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El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) es un trastorno neurobiológico y definido según el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales en su última edición (DSM-5) por un patrón persistente de inatención y/o hiperactividad-impulsividad que interfiere con el funcionamiento o desarrollo típico.

Además esta problemática debe de estar presente en dos o más ambientes para realizar un diagnóstico de TDAH.

El origen es multicausal y heterogéneo, no conociéndose hasta la actualidad una única causa del TDAH, la hipótesis abarca distintas áreas: genético, fisiológico, neurológico, neuroanatomía, bioquímica cerebral, neuropsicología y entorno psicosocial.

Gracias a los avances tecnológicos en el área sanitaria con técnicas específicas en neuroimagen o neurofisiología ha sido posible conocer e investigar las afectaciones significativas de las personas que padecen TDAH.

Centrándonos a nivel neurofisiológico se identifican diferencias en las ondas cerebrales cuando están realizando una actividad cotidiana con respecto a personas sin el trastorno.

En concreto, se evidencian una mayor proporción de ondas Theta y un nivel bajo de las Betha (Conners & Kraemer, 2014), relacionados con un aumento de la actividad o excitación e inatención respectivamente.

Además, es importante la relación de la actividad cerebral Theta/betha, pues a mayor proporción entre dichas ondas se asocia a un aumento de problemas atencionales y de control de impulsos.

La importancia de este síndrome no solo atiende a una prevalencia elevada, afectando a un 5% de los niños según el DSM-5, sino se añaden otras cuestiones como la permanencia del trastorno en mayor o menor medida a lo largo de la vida o la complejidad del mismo afectando ampliamente en todos los ámbitos que rodean a la persona que lo padece, familiar, social y escolar/laboral.

A pesar de que era conocido la permanencia del diagnóstico en la vida adulta, no es hasta la última edición del DSM cuando se hace mención de manera formal el diagnóstico de TDAH tanto en adolescentes como en adultos, con una prevalencia del 2.5%.

Por todo ello, la sociedad científica realiza muchos esfuerzos en conocer y validar los tratamientos efectivos.

Los tratamientos del TDAH deben de plantearse desde un enfoque multidisciplinar y multimodal, interviniendo sobre aspectos cognitivos, conductuales, educativos, emocionales, familiares y sociales.

Hoy en día, las guías de práctica clínica en TDAH establecen el tratamiento farmacológico, la terapia psicológica cognitivo-conductual y la terapia combinada como las alternativa terapéuticas más eficaces (NICE, 2009; AIAQS, 2010).

Sin embargo, hay gran variedad de tratamientos, muchos de ellos en fase de experimentación con el objetivo de demostrar su eficacia y poder ser considerados en un futuro como alternativa y/o adyuvante de la actual terapia demostrada.

Entre ellos, se incluye el neurofeedback (NF), terapia neurocomportamental basada en la voluntariedad del sujeto que mediante entrenamiento logra controlar determinados patrones de actividad cerebral.

Los pacientes son monitorizados con equipos específicos para que puedan detectar los cambios que se producen en la respuesta de las ondas cerebrales y, mediante condicionamiento clásico y operante, aprendan a modificar los valores de la señal.

Cada vez que las ondas cerebrales se acercan al objetivo, se anota la marca y se le va diciendo al paciente los resultados, y así pueda tener control sobre la actividad.

Algunos autores (Frank et al., 2010) la destacan como un entrenamiento más que como terapia en sí misma. Los objetivos de la técnica serían: aprender a controlar las respuestas fisiológicas y mantenerlas en ausencia de retroalimentación en diferentes contextos.

Es totalmente inocua, no invasiva, sin efectos secundarios y con gran atractivo al parecerse a un videojuego, lo que mejora su cumplimiento terapéutico.

En la actualidad las principales guías internacionales de practica clínica del trastorno TDAH no la incluyen como una terapia con eficacia probada (SIGN, 2009; AACAP, 2007; NICE, 2009).

Sin embargo, si existen estudios y revisiones en la literatura científica que observan resultados positivos tras las sesiones de entrenamiento; con mejora significativa en el comportamiento, la atención sostenida y el control de impulsividad (Carmen Caceres, 2012); mejora de la conducta informada por padres y profesores y disminución en ondas Theta, (Gevensleben, Holl,Albretch,Vogel, et al., 2009; Micoulaud-Franchi et al., 2014) o mejoría en rendimiento escolar, adaptación social y autoestima (Pop-Jordanova, Markovska- Simoska & Zorcec, 2005), entre otros.

Es evidente que se necesitan realizar más estudios con elevados niveles de evidencia para poder establecer el NF como tratamiento bien establecido para el TDAH. De momento, a pesar de no suponer una alternativa al uso de medicamentos y terapia psicológica, puede ofrecer beneficios junto con la terapia multimodal con grandes promesas hacia el futuro.

Bibliografía

Agència d Informació, Avaluació i Qualitat en Salut (AIAQS) de Cataluña (2010). Guía de Práctica Clínica sobre el Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH) en Niños y Adolescentes. Plan de Calidad para el Sistema Nacional de Salud del Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad.

Cáceres, C. (2012). Neurofeedback, terapia eficaz en niños con TDAH. Diariomedico.com

Conners, A., Kraemer, H. C. (2013). A decade of EEG Theta/Beta Ratio Research in ADHD: a meta-analysis. Journal Attention Disorder 17(5):374-83.

Frank, D., Khorshid, L., Kiffer, J., Moravec, C. & Mckee. M. (2010). Biofeedback in medicine: who,when, why and how?. Mental Health in family Medicine, 7, 85-91.

Gevensleben, H., Holl, B., Albretch, B., Vogel, C., Schlamp, D., Kratz, O., Studer, P. … Heinrich, H. (2009). Is Neurofeedback an efficacious treatment for ADHD? A randomised controlledclinical trial. Journal of Child Psychology and Psychiatry, 50(7), 780–789, DOI:10.1111/j.1469-7610.2008.02033.x.

Micoulaud-Franchi, J.-A., Geoffroy, P. A., Fond, G., Lopez, R., Bioulac, S., & Philip, P. (2014). EEG neurofeedback treatments in children with ADHD: an updated meta-analysis of randomized controlled trials. Frontiers in Human Neuroscience, 8, 906. doi:10.3389/fnhum.2014.00906

National Institute for Health and Clinical Excellence (NICE) (2009). Attention deficit hyperactivity disor- der. Diagnosis and management of ADHD in children, young people and adults. Great Bri- tain: The British Psychological Society and The Royal College of Psychiatrist. 

Pop-Jordanova, N., Markovska-Simoska S. & Zorcec T. (2005). Neurofeedback treatment of children with Attention Deficit Hyperactivity Disorder. Contributions, Sec. Biol. Med. Sci., MASA, XXVI. 1, 71–80. ISSN 0351–3254.

Pliszka S. (2007). Practice parameter for the assessment and treatment of children and adolescents with attention-deficit/hyperactivity disorder. Journal Am Acad Child Adolesc Psychiatry, 46(7):894-921.

Scottish Intercollegiate Guidelines Network (SIGN) (2009). Attention deficit and hyperkinetic di- sorders in children and young people.

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