Pezibear / Pixabay

Última modificación

Durante décadas, padres y profesores frustrados han intentado que estos niños inquietos por naturaleza se queden quietos y se concentren, pero una investigación reciente desafía esta concepción tradicional y afirma que el movimiento excesivo ayuda al aprendizaje de los niños con Trastorno de Hiperactividad con Déficit de Atención (TDAH).

El zapateo, balanceo de los pies y mecerse en la silla en los niños con déficit de atención en realidad serían de vital importancia a la hora de recordar información y resolver tareas cognitivas complejas y por tanto al aprendizaje, estas conclusiones se desprenden del trabajo realizado por investigadores de la University of Central Florida, publicado por la revista digital Abnormal Child Psychology (Sarver et al., 2015).

Los resultados obtenidos desafían la concepción tradicional que ha guiado los métodos para ayudar a los niños con TDAH, donde se intentaba frenar este tipo de conductas.

Ver: 7 déficits de la función ejecutiva en el TDAH

El doctor Mark Rapport, jefe de la Clínica de Aprendizaje Infantil de la University of Central Florida dijo al respecto:

las típicas intervenciones que buscan la reducción de la hiperactividad, son exactamente lo contrario de lo que deberíamos estar haciendo para la mayoría de los niños con TDAH, el mensaje no es que les dejemos correr alrededor de la habitación, pero hay que ser capaces de facilitar su movimiento para mantener el nivel de alerta necesario para las actividades cognitivas.

Esta investigación tiene importantes implicaciones en la forma en que padres y maestros deberían tratar a los niños con este trastorno, el estudio sugiere que la mayoría de estudiantes con TDAH mejora su desempeño académico general en clase, pruebas escritas y tareas si se les permite estar en movimiento como por ejemplo sentados en balones de ejercicio o bicicletas estáticas.

El movimiento en los niños con TDAH sería de vital importancia a la hora de recordar información y resolver tareas cognitivas complejas.

En la investigación participaron 52 niños de edades entre 8 a 12 años, 29 de los cuales se les había diagnóstico con TDAH, mientras que el resto no presentaba ningún tipo de trastorno clínico y tenían un desarrollo normal.

Se solicitó a cada niño realizar una serie de pruebas estandarizadas, repartidas en cuatro sesiones, diseñadas para evaluar la memoria de trabajo, el sistema que implica almacenar temporalmente, gestionar la información necesaria para llevar a cabo una serie de tareas cognitivas complejas como el aprendizaje, el razonamiento y la comprensión.

A los niños se les mostró una serie de números desordenados y una letra en la pantalla un ordenador, luego se les solicitó ordenar los números seguidos de la letra.

Una cámara de alta velocidad grababa a los niños, mientras los investigadores evaluaban cada movimiento y su grado de atención en la tarea.

Investigaciones anteriores del doctor Rapport habían demostrado que el movimiento excesivo, el cual es una marca de los niños con hiperactividad – el cual anteriormente se consideraba siempre presente – en realidad sólo se evidencia cuando tienen que utilizar sus funciones ejecutivas superiores, especialmente la memoria de trabajo.

Con esta nueva investigación el doctor Rapport da un paso importante al hallar que el movimiento tiene un propósito:

Lo que encontramos es que cuando ellos se están en moviento, la mayoría funciona mejor, tienen que moverse para mantenerse en estado de alerta.

En contraste, los niños sin TDAH que también se encontraban en movimiento durante las pruebas cognitivas presentaron un desempeño inferior.

Los resultados de esta investigación son importantes para todos aquellos que conviven de una u otra forma con niños con TDAH y la sugerencia que se desprende es que si desea que aprendan mejor que los dejen moverse un poco.

publicidad

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.