¿Qué es la terapia de reminiscencia?

La terapia de reminiscencia es una modalidad terapéutica muy utilizada en el ámbito de la salud mental con el objetivo de apoyar a personas de edad avanzada, tratando de promover el envejecimiento activo, y siendo además una técnica de intervención con pacientes que han sufrido alguna lesión cerebral o padecen alguna enfermedad neurocognitiva, como el Alzheimer.

En el presente artículo explicaremos con más detalle en qué consiste la terapia de reminiscencia y también expondremos los principales beneficios que aporta esta terapia.

¿En qué consiste la terapia de reminiscencia?

Antes de explicar en qué consiste la terapia de reminiscencia, es importante definir el significado de la palabra “reminiscencia”. Según la Real Academia Española (RAE, 2014), la reminiscencia se refiere al acto de traer a la memoria lo que está distante en el tiempo o casi olvidado. En otras palabras, la reminiscencia implica recordar y poder narrar recuerdos del pasado, lo que nos permite reflexionar sobre nuestra propia experiencia vital.

Cabe destacar que, de acuerdo con las teorías más actuales, existen diferentes tipos de reminiscencias (Martínez, 2012):

  • Integradora: asociada con la integración del pasado y el presente.
  • Instrumental: asociada con las experiencias vividas para afrontar los problemas del presente.
  • Transmisora: relacionada con la utilidad de transmitir la propia experiencia a las generaciones más jóvenes.
  • Narrativa: ayuda a describir episodios vividos en el pasado desde un punto de vista positivo.
  • Escapista: En esta categoría de la reminiscencia, se observa un componente defensivo, ya que se utiliza para evadirse de la situación presente que puede resultar incómoda. Para lograr esta evasión, la persona se sumerge en la rememoración de recuerdos agradables del pasado.
  • Obsesiva: esta se conoce por ser una remisión constante en torno a sucesos del pasado que ha vivido como tristes.

La terapia de reminiscencia, también llamada como terapia de evocación de reminiscencias, suele utilizarse fundamentalmente con personas mayores, ya sea con un buen funcionamiento a nivel mental o con deterioro cognitivo, aunque resulta importante que preserven una cierta capacidad de comprensión y relación con el entorno, ya que de lo contrario sería muy complicado que se beneficiaran de la terapia (Martínez, 2012).

Esta modalidad de terapia se utiliza principalmente en el ámbito de la salud mental con el propósito de ayudar a los pacientes a recordar episodios de su vida que han dejado una fuerte impresión emocional. Una vez que estos episodios se identifican y recuerdan, se trabaja en resolver conflictos personales que aún no se han resuelto, con el objetivo de sanar las heridas emocionales pendientes.

Además, la terapia de reminiscencia se enfoca en el entrenamiento de diversas funciones cognitivas, especialmente cuando se observa un deterioro en las mismas. Para lograr esto, se recurre al uso de la memoria episódica y autobiográfica, utilizando recuerdos del pasado. Estos ejercicios también permiten mejorar la atención y el lenguaje.

Por otro lado, al rememorar episodios importantes del pasado que hayan marcado su vida, los pacientes podrán conectar con ellos y así tratar de reconstruir su vida y recuperar un sentimiento de dignidad. Así, lograrán preservar su autoconcepto, mejorar su autoestima y reforzar su identidad.

Beneficios que puede aportar la terapia de reminiscencia

En varias investigaciones realizadas sobre la terapia de reminiscencia, se han identificado importantes beneficios al aplicar esta técnica. Estos beneficios incluyen los siguientes:

  • Aumento de la autoestima en las personas que participan en esta terapia.
  • Los pacientes que reciben esta terapia experimentan un mayor bienestar subjetivo en comparación con antes de recibir la terapia.
  • Contribuye al desarrollo de herramientas para superar estados de ánimo disfóricos, lo que mejora el bienestar personal.
  • Ayuda a los pacientes a encontrar un mayor sentido y significado en sus vidas, lo que se traduce en una mayor satisfacción con la vida en general.
  • Fomenta la mejora de las relaciones interpersonales.
  • Es especialmente eficaz en el tratamiento de la depresión en personas de edad avanzada.
  • Promueve un envejecimiento activo al facilitar una mayor adaptación a las actividades de la vida diaria, lo que mejora la calidad de vida.
  • Contribuye a retrasar el deterioro cognitivo.
  • Los diversos beneficios de la terapia de reminiscencia fortalecen la identidad de los pacientes.

Tareas que se llevan a cabo a la hora de trabajar con la terapia de reminiscencia en el ámbito de la salud mental

Antes de abordar las principales tareas que se realizan en la terapia de reminiscencia mediante técnicas científicamente validadas, es fundamental destacar que este tipo de terapia debe ser conducida por profesionales de la salud mental. Estos profesionales pueden incluir psicólogos sanitarios o clínicos, neuropsicólogos, psiquiatras, neurólogos o geriatras. En muchos casos, la terapia se lleva a cabo mediante un enfoque interdisciplinario.

El profesional que administra la terapia tiene la responsabilidad de acompañar a los pacientes en todo momento, asegurando que puedan obtener el máximo beneficio de la misma. Además, es importante que esté preparado para abordar posibles efectos adversos que puedan surgir, como emociones negativas relacionadas con la evocación de recuerdos del pasado.

Uno de los objetivos de la terapia de reminiscencia es estimular las funciones cognitivas, incluyendo la memoria semántica y episódica, a través de la recuperación de recuerdos de experiencias pasadas.

Entre las tareas utilizadas para la estimulación de la memoria, se encuentran ejercicios que implican narrar los eventos que tuvieron lugar en el momento en que se tomaron fotografías del pasado en las que aparecen los pacientes o sus seres queridos (por ejemplo, fotos de bodas, fotos familiares, etc.).

Para llevar a cabo las diferentes técnicas que se aplican en la terapia de reminiscencia, se puede recurrir al uso de diversos materiales, entre los cuales destacan los siguientes:

  • Materiales visuales: fotografías del pasado en las que aparezca el paciente o familiares y amigos, películas que solían gustarle tiempo atrás, así como también libros o artículos de noticias que ayuden a rememorar diferentes etapas de su vida.
  • Materiales auditivos: La terapia puede involucrar la audición de canciones que el paciente solía escuchar en el pasado.
  • Materiales táctiles: manipular objetos que solía utilizar en el pasado.
  • Materiales gustativos: saborear platos que hacía tiempo que no comía y que antes comía con cierta frecuencia.
  • Materiales olfativos: oler su viejo perfume o el que utilizaba algún ser querido.

También se puede recurrir a técnicas narrativas en las que se trate de elaborar historias vividas en el pasado con la mayor cantidad posible de detalles. Para ello podría tratar de escribir un libro con sus memorias en el que puede incluir recuerdos relevantes que haya vivido.

Otro ejercicio valioso para incorporar en la terapia de reminiscencia implica la recopilación de objetos personales de épocas pasadas, como fotografías, juguetes de la infancia, prendas de vestir, documentos u otros elementos significativos.

Después de llevar a cabo los diversos ejercicios de la terapia de reminiscencia, es esencial enfocarse en promover emociones positivas y ayudar a los pacientes a abordar cualquier conflicto que pueda surgir como resultado de estos ejercicios.

Esto se logra proporcionando a los pacientes las herramientas necesarias para comprender y procesar estas emociones. En última instancia, el objetivo de esta terapia es ayudar a los pacientes a encontrar un sentido en sus vidas y alcanzar una mayor satisfacción personal.

Fuentes y recursos de información

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  • González-Arévalo, K. A. (2015).  Terapia de reminiscencia y sus efectos en los pacientes mayores con demencia. Psicogeriatría, 5(3), 101-111.
  • Hill, A. & Brettle, A. (2007).  The effectiveness of counselling with older people: Results of a systematic review. Counselling and Psychotherapy Research, 5(4), 265-272.  DOI: 10.1080/14733140500510374
  • Irazoki, E., García-Casal, J. A., Sánchez-Meca, J. y Franco-Martín, M. (2017).  Eficacia de la terapia de reminiscencia grupal en personas con demencia. Revisión sistemática y metaanálisis. Rev Neurol., 65, 447-56.
  • Martínez, T. (2012).  Entrenar la Memoria e Intervenir en Reminiscencias: Dos guías desde dos miradas. Editorial Médica Panamericana.
  • Real Academia Española (2014). Diccionario de la lengua española: 23ª edición (Edición del Tricentenario). Barcelona: Espasa Libros.
  • Sánchez, M. et al. (2014). Guía Esencial de Psicogeriatría. Editorial Médica Panamericana.
  • Watt, L. M. & Cappeliez, P. (2000).  Integrative and instrumental reminiscence therapies for depression in older adults: Intervention strategies and treatment effectiveness, Aging & Mental Health, 4(2), 166-177.  DOI: 10.1080/13607860050008691
Mario Arrimada Fernández

Graduado en Psicología por la Universidad Pontificia de Salamanca (UPSA). Cuenta con formación especializada en diversas áreas de la salud mental, cabiendo destacar el Máster en Actualización en Intervención Psicológica y Salud Mental (UDIMA), y varios cursos como el de Experto Universitario en Trastornos de la Conducta Alimentaria (UEMC), Experto en Mindfulness para profesionales de la salud (UDIMA) o el de Experto en CIE-11 y DSM-5, entre otros. Actualmente se encuentra cursando el Máster en Psicología General Sanitaria (UAX).

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