Un reciente estudio publicado en el British Journal of Psychology, reveló que individuos que reportan síntomas de Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) tienden a experimentar un mayor número de recuerdos involuntarios en su vida cotidiana, en comparación con aquellos que no presentan tales síntomas. Estas remembranzas espontáneas también fueron valoradas como menos positivas y más repetitivas.
Explorando la conexión entre TDAH y recuerdos espontáneos
Los investigadores se propusieron examinar si el recuerdo espontáneo, definido como remembranzas no intencionadas de vivencias personales, podría ser más común entre personas con características del TDAH. Investigaciones anteriores habían establecido un vínculo entre el TDAH y una mayor divagación mental, pero no estaba claro si esta tendencia se extendía también a los recuerdos involuntarios.
Estudios previos habían arrojado resultados dispares. Mientras que algunas investigaciones naturalistas insinuaban una relación entre la distractibilidad y el recuerdo espontáneo, otros, que empleaban mediciones basadas en laboratorio, no hallaron dicha asociación. Los autores del presente estudio sospechaban que las tareas tradicionales de laboratorio podrían no detectar las diferencias existentes en la vida real, por lo que diseñaron dos estudios complementarios para investigar esta cuestión.
En el primer estudio, John H. Mace, Assegedetch HaileMariam, Jian Zhu y Natalie Howell, contaron con 453 estudiantes universitarios que completaron la Barkley Adult ADHD Rating Scale (BAARS-IV), un cuestionario validado utilizado para identificar síntomas del TDAH. Según sus puntuaciones, los participantes fueron divididos en dos grupos: aquellos que se encontraban dentro del rango del TDAH y aquellos que no.
Posteriormente, todos los participantes realizaron una tarea de vigilancia, diseñada para medir pensamientos y recuerdos espontáneos en un entorno controlado. Durante esta tarea, observaron una secuencia de diapositivas y se les solicitó informar sobre cualquier recuerdo o pensamiento no planificado que experimentaran. Tras la tarea, completaron un cuestionario independiente en el que estimaban la frecuencia con la que experimentaban recuerdos involuntarios en su vida diaria, la carga emocional (positiva o negativa) de estos recuerdos y la frecuencia con la que los mismos recuerdos se repetían.
La importancia del contexto cotidiano
Los resultados de este primer estudio no mostraron diferencias en la cantidad de recuerdos espontáneos reportados durante la tarea de laboratorio entre aquellos con síntomas del TDAH y aquellos sin ellos. Sin embargo, las respuestas al cuestionario revelaron una situación distinta. Los participantes que obtuvieron puntuaciones dentro del rango del TDAH estimaron que experimentaban significativamente más recuerdos involuntarios en su vida diaria, y describieron estos recuerdos como menos positivos y más repetitivos.
Estos hallazgos sugieren que, si bien los entornos de laboratorio no siempre detectan variaciones en las experiencias de memoria espontánea, los relatos de experiencias cotidianas pueden revelar diferencias significativas.
Profundizando en las experiencias del mundo real
Para ampliar estos hallazgos, los investigadores llevaron a cabo un segundo estudio empleando un método más naturalista. Una nueva muestra de 116 participantes, incluyendo tanto estudiantes como miembros de la comunidad, también completó el BAARS-IV. A continuación, se les pidió que llevaran un diario de bolsillo durante 48 horas y registraran cada recuerdo involuntario que experimentaran durante ese tiempo.
Para cada recuerdo, anotaron la hora, su edad en el recuerdo y evaluaron su tono emocional, impacto emocional, la frecuencia con la que el recuerdo había ocurrido antes y el nivel de atención que tenían en ese momento.
Este estudio basado en el diario proporcionó apoyo adicional a las expectativas de los investigadores. Los participantes con puntuaciones dentro del rango del TDAH registraron significativamente más recuerdos involuntarios durante el período de 48 horas que aquellos en el rango no TDAH. En promedio, reportaron casi el doble de recuerdos. Al igual que en el primer estudio, también valoraron sus recuerdos como menos positivos emocionalmente. Sin embargo, a diferencia de los resultados del cuestionario, no hubo diferencias significativas entre los grupos en la frecuencia con la que los recuerdos se repetían ni en los niveles de atención reportados en el momento en que ocurrieron los recuerdos.
En conjunto, estos hallazgos indican que las personas con síntomas del TDAH pueden experimentar recuerdos espontáneos con mayor frecuencia que otras, particularmente en su vida cotidiana. La diferencia no fue evidente durante una tarea de laboratorio controlada, lo que los investigadores creen que podría no reflejar la dinámica de atención del mundo real.
De hecho, proponen que la tarea de vigilancia, que incluye frases con palabras significativas, puede en realidad ayudar a los participantes con TDAH a mantener su concentración, suprimiendo los recuerdos espontáneos que de otro modo ocurrirían en entornos menos estructurados. Alternativamente, la tarea puede haber elevado artificialmente la tasa de recuerdos espontáneos en los participantes sin TDAH, enmascarando cualquier diferencia entre los grupos.
El método del diario, por el contrario, ofreció una visión más natural de la frecuencia con la que surgen estos recuerdos en circunstancias ordinarias. Dado que los participantes registraban las experiencias en tiempo real a medida que avanzaban en su vida diaria, este método puede reflejar mejor las diferencias cognitivas genuinas entre las personas con y sin síntomas del TDAH.
Los investigadores reconocieron varias limitaciones en su trabajo. En primer lugar, los participantes no fueron diagnosticados formalmente con TDAH, sino que obtuvieron puntuaciones dentro del rango del TDAH en una escala de autoinforme. Si bien este método se utiliza comúnmente en la investigación psicológica, futuros estudios con muestras diagnosticadas clínicamente ayudarían a confirmar los hallazgos.
El estudio también se basó en medidas de autoinforme, que pueden ser vulnerables a imprecisiones. Por ejemplo, las personas con TDAH pueden sobreestimar o subestimar la frecuencia con la que experimentan recuerdos repetitivos. Aunque el método del diario ayuda a abordar algunas de estas preocupaciones, también tiene limitaciones. Es posible que los participantes hayan olvidado registrar algunos recuerdos, especialmente si ocurrían con frecuencia, lo que podría conducir a una subestimación.
A pesar de estos desafíos, el estudio se suma a un creciente cuerpo de evidencia que sugiere que las personas con síntomas del TDAH tienden a experimentar más eventos cognitivos espontáneos, incluyendo no solo la divagación mental orientada al futuro, sino también los recuerdos involuntarios de experiencias pasadas. Estos hallazgos podrían ayudar a los investigadores a comprender mejor cómo interactúan la atención y la memoria en personas con dificultades de atención.
Los autores sugieren que investigaciones futuras podrían utilizar períodos de registro de diario más largos para capturar patrones que podrían no aparecer en solo dos días. También recomiendan una mayor investigación sobre por qué surgen estas diferencias. Si bien una teoría sostiene que las personas con TDAH tienen mecanismos más débiles para filtrar los recuerdos irrelevantes, la evidencia de esto sigue siendo no concluyente. Se necesita más investigación para aclarar qué impulsa estas diferencias en el recuerdo espontáneo y cómo afectan el funcionamiento diario.
Fuentes y recursos de información
Mace, J., HaileMariam, A., Zhu, J., & Howell, N. (2025). Involuntary remembering and