadamente una hora, una vez a la semana y siguen un proceso cuidadosamente estructurado.

Las sesiones pueden ser individuales, en parejas o en grupos; las técnicas empleadas pueden incluir además de la comunicación verbal, dependiendo del enfoque teórico, técnicas como el drama, el relato narrativo o inclusive la música.

Las investigaciones demuestran que la mayoría de las personas que reciben psicoterapia experimentan un alivio en sus síntomas y tienen una mayor capacidad de funcionar en su vida cotidiana.

Combinada con la medicación la psicoterapia puede desempeñar un papel importante para el tratamiento de trastornos mentales tales como el trastorno bipolar y la esquizofrenia.

Cerca del 75 por ciento de las personas que son tratadas por medio de la psicoterapia muestran algún beneficio (APA, 2016). Se ha demostrado que la psicoterapia puede mejorar las emociones y los comportamientos, además está relacionada con cambios positivos a nivel cerebral e inclusive corporal. Sus beneficios también incluyen reducción de los días de incapacidad por enfermedad, disminución de la discapacidad y de problemas médicos y aumento de la satisfacción laboral.

A través del uso de técnicas de imágenes cerebrales (MRI), los investigadores han podido observar cambios en la estructura cerebral luego de que una persona se ha sometido sesiones de psicoterapia. Numerosos estudios han identificado cambios cerebrales en personas con enfermedades mentales, tales como depresión, trastorno de pánico, trastorno de estrés postraumático y otras afecciones, como resultado de recibir un tratamiento psicoterapéutico. En la mayoría de los casos, los cambios fueron similares a los obtenidos como resultado de la medicación (Karlsson 2011).

¿Quién puede beneficiarse con la psicoterapia?

La psicoterapia puede ser útil para ayudar a una variedad de personas que enfrentan una gran variedad de sentimientos o síntomas, la siguiente lista puede ser de ayuda para saber si alguien requiere uno de ayuda:

  • Sentimientos abrumadores de tristeza e impotencia.
  • Una sensación de incapacidad para hacer frente a los problemas cotidianos.
  • Dificultades para concentrarse en el trabajo o en el estudio la mayor parte del tiempo.
  • Abuso de alcohol, drogas, problemas de agresividad que tan afectan a sí mismos o a los demás.
  • Sensación de que los problemas nunca mejorarán, a pesar de recibir ayuda de amigos y familiares.
  • Sentirse constantemente al borde o preocuparse innecesariamente.

Tipos de psicoterapia

Muchas personas se imaginan cuando escuchan la palabra psicoterapia, a un paciente acostado en un sofá hablando mientras un terapeuta se encuentra sentado en una silla detrás de él tomando notas en un bloc amarillo.

Sin embargo, la realidad muy diferente de esta imagen, existen actualmente una gran variedad de técnicas y prácticas utilizadas en la psicoterapia. El método puede variar dependiendo de una gran variedad de factores, los cuales incluyen la capacitación y la experiencia del psicoterapeuta, las preferencias del consultante y la naturaleza exacta del problema actual que se esté tratando.

Algunos de los principales enfoques contemporáneos de la psicoterapia incluyen:

Terapia Psicoanalítica

Este es quizás uno de los enfoques más antiguos de la psicoterapia, si bien la palabra para tratar dificultades psicológicas se practicó de diversas formas desde la época de los antiguos griegos, sólo inició a consolidarse con los aportes de Sigmund Freud, el cual empezó a utilizar el diálogo con sus pacientes como una forma de tratar sus trastornos psicológicos.

Este método se le conoció como psicoanálisis, algunas de las técnicas empleadas por Freud incluían el análisis de la transferencia, la interpretación de los sueños y la asociación libre. El enfoque psicoanalítico consiste básicamente en tratar de profundizar en los pensamientos y experiencias pasadas del paciente tratando de buscar pensamientos, sentimientos y recuerdos inconscientes que puedan estar influyendo en su comportamiento.

Terapia Conductual

Luego que el conductismo se convirtiera en la escuela de pensamiento más prominente durante la primera parte del siglo XX, técnicas tales como los diferentes tipos de condicionamiento comenzaron a jugar un papel importante en la psicoterapia.

Si bien el enfoque conductista actualmente no es tan dominante como lo fue antes, muchos de sus métodos siguen siendo muy populares en la actualidad. El enfoque conductual a menudo utiliza técnicas tales como el condicionamiento clásico, el condicionamiento operante y el aprendizaje social para ayudar a los consultantes a modificar sus comportamientos problemáticos.

Terapia Humanista

en la década de 1950 la escuela de pensamiento conocida como psicología humanista comenzó a influir en la psicoterapia. El psicólogo humanista Carl Rogers desarrolló un enfoque conocido como terapia centrada en el cliente, el cual ponía énfasis en la relación que en la que el terapeuta proyectaba una consideración positiva e incondicional hacia el cliente.

En la actualidad los supuestos fundamentales de ese enfoque aún siguen siendo ampliamente utilizados. El enfoque humanista de la psicoterapia se centra en ayudar a las personas a maximizar su potencial, enfatiza en la importancia de la autoexploración, el libre albedrío y la autorrealización.

Terapia Cognitiva

La revolución cognitiva de la década de 1960 también tuvo un gran impacto en la práctica de la psicoterapia contemporánea, ya que los psicólogos empezaron a centrarse cada vez más en cómo los procesos mentales influyen en el comportamiento humano y su funcionamiento.

La terapia cognitiva se centran la idea de que nuestros pensamientos tienen una poderosa influencia en nuestro bienestar mental. Por ejemplo, si un individuo tiende a ver los aspectos negativos de cada situación, probablemente tendrá una perspectiva más pesimista y un estado de ánimo general más sombrío.

El objetivo de la psicoterapia cognitiva es identificar las distorsiones cognitivas que conducen a este tipo de pensamientos y reemplazarlos por otros más realistas y positivos, al hacerlo, las personas pueden mejorar su estado de ánimo y su bienestar general.

Terapia Cognitivo-Conductual (TCC)

Este enfoque es un tipo de tratamiento psicoterapéutico que ayuda a los pacientes a comprender mejor sus pensamientos y sentimientos y cómo influyen en sus comportamientos.

La Terapia Cognitivo-Conductual generalmente se usa para tratar una amplia gama de trastornos que incluyen fobias, adicción, depresión y ansiedad. La TCC es un enfoque que involucra técnicas cognitivas y conductuales para cambiar los pensamientos negativos y las conductas desadaptativas. Lo cual implica cambiar los pensamientos subyacentes que contribuyen a la angustia y modificar comportamientos problemáticos que resultan de dichos pensamientos.

La psicoterapia también puede tomar diversos formatos según el estilo del psicoterapeuta y las necesidades particulares del paciente, algunos tipos de psicoterapia según el tipo de consultante son:

Psicoterapia individual

Esta es seguramente el tipo de psicoterapia más común, consiste básicamente en trabajar individualmente con un psicoterapeuta.

Psicoterapia de pareja

Como su nombre lo indica involucra un trabajo conjunto entre el terapeuta que interviene con una pareja para ayudar a mejorar cómo funcionan los dos en su relación.

Psicoterapia familiar

Un psicoterapeuta familiar analiza los síntomas en el contexto familiar, algunas condiciones requieren un tratamiento de la relación familiar, por ejemplo, cuando el paciente padece de depresión a causa de problemas conyugales.

La terapia cognitiva, la terapia conductual y especialmente la terapia interpersonal pueden ayudar.

La identificación de patrones familiares que contribuyen a los trastornos de conducta o a la enfermedad mental puede ayudar a los miembros de una familia a romper dichos hábitos y patrones negativos.

Con frecuencia la terapia familiar se enfoca en mejorar la comunicación dentro de la misma, los participantes aprenden nuevas formas de escuchar, cómo preguntar y responder a las preguntas abiertamente en lugar de estar a la defensiva.

La terapia familiar nuevamente implica sesiones de discusión y resolución de problemas con el consultante y su familia, como grupo, en pareja o individualmente.

Psicoterapia grupal

Una sesión de psicoterapia grupal usualmente involucra de 6 a 12 personas y su terapeuta. Los participantes generalmente tienen problemas similares, por tanto, se benefician mutuamente de la intervención del psicoterapeuta, de la observación de cómo los demás manejan sus propias dificultades y la respuesta a los comentarios propios y de los otros participantes.

Compartir la experiencia con otras personas con problemas similares puede brindar una nueva perspectiva y ayudar a facilitar el cambio.

Esta perspectiva grupal puede ayudar aquellas personas que tienen una sensación de aislamiento debido a su problemática.

Aunque participar en un grupo puede parecer intimidante, ayuda a las personas a darse cuenta de que no están solos y que los demás comparten problemáticas similares. La sensación de apoyo puede ser muy poderosa y gran parte los participantes de la psicoterapia grupal encuentran la experiencia gratificante.

Eficacia de la psicoterapia

La psicoterapia tiene el beneficio de posibilitar que los consultantes tengan alguien con quien hablar. Puede crear una nueva forma de ver los problemas difíciles y ayudar a las personas a avanzar hacia una solución.

Los consultantes pueden obtener una mejor comprensión de sí mismos y sus propios objetivos y valores, además pueden desarrollar habilidades para mejorar sus relaciones.

Puede ayudar a superar problemas específicos tales como un trastorno alimentario o una fobia.

Para que la psicoterapia funcione, la persona debe participar activamente y trabajar durante la sesión, así como entre las sesiones, por ejemplo, practicando nuevas habilidades o realizando las tareas que le haya asignado el psicoterapeuta.

Función de la psicoterapia

La psicoterapia es un proceso de dos vías y por tanto debe existir una relación de confianza entre el consultante y el psicoterapeuta.

Para que haya un beneficio en ese proceso, la persona debe primero querer participar voluntariamente sin ningún tipo de coerción, luego debe asistir a las citas según se ha establecido, debe ser honesto al describir sus síntomas y estar dispuesto a completar cualquier conjunto de tareas.

Algunos consultantes pueden experimentar algunos cambios que no esperaban o no querían.

Por ejemplo, algunas personas tendrán que revivir eventos desagradables, sin embargo, esto no ocurre con todos los enfoques y técnicas de psicoterapia.

Ningún psicoterapeuta puede predecir cuándo volverá a aparecer un recuerdo desagradable, pero si esto ocurre, alguien experto y con buena formación será capaz de enfrentar manejar adecuadamente dicha situación.

La psicoterapia puede parecer costosa y requerir mucho tiempo, sin embargo, si el tratamiento se considera necesario, en algunos países los seguros de salud pueden cubrirlo, al igual como ocurre con la atención médica.

Si bien podemos darnos cuenta de que la psicoterapia puede ayudarnos con nuestras problemas de la vida, en ocasiones puede ser difícil buscar ayuda o inclusive reconocer cuando es el momento apropiado para hablar con un profesional.

Lo más importante es reconocer que entre más pronto se busque ayuda, más pronto se comenzará a resolver el problema y experimentar alivio. En lugar de esperar hasta que nuestros síntomas se salgan de control, debemos considerar obtener ayuda tan pronto como comencemos a reconocer que tenemos una dificultad de la cual es necesario hablar.

Algunas señales claves que podrían indicar que es hora de acudir a un psicoterapeuta incluyen:

El problema está causando una gran angustia o una interrupción significativa en su vida. Si siente que el problema o la dificultad a la cual se enfrenta interrumpe una serie de áreas importantes en su vida como en el estudio, el trabajo o las relaciones interpersonales puede ser el momento indicado para acudir a un psicólogo que lo pueda ayudar.

Necesita de mecanismos de enfrentamiento o supervivencia poco saludables o peligrosos. Si necesita recurrir al cigarrillo, al alcohol comer en exceso o descargar su frustración con otras personas, la psicoterapia puede ayudarlo a encontrar estrategias de afrontamiento más saludables y benéficas.

Sus amigos o familia están preocupados por su bienestar. Si ha llegado al punto en el cual otras personas están preocupadas por su salud emocional, pues el momento indicado para acudir donde un psicólogo que pueda ayudarlo con su estado mental.

Nada de lo que ha intentado hasta el momento le ha ayudado. Si ha leído libros de autoayuda, explorado algunas técnicas sobre las que buscas en línea o inclusive se intentado ignorar el problema, pero todo parece seguir igual o incluso peor, recuerde que no tiene que esperar hasta que sus problemas se vuelvan tan abrumadores que parezcan imposibles de resolver. La ayuda está disponible y cuanto antes la solicite, más pronto estará en la dirección de resolver sus problemas y volver al buen camino hacia un estado mental más sano y feliz.

¿Cómo elegir el enfoque terapéutico y profesional adecuado?

Siguiente que tienen problema que pueda beneficiarse de la psicoterapia, su primer paso podría ser discutir sus inquietudes con su médico familiar, el cual puede comenzar por descartar primero cualquier enfermedad física que pueda estar contribuyendo con sus síntomas.

Si no existe ninguna causa física, el primer paso es una remisión a un profesional de la salud mental que se calificado para el diagnóstico y tratamiento de los síntomas que está experimentando.

Sus síntomas a menudo desempeñan un papel en el tipo de tratamiento y en el tipo de profesional que requiere. Si el diagnóstico determina que padecen una condición que puede requerir el uso de medicamentos recetados además de psicoterapia, puede remitirlo a un psiquiatra.

Un psiquiatra es un médico que puede prescribir medicamentos y en algunos casos poseen capacitación específica en el tratamiento de afecciones psicológicas y psiquiátricas.

Si sus síntomas sugieren que podría beneficiarse de algún tipo de psicoterapia sin la necesidad de medicamentos, es posible que los remitan donde el psicólogo clínico.

Solicitar referencias amigos o familiares también puede ser una excelente manera de encontrar un psicoterapeuta que pueda ayudarlo abordar sus inquietudes.

Sin embargo, actualmente la psicoterapia es tanto un arte como una ciencia. Si el tratamiento parece no funcionar, o simplemente no parece congeniar con su psicoterapeuta actual, no tenga miedo de buscar otro profesional hasta que encuentre a alguien con quien pueda conectarse.

Cuando evalúe a cualquier psicoterapeuta, considera alguna de las siguientes preguntas:

  • ¿el psicoterapeuta es un profesional calificado?
  • ¿Se siente cómodo compartiendo sus sentimientos y experiencias personales?
  • ¿Le gusta el estilo de conversación del psicoterapeuta?
  • ¿Está satisfecho con los logros obtenidos en la interacción con su psicoterapeuta?
  • ¿Parece que él o ella entiende lo que está sintiendo?

Conclusión

la psicoterapia es un tratamiento relativamente reciente el cual tiene muchos enfoques y formas de presentación además de técnicas de intervención, sin embargo, todas están diseñadas para ayudar a las personas a superar sus problemas psicológicos y a vivir una vida mejor.

Si sospecha que puede ser experimentando los síntomas de un trastorno psicológico o psiquiátrico, considere seriamente en buscar una población de un profesional adecuadamente capacitado y con experiencia en evaluación, diagnóstico y tratamiento de dichas afecciones.

Usted puede obtener los posibles beneficios de una psicoterapia, inclusive si siente que hay algo “fuera de lugar” en su vida que podría mejorarse consultando con un profesional de la salud mental.

La remisión a un psicoterapeuta puede realizar a través de un médico familiar, sí las personas así lo necesitan también pueden buscar en el directorio local o en Internet.

Referencias

American Psychological Association. Understanding psychotherapy and how it works. 2016. http://www.apa.org/helpcenter/understanding-psychotherapy.aspx

Karlsson, H. Cómo la psicoterapia cambia el cerebro. Psychiatric Times. 2011.

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