Variable

¿Cómo se emplean las variables en la investigación en psicología?

Una variable es como su nombre lo indica algo que se puede cambiar o variar, por ejemplo, una característica o un valor.

Las variables son empleadas generalmente en experimentos de psicología para determinar si los cambios en una propiedad pueden producir cambios en algún otro ámbito.

Las variables juegan un papel crítico en el proceso de investigación psicológica. Al modificar sistemáticamente algunas variables y medir los efectos sobre otras variables, los investigadores pueden determinar si los cambios en una propiedad (v.g. prejuicios, actitudes) producen cambios en otra (v.g. conducta).

Variables dependientes e independientes

En un experimento en psicología, el investigador busca el posible efecto en la variable dependiente que podría ser causado por el cambio de la variable independiente.

La variable independiente (VI) es la variable que es controlada y manipulada por el experimentador, se supone que tiene un efecto directo sobre la variable dependiente.

Por ejemplo, en un experimento sobre el impacto de la privación del sueño en el rendimiento de una prueba de desempeño, la privación del sueño sería la variable independiente.

La variable dependiente (VD) es la variable que mide el experimentador, después de realizar cambios en la VI que se supone afectarían a la VD.

En el ejemplo anterior, los puntajes en la medida del desempeño de la prueba serían la variable dependiente.

Variables

Variables extrañas y de confusión

Las variables independientes y dependientes no son las únicas variables presentes en muchos experimentos.

En algunos casos, las variables extrañas también pueden desempeñar un papel, este tipo de variable es uno que puede tener un impacto en la relación entre las variables independientes y dependientes.

En el ejemplo anterior, la descripción de un experimento sobre los efectos de la privación del sueño en el desempeño de una prueba, otros factores tales como la edad, el sexo y los antecedentes académicos pueden tener un impacto en los resultados.

En tales casos, el experimentador deberá observar los valores de dichas variables extrañas para poder controlar su impacto en los resultados.

Hay dos tipos básicos de variables extrañas:

Variables extrañas de los participantes: están relacionadas con las características individuales de cada participante que pueden afectar su respuesta.

Factores que pueden incluir diferencias de socioeconómicas, estado de ánimo, ansiedad, inteligencia, conciencia y otras características que son únicas para cada persona.

Variables extrañas situacionales: están relacionadas con vicisitudes en el entorno que pueden afectar la respuesta de cada participante.

Por ejemplo, si un participante realiza una prueba en una habitación fría, la temperatura se consideraría una variable extraña.  Algunos participantes pueden no verse afectados por el frío, pero otros pueden estar distraídos o molestos por la temperatura de la habitación.

En gran parte de los casos, las variables extrañas son controladas por el experimentador.

En el caso de las variables extrañas de los participantes, el experimento puede seleccionar participantes que posean características similares en cuanto situación socioeconómica y temperamentales para garantizar que estos factores no interfieran con los resultados.

Sin embargo, si una variable no puede ser controlada, se convierte en lo que se conoce como una variable de confusión.

Este tipo de variable puede tener un impacto en la variable dependiente, lo que puede dificultar determinar si los resultados se deben a la influencia de la variable independiente, la variable de confusión o una interacción de los dos.

Definir operacionalmente una variable

En la investigación psicológica es muy importante definir claramente entre el significado de variable dependiente e independiente.

La operacionalización de las variables delimita como se define y mide cada variable especifica dentro del estudio a realizar.

Antes de realizar un experimento de psicología, es esencial crear definiciones operativas firmes tanto para la variable independiente como para la variable dependiente.

Una definición operacional describe por tanto cómo se miden y definen las variables dentro del estudio. Por ejemplo, en nuestro experimento imaginario sobre los efectos de la privación de sueño en el rendimiento de la prueba, necesitaríamos crear definiciones operativas muy específicas para nuestras dos variables.

Si nuestra hipótesis es «Los estudiantes con privación de sueño obtendrán una puntuación significativamente más baja en una prueba«, entonces tendríamos que definir algunos conceptos diferentes.

Primero, ¿qué queremos decir con estudiantes?

Siguiendo el ejemplo anterior, definamos a los estudiantes como participantes inscriptos en un curso introductorio de psicología de nivel universitario.

Segundo, necesitamos definir operacionalmente la variable de privación de sueño.

Continuando con el ejemplo, digamos que la privación del sueño se refiere a aquellos participantes que han tenido menos de cinco horas de sueño la noche anterior a la prueba.

Por último, necesitamos crear una definición operacional para la variable de prueba.

En este caso, la variable de prueba se definirá como la puntuación de un alumno en un examen en el curso introductorio de psicología.

Aunque algunas veces es dificil identificar las diferencias entre las variables independientes y dependientes en un experimento.

Esta tarea puede resultar más difícil a medida que aumenta la complejidad de un experimento, existen algunas preguntas que pueden facilitar la tarea de identificar a qué tipo de variable nos enfrentamos.

¿Qué está manipulando el experimentador? Las cosas que cambian, ya sea de forma natural o mediante la manipulación directa del experimentador, son generalmente las variables independientes.

¿Qué se está midiendo? La variable dependiente es aquello que el experimentador está midiendo.

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