¿Qué es el Castigo positivo en el condicionamiento operante?

El castigo positivo en psicología

El castigo es un concepto fundamental utilizado en la teoría del condicionamiento operante. El objetivo principal de un castigo es disminuir la tasa de ciertos comportamientos no deseados para que no vuelvan a ocurrir.

El castigo positivo según la APA es aquel “que se genera debido a que algún estímulo o circunstancia está presente como consecuencia de una respuesta. Por ejemplo, si una respuesta genera la presentación de un ruido fuerte y la respuesta se vuelve menos probable como resultado de esta experiencia, entonces ha ocurrido un castigo positivo.”

Por tanto, es la parte del castigo que se centra en la disminución de la tasa de cualquier comportamiento específico no deseado de un individuo.

Funciona presentando una determinada consecuencia negativa al individuo una vez que se ha exhibido un comportamiento no deseado, en consecuencia, seria menos probable que repita el mismo comportamiento en el futuro.

Puede generar confusión el uso de la palabra positivo y sobre todo cuando se habla de castigo, sin embargo, se refiere a cualquier circunstancia que signifique la adición de un correctivo que lleve a la extinción de un comportamiento.

El castigo positivo es uno de los cuatro métodos de modificación de la conducta propuestos por Skinner en su teoría del condicionamiento operante (Skinner, 1971).  

Diferencia entre castigo positivo y refuerzo negativo

El castigo positivo es un intento de modificar el comportamiento añadiendo una consecuencia desagradable, mientras que el refuerzo negativo es un intento de cambiar el comportamiento quitando algo desagradable.

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Ambos métodos se emplean para modificar en el comportamiento, pero el castigo positivo busca eliminar o disminuir un comportamiento "no deseado" mientras que el refuerzo negativo busca fomentar o aumentar un comportamiento "deseado".

Por ejemplo, el castigo físico ante una rabieta es un ejemplo de castigo positivo. Se agrega algo (castigo físico) para desalentar un mal comportamiento (la rabieta).

Por otro lado, quitarle las restricciones a un niño cuando este sigue las normas es un ejemplo de refuerzo negativo. Se elimina algo desagradable (las restricciones) para fomentar el buen comportamiento (seguir las normas).

Diferencia entre castigo positivo y refuerzo positivo

Ambos se diferencian tan solo en la intención mientras en el refuerzo positivo se fomenta una conducta en el castigo positivo se desincentiva.

En ambos casos se añade algo, ya sea agradable (refuerzo positivo) o desagradable (castigo positivo).

Como ya se ha mencionado antes, el castigo positivo consiste en agregar un estímulo desagradable para desalentar un comportamiento. El refuerzo positivo en consecuencia consiste en añadir un estímulo agradable para fomentar un comportamiento.

Por ejemplo, darle a un niño un helado si se mantiene callado y obediente durante las compras es un refuerzo positivo. El comportamiento del niño (estar callado y ser obediente) se refuerza añadiendo algo agradable (un helado).

Algunos ejemplos de castigo positivo

Existen muchas formas de emplear el castigo positivo en la vida cotidiana y en diferentes escenarios para intentar modificar el comportamiento, por ejemplo:

  • En la escuela, agregar deberes extra a los alumnos que no cumplen con sus tareas.
  • En la casa, obligar a un niño a realizar tareas desagradables (como lavar los platos) ante su mal comportamiento, otra variante es agregar responsabilidades extra cuando no se cumplen las normas (si ya es responsabilidad lavar los propios trastes entonces aumentarlo a lavar los de toda la familia).
  • En el trabajo, imponer capacitaciones sobre empatía o tolerancia a aquellos empleados que ofendan o acosen a otros compañeros.
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No todos estos castigos son necesariamente buenas formas de desalentar un comportamiento determinado, pero son ejemplos del concepto de castigo positivo.

¿Es eficaz el castigo positivo?

Aunque el castigo positivo puede ser muy eficaz, Skinner y otros investigadores a lo largo de la historia han sugerido que hay un par de factores que entran en juego cuando se trata del éxito del castigo positivo.

Estos factores son:

  • Debe ir seguido inmediatamente de una respuesta.
  • El castigo positivo se aplica de forma coherente.

Si el castigo positivo no es inmediato o consistente, entonces las posibilidades de que un comportamiento concreto sea aprovechado disminuyen automáticamente.

En los ejemplos anteriores, los estudiantes podrían seguir olvidando sus tareas, o los empleados siendo poco empáticos una vez que pase el efecto del castigo.

Los comportamientos desincentivados suelen resurgir porque se retiran las consecuencias, lo que constituye el mayor inconveniente de este concepto.

Otra razón por la que el castigo positivo debe ser consistente o inmediato es porque el castigo solo no ofrece realmente ninguna información sobre otros comportamientos deseados.

La simple circunstancia de aprender a no realizar ciertas acciones y no aprender sobre ninguna otra alternativa apropiada también lleva al individuo a volver a sus antiguas costumbres.

Y la mejor muestra de que el castigo positivo no funciona siempre es la cárcel.   Los reos suelen recaer en los comportamientos una vez han recuperado su libertad.

Referencias
  • APA (2010).  Diccionario conciso de psicología. Manual Moderno p. 165
  • McLeod, S. (2018). Skinner – Operant conditioning. Simply Psychology. Disponible en: https://www.simplypsychology.org/operant-conditioning.html
  • Skinner, B. F. (1971). Operant conditioning. The Encyclopedia of Education, 7, 29-33.