Podemos definir “conducta de ayuda” como las acciones cuya finalidad son el beneficio de otra persona (de forma intencionada). No se debe de confundir conducta de ayuda con conducta altruista, en la cual se ayuda sin tener en cuenta los propios intereses.

Pero… ¿Ayudamos siempre? ¿Existen influencias sociales a la hora de ayudar?

Vamos a analizar un poco por encima cómo es la conducta de ayuda según el escenario.

 

Atribución de culpabilidad

Imaginémonos a una chica (X) sufriendo el acoso de una persona (Y) en la calle. No será lo mismo que atribuyamos la culpa a X que a Y. Si sabemos que X  no hizo nada malo e Y la acosa por disfrutar, será más probable que tomemos las medidas oportunas para que cese esa actitud. Pero si sabemos que X se lo buscó, pues seguramente pasaremos del tema y no prestaremos ayuda.

Ver: Qué es la atribución en la psicología social

Efecto de los espectadores

Debido al fenómeno “difusión de la responsabilidad”, a mayor número de espectadores, menor es la probabilidad de avisar.

Pongamos un ejemplo: Un hombre  va por la calle, y presencia una violación. Lo más probable es que este hombre de aviso a la policía. Pero… ¿Qué pasa si ese hombre ve que la violación  la han visto otras 10 personas?

Por el fenómeno antes nombrado, esa persona “pensaría” que ya han llamado otros a la policía, es decir, que no tiene por qué meterse en líos si ya están avisados.

Debido a ello, cuantos más ven un suceso, menor es la probabilidad de que se dé aviso a las autoridades.

 

Presión social

La mejor manera de explicar esto, es recurriendo a un estudio realizado por Gaertner y Dovidio.

Explicándolo por encima, a una persona blanca, le hacía presenciar dos accidentes. Siendo en uno de ellos, la víctima negra, y en el otro la víctima blanca.

Se le ponen al sujeto dos escenarios:

Se le dice que hay más personas viendo el accidente. En este caso, por la semejanza, ayudaría antes a la víctima blanca, cubriéndose de que le llamen racista con que había más gente

Se le dice que es la única persona que lo ve. Ayudaría antes a la víctima negra por la presión social. Por el miedo a que le llamen racista.

 

Otras influencias

A la hora de prestar ayuda, son muchas las variables que miramos.

Por ejemplo valoramos qué nos pasaría si ayudamos y qué nos pasaría si no ayudamos.

El modelo del alivio del estado de ánimo negativo nos dice que si nos sentimos tristes, una de las posibles salidas es ayudar. Mientras que el modelo de la activación y coste pre-recompensa nos dice que tendríamos que atribuir ese estado de malestar al sufrimiento de la víctima, y sólo se reduce ese sufrimiento con la ayuda.

También es importante añadir que es más probable que ayudemos a alguien que se parece a nosotros. O a alguien que es atractivo. Así como es más probable que ayudemos a una persona que nos presentase en su día una ayuda.

En este artículo se ha podido ver resumidamente de qué depende nuestra conducta de ayuda, sin olvidar que los ejemplos que se ponen hablan de generalidades, pudiendo variar según la persona que se encuentre en dicha situación.

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