Estadio psicosocial 4: Laboriosidad versus Inferioridad

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La cuarta etapa de la teoría del desarrollo psicosocial de Erik Erikson, denominada Laboriosidad versus Inferioridad, se desarrolla entre los 6 y los 12 años. En este período, los niños se enfrentan al desafío de desarrollar un sentido de capacidad y eficacia personal.

Cuando la etapa se supera con éxito los niños adquieren un sentimiento de competencia, adoptando una actitud positiva hacia el aprendizaje y el trabajo, además, desarrollan la capacidad de planificar, organizar y ejecutar tareas de forma exitosa.

Esta fuerza es fundamental para la formación de la personalidad, ya que permite construir una autoestima sana y una sólida confianza en sí mismo, a la vez, que prepara para el éxito tanto en el ámbito académico como en la vida adulta.

Por el contrario, si la crisis de la etapa 4 no se resuelve favorablemente, el niño puede desarrollar un sentimiento de inferioridad, se percibirá como incompetente y fracasado, lo que puede traducirse en dificultades para el aprendizaje, el trabajo y la autoestima.

¿Cuál es el conflicto psicosocial de la etapa 4 según Erikson?

Durante esta etapa el reto evolutivo al que se enfrentan los niños es la escuela.  

El inicio de la escolarización representa una expansión significativa del mundo social, se ven expuestos a un entorno nuevo y diverso, donde interactúan con una variedad de individuos más allá de su círculo familiar.

Esta experiencia les permite comprender con mayor profundidad la existencia de otras personas con distintos talentos y capacidades. A su vez, esta comparación social se convierte en un factor importante en el desarrollo de su propia identidad y autoestima.

Los niños aprenden que deben ganarse el reconocimiento de los demás convirtiéndose en productores competentes de sucesos y actividades valoradas por la sociedad.

Se espera que logren desarrollar un sentido de competencia y dominio sobre su entorno. Se les anima a aprender nuevas habilidades, asumir nuevos retos y esforzarse por alcanzar sus objetivos.

Cabe destacar que el conflicto psicosocial de Laboriosidad versus Inferioridad no se limita al ámbito académico. Su alcance abarca el desarrollo de un sentido de competencia en otras áreas de la vida, como los deportes, la música, el arte y las relaciones sociales.

Animar a los niños a explorar sus intereses y desarrollar sus talentos es fundamental para fomentar la laboriosidad y la competencia. Permitirles experimentar en diversas áreas les permite descubrir sus habilidades y fortalezas, lo que a su vez fortalece su autoestima y confianza en sí mismos.

La amistad también juega un papel crucial en esta etapa. Los niños que establecen relaciones positivas con sus compañeros encuentran un espacio de apoyo y colaboración, donde pueden aprender a trabajar en equipo, resolver conflictos y desarrollar habilidades sociales esenciales para su futuro.

¿Por qué la Laboriosidad es importante?

Según Erikson, es importante que los niños logren desarrollar adecuadamente la laboriosidad por varias razones:

  1. Desarrollo de autoestima y autoconfianza: Al experimentar el éxito en tareas y actividades, los niños desarrollan una sensación de competencia y confianza en sus habilidades, lo que contribuye a una autoimagen positiva y a una mayor autoestima.
  2. Sentido de propósito y contribución: Al entender que sus esfuerzos son valiosos para la sociedad, los niños desarrollan un sentido de propósito y una comprensión de su papel en el mundo, lo que les ayuda a sentirse parte de algo más grande que ellos mismos.
  3. Desarrollo de habilidades y competencias: A través de la laboriosidad, los niños tienen la oportunidad de explorar y desarrollar sus habilidades innatas, lo que les permite adquirir nuevas competencias y destrezas que serán útiles a lo largo de sus vidas.
  4. Integración social: Al participar en actividades escolares y comunitarias, los niños aprenden a trabajar en equipo, a respetar las normas sociales y a colaborar con otros, lo que les ayuda a integrarse de manera positiva en la sociedad.
LaboriosidadInferioridad
Desarrollo de habilidades y competenciasSentimientos de incapacidad y subestimación
Sentimiento de competencia y habilidadInseguridad y percepción de inutilidad
Búsqueda activa de logros y metasEvitación de desafíos por miedo al fracaso
Mayor interacción social y colaboraciónAislamiento y dificultad para relacionarse
Aceptación de desafíos y superación de obstáculosEvitación de desafíos por temor al fracaso
Mayor capacidad para resolver problemasInhibición del pensamiento creativo por miedo al error
Cuadro comparativo entre las características de Laboriosidad versus Inferioridad del estadio 4 según Erikson

Factores que fomentan la Laboriosidad infantil durante la etapa 4 de Erikson

Algunos ejemplos de factores que pueden promover la Laboriosidad infantil y ayudar a desarrollar un sentido de competencia y dominio sobre su entorno durante esta etapa son:

  1. La retroalimentación positiva y el estímulo de los padres, maestros y compañeros.
  2. Las oportunidades de aprender nuevas habilidades y asumir nuevos retos. Por ejemplo, los niños a los que se anima a participar en actividades extraescolares, como deportes, música o arte.
  3. Un entorno de aprendizaje estimulante y que ofrezca apoyo. Los profesores que proporcionan instrucciones claras, comentarios constructivos y oportunidades para el aprendizaje práctico.
  4. Las relaciones sociales positivas con los compañeros favorecen el sentido de competencia ya que los niños reciben apoyo y aliento.
  5. Las oportunidades de contribuir a la comunidad. Por ejemplo, los niños que participan en proyectos de servicio a la comunidad o en trabajos voluntarios tienen más probabilidades de desarrollar un sentido de la Laboriosidad, ya que aprenden a valorar las contribuciones que hacen a la sociedad.

Las consecuencias de la Inferioridad de la etapa 4 de Erikson

No superar la etapa de Laboriosidad versus Inferioridad puede generar conflictos y déficits en el desarrollo del individuo. Uno de ellos es la dificultad para participar en actividades productivas, lo que puede crear una sensación de minusvalía al compararse con los demás. Este sentimiento puede conducir al miedo al fracaso, que limita el esfuerzo y el potencial del individuo.

Estos sentimientos pueden persistir en la edad adulta y manifestarse de diversas maneras, tales como:

  1. Falta de éxito profesional: Pueden presentar dificultades para encontrar una carrera significativa o para progresar en el campo elegido al carecer de la motivación y la confianza para asumir nuevos retos y no utilizar plenamente sus habilidades y capacidades.
  2. Dificultades en las relaciones: Pueden tener dificultades para establecer relaciones positivas con los demás, sentirse inseguros e inadecuados, lo que dificulta conectar con los demás.
  3. Falta de realización personal: Pueden sentir que no están contribuyendo a la sociedad de forma significativa y pueden carecer de un sentido de propósito.
  4. Problemas de salud mental: Pueden tener sentimientos de inutilidad y desesperanza, que pueden conducir a una serie de resultados negativos.

Cómo los padres pueden ayudar a los niños a superar la Inferioridad en esta etapa

Hay varias maneras de ayudar a los niños a superar los sentimientos de inferioridad durante la etapa de desarrollo Laboriosidad vs. Inferioridad. He aquí algunas estrategias que pueden ser útiles:

  1. Fomentar el esfuerzo por encima del resultado: Haga hincapié en la importancia del esfuerzo y el trabajo duro, en lugar de centrarse únicamente en el resultado final. Elógielos por su persistencia y determinación, aunque no consigan el resultado deseado.
  2. Ofrezca oportunidades de éxito: Anímelos a probar cosas nuevas y a asumir retos, pero también apóyeles si no lo consiguen.
  3. Centrarse en los puntos fuertes: Anímelos a realizar actividades que les gusten y que se les den bien.
  4. Proporcione comentarios positivos: Sea específico en sus comentarios, destacando lo que hicieron bien y por qué fue importante.
  5. Modele un comportamiento positivo: Los niños aprenden con el ejemplo, por lo que es importante demostrar una mentalidad de crecimiento y la voluntad de aprender de los errores.
  6. Fomentar un entorno de apoyo: Anímelos a pedir ayuda cuando la necesiten y proporcióneles apoyo cuando tengan dificultades.

¿Cómo pueden los adultos superar la inferioridad si aún no han tenido éxito?

Superar los sentimientos de inferioridad en la edad adulta puede ser un proceso difícil, especialmente si aún no ha alcanzado el éxito en el área deseada. He aquí algunas estrategias que pueden ser útiles:

  1. Identificar la autoconversación negativa: Es importante identificar estos pensamientos negativos y rebatirlos con afirmaciones positivas. Por ejemplo, si piensa “no soy lo bastante bueno“, intente sustituir ese pensamiento por “soy capaz y merezco el éxito“.
  2. Fíjese objetivos realistas: Establecer objetivos alcanzables puede ayudar a aumentar la confianza y la sensación de logro. Empieza con objetivos pequeños y ve subiendo hasta alcanzar otros más grandes. Celebra tus éxitos por el camino, por pequeños que parezcan.
  3. Practica la autocompasión: Sé amable contigo mismo y practica la autocompasión. Reconoce que todo el mundo comete errores y experimenta contratiempos, y que estas experiencias forman parte normal del proceso de aprendizaje. Trátate a ti mismo con la misma amabilidad y comprensión que ofrecerías a un amigo.
  4. Busque apoyo: Hablar con un amigo de confianza, un familiar o un profesional de la salud mental puede proporcionarle un valioso apoyo y perspectiva. Pueden ayudarte a identificar tus puntos fuertes y darte ánimos cuando los necesites.
  5. Aprenda nuevas habilidades: Esto puede ayudar a aumentar la confianza y la sensación de competencia. Apúntate a una clase o taller sobre algo que te interese o prueba un nuevo hobby. Recuerde que no pasa nada por cometer errores y que aprender es un proceso.

Conclusión

El conflicto psicosocial de Laboriosidad versus Inferioridad, propuesto por Erikson en su teoría del desarrollo humano, abarca aspectos fundamentales en la formación de la autoestima, competencia y habilidades en niños y adolescentes.

Padres, educadores y profesionales de la salud mental juegan un papel clave en apoyar a los jóvenes en el desarrollo de una sana autoimagen y en fomentar la laboriosidad como un camino hacia la realización personal y social.

Es fundamental brindar un entorno de apoyo, promover el esfuerzo por encima del resultado y ofrecer oportunidades de éxito para cultivar la confianza y la competencia en las nuevas generaciones.

Fuentes y recursos de información

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Carlos Vergara Cano

Psicólogo y Administrador en Servicios de Salud graduado en la Universidad de Antioquia, con experiencia en intervención individual y grupal con niños, adultos y familias. Experiencia en investigación cuantitativa, evaluación, diagnóstico e intervención psicológica con niños, adultos y familias. Intervención grupal con niños, adolescentes y padres de familia, Planeación y formulación de Políticas Públicas en Salud

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