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Cuando por fin nos permitimos un descanso de nuestras actividades, nuestro cerebro podría estar preparándose para ser más social, investigadores de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), han concluido que durante los momentos de tranquilidad, nuestro cerebro nos prepara para conectarnos socialmente con otras personas, el estudio fue publicado en Journal of Cognitive Neuroscience (Spunt et al., 2015).

Los neurocientíficos han observado desde la década de 1990 como ciertas redes neuronales se tornan inusualmente más activas cuando la gente se encuentra descansando.  Lo que no ha sido claro es sin embargo lo que dichas áreas realizaban.

La respuesta parece ser que el cerebro nos prepara para ser sociales.   El Dr. Matthew Lieberman, profesor de psicología del UCLA afirma:

El cerebro tiene un sistema importante que parece predispuesto a prepararnos para ser sociales en nuestros ratos libres, la naturaleza social de nuestro cerebro se fundamentaría  biológicamente.

Esta circunstancia se hizo evidente cuando examinaron los escáneres cerebrales de personas que estaban tratando de responder a preguntas difíciles durante experimentos.  Los investigadores observaron que ciertas áreas del cerebro se activaban inusualmente durante los periodos inactivos entre la resolución de problemas.  Sin embargo poco se sabía de la finalidad de dicha actividad cerebral durante los interludios.

Algunos de los sujetos participantes realizaban juicios mientras observaban imágenes con leyendas, algunos de los juicios realizados eran sociales, otros no, mientras tanto se realizaba un seguimiento de su actividad cerebral mediante resonancia magnética funcional (fMRI).

Los neurocientificos aprendieron a predecir rápidamente cómo los sujetos responderían a juicios sociales, según los patrones de actividad en una parte especifica del cerebro, dicha área critica tiende a ser más activa cuando no hacemos nada y se encuentra ubicada en la corteza prefrontal dorsomedial.

Durante estos periodos de tranquilidad, el cerebro se prepara para centrarse en las mentes de otras personas o para “ver el mundo a través de una lente social” afirmo Lieberman.

Algunos de los participantes del estudio que tenían rasgos característicos de los trastornos del espectro autista – los cuales fueron identificados utilizando cuestionarios administrados antes de las exploraciones cerebrales – presentaban menos actividad en dicha zona de la corteza prefrontal durante los descansos y eran más lentos para juzgar el estado mental de las personas en las fotografías.

Lieberman, autor del libro “Social: Why Our Brains Are Wired to Connect“, describió la corteza prefrontal dorsomedial como el “CEO del cerebro social“; esta área también forma parte de una red que se activa cuando soñamos, durante períodos de descanso, además cuando pensamos de forma explícita acerca de otras personas, esta área podría tener la función de ayudar a procesar nuestras recientes experiencias sociales y actualizar nuestros supuestos y comprensión del mundo social.

Cuando quiero tomar un descanso del trabajo, la red cerebral que se activa es aquella misma  que utilizamos cuando estamos explorando a través de nuestra línea de tiempo de Facebook para ver lo que nuestros amigos están haciendo.

Y aunque Facebook no fue diseñado con la corteza prefrontal dorsomedial en mente, la red social está muy en sintonía con cómo se conectan el cerebro anota Lieberman.

Eso es lo que nuestro cerebro quiere hacer, sobre todo cuando se toma un descanso del trabajo requerimos de otras redes cerebrales.

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