La inestabilidad emocional vinculada a la soledad va más allá de la depresión o el aislamiento social

La inestabilidad emocional relacionada con la soledad persiste incluso al considerar factores como la depresión, el estado de ánimo promedio y el aislamiento social objetivo.

La inestabilidad emocional vinculada a la soledad va más allá de la depresión o el aislamiento social
Imagen de © Depositphotos.

Una reciente investigación, publicada en Cognition and Emotion, indica que las personas que experimentan soledad tienden a mostrar mayor inestabilidad emocional, con fluctuaciones más pronunciadas en sus emociones diarias, especialmente en lo que respecta a las emociones positivas. Esta variabilidad persiste incluso al considerar factores como la depresión, los niveles promedio de ánimo y las medidas objetivas de aislamiento social.

Redefiniendo el concepto de soledad

La soledad no se limita a la mera falta de compañía. Se refiere a la experiencia emocional de percibir una discrepancia entre las conexiones sociales que se tienen y las que se desean. Es crucial distinguirla del aislamiento social, que implica una carencia objetiva de contacto o interacción social. Una persona puede estar rodeada de otros y aún sentirse sola si esas relaciones carecen de profundidad, reciprocidad o cercanía emocional.

Por el contrario, alguien que vive solo o tiene un círculo social reducido podría no sentirse solo si está satisfecho con sus relaciones. En resumen, la soledad se centra en la insatisfacción subjetiva, mientras que el aislamiento social se refiere a la cantidad medible de contacto con los demás. Dicho de otro modo, no es quién está, si no cómo se percibe lo que está.

El impacto de la soledad en la estabilidad anímica

Investigaciones anteriores ya habían asociado la soledad con emociones negativas más frecuentes y menos positivas. Sin embargo, la experiencia emocional no se limita al estado de ánimo promedio. Un aspecto crucial es la inestabilidad emocional: la magnitud en que las emociones fluctúan de un momento a otro o de un día para otro. Esta inestabilidad se ha vinculado a peores resultados en salud psicológica y física, incluyendo enfermedades crónicas, inflamación e incluso muerte prematura. Hasta ahora, se desconocía en gran medida si la soledad estaba relacionada con estos cambios emocionales repentinos.

Jee eun Kang, investigadora postdoctoral en el Center for Healthy Aging de Penn State, y autora del estudio, explica:

"Siempre me ha interesado cómo la soledad afecta el comportamiento y las emociones de las personas en la vida cotidiana, incluyendo cómo esas emociones fluctúan de un día para otro".

Añade:

"La mayoría de las investigaciones sobre soledad y emoción se centran en si las personas solitarias sienten más emociones negativas o menos positivas en promedio, pero eso solo cuenta una parte de la historia. Quería saber si las emociones de las personas solitarias también son menos estables y si varían más de un día para otro. La inestabilidad emocional puede ser tan importante para la salud mental y física como el estado de ánimo promedio, así que sentí que era una brecha importante que llenar".

Kang y su equipo reclutaron a 252 adultos de entre 25 y 65 años de Co-Op City en el Bronx, Nueva York. La muestra fue racial y económicamente diversa, con la mayoría de los participantes identificándose como afroamericanos no hispanos y mujeres. Tras completar cuestionarios iniciales en el laboratorio, que incluían una medición de la soledad, los participantes recibieron capacitación para usar teléfonos inteligentes proporcionados por el estudio.

Durante las siguientes dos semanas, los participantes recibieron cinco alertas aleatorias por día, instándolos a informar sobre su estado emocional actual. En cada ocasión, calificaron cuán positivos (por ejemplo, felices, alegres) y negativos (por ejemplo, enojados, frustrados) se sentían, utilizando una escala de 0 a 100. Para cuantificar la inestabilidad emocional, los investigadores calcularon cuánto cambiaban estas puntuaciones emocionales de un día para otro, utilizando una métrica llamada diferencia sucesiva media al cuadrado.

Es importante destacar que solo se incluyeron en el análisis a los participantes que proporcionaron al menos tres días de informes emocionales utilizables. Esto permitió realizar estimaciones significativas de las fluctuaciones emocionales.

Soledad y la montaña rusa emocional

Los resultados revelaron que la soledad estaba significativamente asociada con una mayor inestabilidad emocional diaria, tanto en términos de emociones positivas como negativas. Las personas que obtuvieron puntuaciones más altas en soledad tendían a experimentar cambios emocionales más drásticos de un día para otro.

Kang declaró: "La soledad no se trata solo de sentirse más negativo o menos positivo, sino también de una mayor volatilidad emocional, especialmente para las emociones positivas". Y añadió:

"En nuestro estudio, los individuos solitarios mostraron más inestabilidad diaria en las emociones positivas, incluso después de tener en cuenta la depresión y otros factores. Esto sugiere que la soledad puede dificultar el mantenimiento de los estados de ánimo positivos, lo que podría tener efectos en cadena sobre el bienestar y la salud".

Además, al ajustar por factores demográficos y aislamiento social objetivo, la soledad continuó prediciendo una mayor variabilidad tanto en las emociones positivas como en las negativas. Al considerar también los niveles emocionales promedio, la soledad siguió siendo un predictor significativo de ambos tipos de inestabilidad. Sin embargo, una vez que se consideraron los síntomas depresivos, el vínculo entre la soledad y la inestabilidad en las emociones negativas dejó de ser estadísticamente significativo. Por el contrario, la conexión entre la soledad y la inestabilidad en las emociones positivas se mantuvo sólida.

Este patrón sugiere que la volatilidad emocional en los sentimientos negativos podría estar más estrechamente ligada a la depresión que a la soledad en sí misma. Pero las fluctuaciones en las emociones positivas parecen estar más singularmente relacionadas con la soledad, más allá de lo que puede explicarse por la depresión u otros rasgos emocionales.

Kang se mostró sorprendida por la consistencia del vínculo entre la soledad y la inestabilidad de las emociones positivas, incluso después de ajustar por los síntomas depresivos. Añadió:

"Esperaba que el vínculo con la inestabilidad de las emociones negativas fuera más fuerte, pero esa relación desapareció una vez que tuvimos en cuenta la depresión. Esto me dice que hay algo único en cómo la soledad interrumpe la estabilidad de los sentimientos positivos".

Estos resultados sugieren que las intervenciones para combatir la soledad deben centrarse en facilitar que las personas conserven esos buenos sentimientos y mantengan estados emocionales positivos más estables, no solo en aumentar las experiencias positivas.

Si bien la investigación proporciona nueva información sobre cómo la soledad afecta las emociones cotidianas, también presenta algunas limitaciones. Por ejemplo, la soledad se midió solo una vez al comienzo del estudio, a pesar de que puede fluctuar con el tiempo dependiendo de las circunstancias de la vida.

Además, el diseño de la investigación no permite sacar conclusiones definitivas sobre la causalidad. Se necesitan estudios longitudinales o experimentales para aclarar si la soledad causa inestabilidad emocional, o si las personas que tienden a ser más volátiles emocionalmente son más propensas a sentirse solas con el tiempo.

En futuras investigaciones, Kang planea explorar por qué la soledad está tan fuertemente ligada a la inestabilidad de las emociones positivas. Sugiere que las personas más solitarias pueden tener dificultades para sostener los beneficios de las buenas experiencias, y que el impulso en su estado de ánimo derivado de un evento positivo podría desvanecerse más rápidamente. El próximo paso es examinar si la soledad está relacionada con diferentes respuestas emocionales a los eventos positivos, tanto en el momento como horas después.

Fuentes y recursos de información

Kang, J., Jones, D., Smyth, J., & Sliwinski, M. (2025). Higher loneliness is associated with greater positive and negative emotion instability in everyday life. Cognition and Emotion, 1-7. DOI: 10.1080/02699931.2025.2527854