martes, mayo 11, 2021

La estrategia psicológica para las ventas en el mercado femenino

Si tratáramos de contar la gran cantidad de marcas, así como sus productos y servicios que existen alrededor del mundo, sería algo imposible de lograr; ahora bien, si tú eres el dueño de un ecommerce o una empresa digital, sobresalir de la infinita demanda mundial podría parecer un salto al vacío.

Sin embargo, pese a este infinito, es posible revertir el panorama con dos conceptos complejos por naturaleza, pero relacionados entre sí: psicología y marketing. Una de las grandes bondades de la tecnología en la era digital es que permite ofrecer a clientes potenciales una atención personalizada, experiencias inolvidables y la solución a sus necesidades sin importar que estén al otro lado del mundo.

El marketing digital implica una serie de estrategias inbound y outbound que impulsan a lograr más ventas, gracias al conocimiento del canal ideal para llegar a tu audiencia objetivo, a la medición del tiempo real de las acciones que llevas a cabo, y al control del funnel de conversión y la visibilidad lograda al optimizar recursos con la implementación de herramientas y softwares como un CRM para Pymes.

Pero, de nada servirán las estrategias de marketing si no entendemos el comportamiento humano, más que sus necesidades físicas, sus necesidades emocionales, sin dejar de lado los factores sociales y culturales en los que cada persona se desenvuelve, a fin de comprender cómo influyen estos aspectos en sus decisiones de compra que los lleva a convertirse en consumidores potenciales, y de ahí escalar a un peldaño más alto, lograr su fidelización, es decir, hacer que una marca, producto o servicio sea de su preferencia.

Psicología: el ingrediente secreto para vender más

Las decisiones de los seres humanos se basan en impulsos psicológicos e implementar una estrategia para llegar al corazón, pero, sobre todo, al pensamiento de los consumidores logrará con eficacia la relación entre el consumidor y tu marca para fidelizar a tus clientes.

Una forma de explicar estos impulsos de compra asociados con los procesos mentales de cada persona es definiendo los siguientes factores:

Motivación:

Es una energía que define el actuar de una persona de determinada manera y con base en la cual se llevan a cabo los actos. Podríamos decir que antes de realizar una compra, existe una motivación primaria por un producto o servicio a fin de satisfacer una necesidad; de acuerdo con los especialistas, este impulso suele ser inconsciente y surgir de un deseo por sentirse satisfecho de inmediato.

Percepción:

Es el primer conocimiento de una cosa gracias a las impresiones de nuestros sentidos. Al momento de estar en una tienda, las personas lo utilizan como un filtro del entorno que los rodea para seleccionar un objeto a partir de las imágenes y creencias del mundo que cada uno se haya formado; justo por eso, dos o más personas no sienten o expresan lo mismo ante un anuncio publicitario, incluso si lo están viendo al mismo tiempo. Es la clave para una estrategia de marketing de venta personal que permite saber por qué unos compradores centran más su atención en unos productos que en otros.

Aprendizaje:

Tan fácil y sencillo como: no se puede aprender algo que no se experimenta. En cuestiones de marketing y psicología, mientras más satisfecho se encuentre un cliente frente a un producto o servicio, además de la buena experiencia de compra recibida, estará más dispuesto a seguir adquiriendo productos de la misma marca, y no solo eso, se puede convertir en el embajador de la misma gracias a sus buenas recomendaciones. De lo contrario, una experiencia mala traerá como consecuencia el desprestigio o abandono de la marca.

Actitudes:

Cada persona emite juicios y valoraciones, incluso sin antecedentes, sobre un producto o servicio por el simple hecho de tener un cúmulo de experiencias a lo largo de su vida que preparan a la mente para calificar como agradable o desagradable cualquier objeto; se dice que algunas creencias se acompañan de un componente emocional y opiniones que determinan la fidelidad a determinadas marcas por su valoración de calidad y durabilidad. En el caso opuesto, una creencia negativa, tacharía de una mala reputación un producto o servicio que terminaría por alojarse en el imaginario colectivo.

Adquisición no planeada:

Aquí existe un fuerte componente psíquico, tiene que ver más con una reacción emocional que con satisfacer una necesidad primaria. Un actuar típico en las mujeres: “comprar para resolver un problema personal emocional”. Es precisamente en este factor, en donde se vale el marketing para crear los estímulos necesarios que deriven en la compra de artículos generalmente asociados al estatus como las joyas, las bolsas de diseñador, los perfumes o los cosméticos de lujo.

La conquista del mercado femenino

No tener una intención de compra y hacerlo por “mero impulso” es algo común en las mujeres, un punto inconsciente y crucial en donde mucho se han conjuntado la psicología y el marketing a fin de lograr el momento deseado: completar el funnel de ventas con clientes potenciales para lograr la preferencia de una marca.

Existen otras técnicas y herramientas para penetrar en la mente de las mujeres a fin de captar su atención, influyendo en la toma de sus decisiones para lograr la conversión de los productos o servicios, pues existen diferencias muy importantes entre ambos sexos al momento de realizar una compra, una de ellas es el neuromarketing, y funciona de la siguiente manera:

Aspecto emocional:

A las mujeres se les conquista por el color y la sensación que les hará sentir una prenda de diseñador que utiliza una bella modelo para verse y sentirse bien, más que decirles que están compra un trozo de tela.

Comunicación inteligente:

A las mujeres les interesa lo nuevo e innovador, sin estereotipos ni productos desfasados. Ellas le dedicarán mayor interés a aquellos objetos que cumplan sus verdaderas necesidades.

 Ahorro de tiempo:

En el siglo XXI las mujeres no son las mismas que antes, ahora trabajan, estudian y atienden las labores del hogar a la vez, por lo que la sencillez y practicidad de un producto o servicio que les ayude a optimizar su tiempo y brinde una solución a determinado problema será muy bien aceptado.

Cuidar la estética:

No significa que todo debe ser color de rosa, ahora las mujeres le dan mucho valor al diseño que combine durabilidad y garantía para brindarle la importancia que merece.

Así podemos concluir que las decisiones de compra están basadas en un 90% en las emociones y la conexión que se logra con determinada marca acompañada de una buena atención al cliente lo que llega a superar en muchas ocasiones el tiempo de espera frente a la lógica y la investigación.

Ariadna Olivera
Ariadna Olivera
Periodista y Guionista creativo con experiencia en televisión. Content Strategist & SEO Specialist experta en marketing online y gestión de contenidos optimizados para posicionamiento web.
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