Como la contemplación de la belleza impulsa una mente más abstracta

La contemplación de la belleza artística induce sentimientos transformadores como inspiración e iluminación, aunque no necesariamente mayor felicidad.

Como la comtemplación de la belleza impulsa una mente más abstracta
Imagen de © Depositphotos.

En un mundo cada vez más acelerado y dominado por la inmediatez de las pantallas, ¿nos detenemos lo suficiente a contemplar y reflexionar más allá de nuestras preocupaciones diarias? La belleza, y en particular la experiencia artística, ha sido considerada durante siglos una vía hacia una comprensión más profunda de nosotros mismos y del entorno. Pero, ¿qué dice la ciencia sobre cómo el arte impacta realmente nuestra mente?

Un nuevo estudio realizado por por Simone Schnall y su equipo en la Universidad de Cambridge arroja luz fascinante sobre esta cuestión. Sus hallazgos sugieren que no se trata simplemente de observar pasivamente una obra de arte, sino de interactuar activamente con su belleza. Esta interacción consciente parece ser la clave para estimular nuestro pensamiento abstracto y fomentar lo que los psicólogos denominan "distanciamiento psicológico": la capacidad de tomar perspectiva frente a nuestras preocupaciones inmediatas.

Este descubrimiento es significativo porque ofrece una base empírica a ideas filosóficas largamente debatidas sobre el poder transformador del arte. Implica que una visita a un museo o galería, si se aborda con una mente curiosa y evaluativa, podría ofrecernos herramientas cognitivas para ver el "panorama general" de nuestras vidas y, quizás, encontrar nuevas formas de navegar el ajetreo cotidiano. Acompáñanos a explorar cómo esta simple interacción puede abrir nuestra mente.

El poder transformador del arte

Desde los albores de la filosofía, pensadores como Platón y Kant han reflexionado sobre la influencia de la belleza en la experiencia humana y su capacidad para alterar nuestro estado mental. La investigación de la Universidad de Cambridge sugiere que detenerse a apreciar la belleza artística en un museo o galería puede potenciar nuestra capacidad para pensar de manera abstracta y considerar el panorama general de nuestras vidas.

El equipo de Schnall argumenta que los hallazgos proporcionan evidencia empírica de que la inmersión en la belleza artística nos ayuda a escapar de las trampas mentales de la vida diaria, como las ansiedades y las listas de tareas, e induce al distanciamiento psicológico: el proceso de alejarse de los pensamientos para obtener mayor claridad.

Psicólogos de Cambridge llevaron a cabo un experimento utilizando la galería de arte moderno de la Universidad, Kettle's Yard, como un laboratorio en vivo. El objetivo era comparar los efectos cognitivos de simplemente ver arte con el acto de juzgar activamente su belleza.

Los participantes que se concentraron en la belleza de los objetos en una exposición de cerámica demostraron una mayor probabilidad de experimentar estados psicológicos elevados, permitiéndoles pensar más allá del aquí y ahora, y fueron más propensos a sentirse iluminados, conmovidos o transformados.

Este grupo fue comparado con otro al que simplemente se le pidió que observara atentamente los objetos artísticos para emparejarlos con una serie de dibujos lineales. Los resultados fueron publicados en la revista Empirical Studies of the Arts.

Implicaciones para la creación y el acceso al arte

El estudio, uno de los primeros en explorar cómo las experiencias estéticas en un museo o galería pueden afectar el procesamiento cognitivo, subraya la importancia de la creación artística y el acceso a espacios artísticos en las comunidades, afirman los investigadores.

Como explica la profesora Simone Schnall, autora principal del estudio y catedrática de Psicología Social Experimental en Cambridge: "Muchos filósofos a lo largo de la historia han sugerido que la interacción con la belleza estética invoca un tipo especial de estado psicológico".

"Nuestra investigación indica que la interacción con la belleza del arte puede mejorar el pensamiento abstracto y promover una mentalidad diferente a nuestros patrones de pensamiento cotidianos, trasladándonos a un estado mental más expansivo."

Este fenómeno se conoce como distanciamiento psicológico, un proceso que nos permite desconectarnos de las preocupaciones diarias y enfocarnos en una perspectiva más amplia. Según Schnall, visitar un museo de arte no solo es una forma agradable de pasar la tarde, sino que también puede modificar nuestra forma de pensar sobre la vida.

Para el estudio, 187 personas fueron reclutadas para visitar la galería Kettle's Yard durante una exposición de objetos de arcilla hechos a mano por la artista de cerámica Lucie Rie.

"La cerámica era ideal para nuestros propósitos", explicó Schnall. "Un cuadro glorioso de un Viejo Maestro sería demasiado llamativo. Necesitábamos arte que fuera sutil en su forma, requiriendo una contemplación enfocada de la naturaleza de la belleza."

Los participantes fueron divididos aleatoriamente en dos grupos: al grupo belleza se le pidió que considerara activamente y luego calificara la belleza de cada objeto cerámico que veían, mientras que el segundo grupo simplemente emparejó un dibujo lineal del objeto con la obra de arte en sí.

A todos los participantes se les evaluó posteriormente la forma en que procesaban la información, determinando si lo hacían de una manera más práctica o abstracta. Se les presentaron preguntas diseñadas para evaluar su enfoque. Por ejemplo: ¿"escribir una carta" significa literalmente poner la pluma sobre el papel o compartir sus pensamientos? ¿"Votar" es marcar una boleta o influir en una elección? ¿"Cerrar una puerta" es insertar una llave o asegurar una casa?

La Dra. Elzė Sigutė Mikalonytė, autora principal del estudio e investigadora del Departamento de Psicología de Cambridge, explicó que estas pruebas están diseñadas para evaluar si una persona está pensando de una manera inmediata y procesal, como solemos hacer en nuestra vida cotidiana, o si está sintonizada con el significado más profundo y el panorama general de las acciones que emprende.

Pensamiento abstracto y emociones transformadoras

En promedio, los participantes del grupo belleza obtuvieron casi un 14% más de puntuación en pensamiento abstracto que el grupo control. Si bien se les dijo que el estudio era sobre procesos cognitivos, se les preguntó sobre sus intereses, y aproximadamente la mitad dijo que tenía un pasatiempo artístico.

Entre aquellos con un pasatiempo artístico, el efecto fue aún mayor: aquellos en el grupo belleza obtuvieron un promedio de más del 25% más de puntuación en pensamiento abstracto que aquellos en el grupo control.

Los estados emocionales de los participantes también se midieron preguntándoles sobre sus sentimientos mientras completaban la tarea en la galería. En general, aquellos en el grupo belleza informaron un promedio de 23% más altos niveles de sentimientos transformadores y autotrascendentes – tales como sentirse conmovidos, iluminados e inspirados – que el grupo control.

Mikalonytė concluye que los hallazgos ofrecen apoyo empírico a una idea filosófica de larga data: la apreciación de la belleza puede ayudar a las personas a separarse de sus preocupaciones prácticas inmediatas y adoptar una perspectiva más amplia y abstracta.

Sin embargo, es importante destacar que el grupo belleza no reportó sentirse más feliz que el grupo control, lo que sugiere que fue la interacción con la belleza lo que influyó en el pensamiento abstracto, en lugar de cualquier positividad general de la experiencia.

El estudio es parte de un proyecto más amplio dirigido por Schnall que explora los efectos de las experiencias estéticas en la cognición. Este proyecto busca determinar si el arte puede contribuir al florecimiento humano y a los valores positivos.

La profesora Schnall reflexiona sobre la importancia de desconectar:

"Hoy en día, las personas están a menudo atadas a sus dispositivos, y solemos pensar en términos muy concretos cuando estamos haciendo algo en una pantalla".

"Es cada vez más raro desconectar y simplemente dejar que la mente divague, pero es entonces cuando pensamos de maneras que amplían nuestros horizontes. Admirar la belleza del arte puede ser la forma ideal de activar los procesos cognitivos abstractos que se pierden cada vez más en un mundo de pantallas y teléfonos inteligentes."

Fuentes y recursos de información

Schnall, S. (2025). Transformed by Beauty: Aesthetic Appreciation Increases Abstract Thinking and Self-Transcendent Emotions in an Art Museum. Empirical Studies of the Arts. DOI: 10.1177/02762374251337699