Murray y la taxonomía de necesidades psicogenéticas

Última actualización:

En el campo de la psicología, Henry A. Murray realizó un aporte revolucionario con su taxonomía de necesidades psicogenéticas, este modelo se enfocó en comprender como las fuerzas internas guían nuestras acciones. Este psicólogo estadounidense, conocido por sus métodos innovadores, no solo cambió la forma en que entendemos las necesidades humanas, sino que también preparó el terreno para investigaciones futuras sobre el tema.

Su impacto va más allá de su época; su enfoque sistemático ha inspirado a destacados personajes tales como Abraham Maslow y su teoría de la jerarquía de las necesidades, la cual sigue siendo central para comprender los elementos que dirigen nuestro actuar, mostrando cómo las contribuciones de Murray siguen influyendo en la psicología actual.

¿Qué es la taxonomía de necesidades psicogenéticas?

La taxonomía de necesidades psicogenéticas es un sistema propuesto por Murray y sus colegas que describe de manera sistemática los estados internos dinámicos que surgen cuando un organismo necesita algo para sobrevivir o sentirse satisfecho.

Las necesidades son entidades que representan un estado dinámico de desequilibrio que impulsa al organismo a moverse hacia un estado de equilibrio. Cada una tiene un aspecto direccional y un aspecto energético distintivo que la diferencia de otras (Muray, 1943).

Esta definición sugiere que las necesidades son fuerzas internas que motivan a un organismo a buscar la satisfacción para restablecer un estado de equilibrio.

En otras palabras, las necesidades psicógenas representan estados internos que generan un impulso o una dirección específica en el comportamiento con una energía o vigor particular que impulsa al individuo hacia la satisfacción.

Antecedentes de la taxonomía de las necesidades

En el momento en que Murray comenzó su trabajo existía un vacío teórico con el cual abordar el estudio de las necesidades humanas en un contexto científico, a pesar de una considerable historia de especulación por parte de los investigadores sobre “fuerzas impulsoras, pasiones, apetitos o instintos”.

Los antecedentes de esta propuesta incluyen los esfuerzos previos de otros psicólogos, como Dewey, Angell, McDougall, Tolman, Stone, y Lewin, quienes abordaron conceptos relacionados con la motivación, aunque de manera no sistemática.

En ese contexto, Murray se propuso desarrollar una teoría y una taxonomía que permitiera un enfoque más estructurado y científico sobre la motivación.

Su objetivo era comprender de manera más profunda y completa que impulsa el comportamiento humano, superando las limitaciones de las teorías existentes en ese momento. Así, la propuesta surgió como un intento de sistematizar y profundizar en el estudio de las necesidades.

Bases empíricas de la taxonomía de Murray

Esta teoría se fundamentó en un estudio exhaustivo, que involucró la participación de 51 hombres reclutados para someterse a un estudio intensivo. El estudio se llevó a cabo durante 2.5 años y contó con la participación de cuatro grupos de sujetos.

El primer grupo estaba compuesto por 12 hombres desempleados que fueron observados de manera intensiva durante 2 semanas.

Los otros grupos estaban formados por estudiantes universitarios que fueron observados durante diferentes períodos de tiempo: el segundo grupo de 11 estudiantes fue observado durante 3 semanas, el tercer grupo de 13 estudiantes durante 2 meses, y el cuarto grupo de 15 estudiantes durante 6 meses.

El procedimiento planificado por Murray implicaba que todos los experimentadores observaran la misma serie de individuos con los mismos conceptos activamente en mente, y luego se reunieran para informar sus hallazgos y colaborar en la formulación de la personalidad de cada sujeto.

Se utilizaron diversas metodologías, como entrevistas, pruebas psicológicas (TAT), experimentos, asociación libre, autobiografías y observaciones, para analizar a los participantes y recopilar datos que respaldaran la formulación de la taxonomía.

Clasificación de las necesidades psicógenas

A lo largo de su carrera, Murray clasificó las necesidades psicogénicas de diversas maneras, lo cual le permitió organizar y comprender mejor las complejas interacciones entre los aspectos biológicos, emocionales y cognitivos. Algunas de las clasificaciones que utilizó incluyen:

  • Primarias (Viscerogénicas) versus Secundarias (Psicogénicas)
  • Manifiestas versus Latentes
  • Conscientes versus Inconscientes

Necesidades Primarias versus Secundarias

Murray distinguió entre necesidades viscerogénicas, que están asociadas con la satisfacción física, y psicogénicas, que están relacionadas con la satisfacción mental o emocional. Las secundarias se consideran dependientes y derivadas de las primarias.  A continuación, se amplía de forma completa sobre estas dos categorías:

1. Necesidades Viscerogénicas o primarias: están relacionadas con la satisfacción de las funciones fisiológicas básicas del organismo, como la alimentación, la sed, el sueño, la reproducción, la eliminación de desechos, entre otras. Estas están vinculadas directamente a la supervivencia y al mantenimiento del equilibrio fisiológico del individuo. Tienen una base biológica y evolutiva, ya que están relacionadas con la supervivencia y la preservación de la especie.

Por ejemplo, la necesidad de alimento, agua, descanso, sexo, eliminación de desechos, y la evitación de situaciones dañinas para la salud, como el calor extremo o el frío intenso.

2. Necesidades Psicogénicas o secundarias: están asociadas con la satisfacción de aspectos mentales, emocionales y sociales del individuo. Estas no están directamente relacionadas con la supervivencia física, pero impactan la calidad de vida, el bienestar emocional y la interacción social. Están influenciadas por factores psicológicos, sociales y culturales, y pueden variar ampliamente entre individuos y contextos.

Algunos ejemplos incluyen la necesidad de logro, reconocimiento, afiliación, autonomía, afecto, juego, orden, comprensión, entre otras. Estas reflejan aspectos más complejos y subjetivos de la experiencia humana.

Necesidades Manifiestas versus Latentes

Esta distinción resalta la complejidad de las motivaciones humanas y la importancia de considerar tanto los aspectos manifiestos como los subyacentes en la comprensión del comportamiento y la toma de decisiones.  

1. Necesidades Manifiestas:  son aquellas que son evidentes y visibles en el comportamiento y las acciones de las personas. Se expresan abiertamente a través de conductas observables y orientadas hacia la satisfacción de objetivos concretos. Cuando una necesidad es manifiesta, se puede identificar claramente cómo influye en las decisiones y acciones de un individuo, ya que se refleja en su comportamiento de manera directa y tangible.

Suelen estar relacionadas con aspectos concretos de la vida diaria, como la búsqueda de alimento, la interacción social, el logro de metas específicas, entre otros.

2. Necesidades Latentes: son aquellas que no son evidentes ni visibles en el comportamiento observable de las personas. A diferencia de las manifiestas, las latentes no se expresan abiertamente en las acciones diarias de un individuo.

Pueden ser de dos tipos: semi-objetivadas, que impulsan actividades imaginativas y lúdicas dirigidas hacia objetos reales o imaginarios, como el juego infantil; y subjetivadas, que abarcan actividades sin expresiones visibles hacia el exterior, como la expresión artística, aunque no siempre se exprese abiertamente, puede influir en las preferencias y actividades creativas de una persona.

Necesidades Conscientes versus Inconscientes

Murray también clasificó las necesidades en términos de si eran conscientes o no para el individuo, reflejando posiblemente la influencia del psicoanálisis en la época. 

1. Necesidades Conscientes: son aquellas que el individuo puede reconocer y reportar de manera directa, pueden influir en el comportamiento y las decisiones de la persona de manera explícita. Suelen estar relacionadas con deseos, metas y aspiraciones que el individuo reconoce y puede articular claramente, pueden motivar acciones específicas y ser expresadas abiertamente por la persona.

2. Necesidades Inconscientes: son aquellas que operan a un nivel más profundo y no son plenamente reconocidas por la persona, pueden influir en el comportamiento de manera indirecta y manifestarse de formas sutiles o no conscientes.  Pueden estar relacionadas con aspectos más profundos de la personalidad, experiencias pasadas, traumas no resueltos, deseos reprimidos o patrones de comportamiento automáticos.

Periodicidad e interrelación de las necesidades psicógenas

Las necesidades siguen un ciclo temporal en su manifestación y satisfacción, el cual consta de tres etapas distintas que reflejan cómo se manifiestan y se satisfacen a lo largo del tiempo.

En la primera etapa, conocida como el período refractario, la necesidad no es activada por ningún estímulo o incentivo. Durante este período, la persona no experimenta un impulso significativo, es como si esta estuviera en reposo, sin ser activada por factores externos o internos que la estimulen.

En la segunda etapa, denominada período inducible o de preparación, la necesidad está presente en la persona, pero no se encuentra activa. Aunque esta permanece latente, es decir, no está en primer plano de la conciencia, puede ser estimulada por ciertos factores o estímulos apropiados. En esta etapa, la necesidad comienza a despertar y a prepararse para ser satisfecha, pero aún no domina el comportamiento de la persona.

Finalmente, en la tercera etapa, el período activo, la necesidad se vuelve dominante, motiva a buscar la satisfacción de manera directa y prioritaria. La persona se ve impulsada a actuar, ya sea a través de acciones concretas o de decisiones orientadas a cumplir con la demanda.

Algunas formas de interrelación incluyen:

  • Fusión: Sucede cuando una acción satisface dos o más necesidades al mismo tiempo.
  • Subsidización: Una necesidad puede ayudar a satisfacer otra, actuando como subsidiaria y determinante.
  • Contrafacción: Una necesidad puede oponerse a otra, contrarrestando sus efectos.
  • Conflicto entre Necesidades: Ocurre cuando dos o más necesidades compiten por ser satisfechas, generando tensiones internas y decisiones difíciles.

Conclusión

El campo de la motivación ha experimentado significativos avances en los últimos años, y el trabajo pionero de Henry Murray y sus colegas en el estudio sistemático de las necesidades humanas ha dejado un legado duradero.

A pesar de reconocer las limitaciones de su teoría, la taxonomía de necesidades psicógenas ha sido una influencia clave en la teorización y la investigación sobre la motivación, estimulando el desarrollo de nuevas teorías y enfoques en el campo, la teoría jerárquica de la motivación de Maslow es uno de los ejemplos más influyentes derivados de este trabajo.

Además, Murray contribuyó significativamente al desarrollo de nuevos instrumentos de evaluación, como el Test de Apercepción Temática (TAT) y el Formulario de Investigación de la Personalidad (PRF), que han sido ampliamente utilizados en la medición de necesidades y motivaciones humanas.

En última instancia, comprender la historia de la taxonomía de Murray nos proporciona una base sólida para comprender y abordar el futuro de la motivación y la psicología de las necesidades humanas.

Fuentes y recursos de información

  • Cherry, K. (2023). Murray’s Theory of Psychogenic Needs. Verywell Mind. Disponible en: https://www.verywellmind.com/murrays-theory-of-psychogenic-needs-2795952
  • Kokku Randheer, Almotairi, M., & Haseebullah Abdul Naeem. (2013). Anti-Smoking Environment: A Perspective from Murray’s Psychogenic Needs Theory. Global Journal of Health Science, 6(1). DOI: 10.5539/gjhs.v6n1p99
  • Maslow, A. H. (1943). A theory of human evolution. Psychological Review, 50, 370–396.
  • Wikipedia contributors. (2024, Marzo 28). Murray’s system of needs. En Wikipedia, The Free Encyclopedia, Recuperado de: https://w.wiki/9xLY 
  • Murray, H. A. (1963). Explorations in personality: A clinical and experimental study of fifty men of college age. Oxford: Oxford University Press.
  • Murray, H. A. (1943). Thematic apperception test. Cambridge, MA: Harvard University Press.
  • Xu, X., Mellor, D., Xu, Y., & Duan, L. (2014). An update of Murrayan needs: A pilot study among American college students. Journal of Humanistic Psychology, 54(1), 45–65. DOI: 10.1177/0022167812470870  
  • Xu, X., Mellor, D., Read, S. (2020). Taxonomy of Psychogenic Needs (Murray). In: Zeigler-Hill, V., Shackelford, T.K. (eds) Encyclopedia of Personality and Individual Differences. Springer, Cham. DOI: 10.1007/978-3-319-24612-3_557
Carlos Vergara Cano

Psicólogo y Administrador en Servicios de Salud graduado en la Universidad de Antioquia, con experiencia en intervención individual y grupal con niños, adultos y familias. Experiencia en investigación cuantitativa, evaluación, diagnóstico e intervención psicológica con niños, adultos y familias. Intervención grupal con niños, adolescentes y padres de familia, Planeación y formulación de Políticas Públicas en Salud

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.