Los sueños pueden ser fascinantes, emocionantes, aterradores o simplemente extraños, la investigación sobre el tema ha revelado algunos datos curiosos reflejados en estas 9 investigaciones.

1. Pasamos en promedio seis años de nuestra vida soñando

Los hombres lo hacen, las mujeres también incluso los bebés tienen sueños. Es un acto universal de nuestra especie, les sucede incluso aquellos que dicen no soñar. La investigación ha revelado que tenemos durante la noche varios periodos de sueños con una duración entre 5 a 20 minutos y si calculáramos según la duración promedio de vida de una persona, pasamos alrededor de seis años soñando!

2. Sin embargo olvidamos la mayor parte de nuestros sueños

Según las estimaciones del investigador del sueño Allan Hobson, hasta un 95% de todos los sueños se olvidan rápidamente poco después de despertar. ¿Pero por qué es tan difícil recordarlos?

Según una teoría, los cambios que se producen en el cerebro durante el sueño no son compatibles con la forma en la cual procesamos regularmente la información y la almacenamos para que se pueda dar la formación de la memoria.

Los escáneres cerebrales de las personas que duermen demasiado han revelado que los lóbulos frontales, área que juega un papel clave en la formación de la memoria, están inactivos durante la fase del sueño MOR, que es cuando se producen los sueños.

3. No todos los sueños son en color

Mientras que aproximadamente el 80 por ciento de todos los sueños son en color, hay un pequeño porcentaje de personas que afirman que sueñan en blanco y negro.

En estudios donde se les solicito a los soñadores luego de ser despertados, que seleccionaran los colores que coincidieran con sus sueños en un gráfico, los colores pastel suaves fueron los que se eligieron con más frecuencia.

4. hombres y mujeres sueñan diferente

Los investigadores han encontrado una serie de diferencias en la forma en que hombres y mujeres en lo que respecta al contenido de sus sueños.

En una investigación, los hombres reportaron más casos se sueños acerca de agresiones que las mujeres. Según el investigador del sueño William Domhoff, las mujeres tienden a tener sueños ligeramente más largos que cuentas con más características y personajes.

En cuanto a protagonistas que aparecen en los sueños, los hombres sueñan con otros hombres el doble que lo hacen las mujeres, mientras las mujeres sueñan con ambos sexos por igual.

5. Los animales probablemente sueñan

Si alguna vez ha observado a su perro menando su cola o mover sus piernas mientras duerme, probablemente es porque este soñando, aunque es difícil afirmar con certeza si los animales sueñan, los investigadores creen que posiblemente es así.

Al igual que los humanos, los animales pasan por etapas de sueño que incluyen ciclos de sueño MOR y no MOR.

En un estudio realizado, un gorila que dominaba el lenguaje de señas, en un momento dado, comunicó, imágenes de sueño, lo que posiblemente indica la experiencia de soñar.

6. Podemos controlar nuestros sueños

Conocido como sueños lucidos, es el fenómeno en cual somos conscientes de que estamos soñando a pesar de estar dormidos.

Quienes tienen este tipo de sueños son capaces de controlar directamente el contenido del sueño. Aproximadamente la mitad de las personas pueden recordar haber experimentado al menos un episodio de sueño lucido y algunos individuos son capaces de tener sueños lúcidos con bastante frecuencia.

 

7. Las emociones negativas son más frecuentes en los sueños

Durante más de cincuenta años Calvin S. Hall, investigador del sueño recolecto más de 50 mil registros de sueños de estudiantes universitarios.

Estos documentos estuvieron a la disposición del público durante la década de los 90 para los estudiantes de la Universidad William Domhoff.

Estos registros de sueños revelaron que muchas emociones que se experimentan durante los sueños, incluyendo la alegría, felicidad y el miedo.

La emoción más común experimentada fue la ansiedad, las emociones negativas en general fueron más comunes.

8. Las personas ciegas también sueñan

Mientras que las personas que perdieron su vista antes de la edad de cinco años por lo general tienen sueños visuales en la edad adulta.

A pesar del efecto visual, los sueños de los ciegos son tan complejos y reales como el de los videntes. En lugar de sensaciones visuales, los sueños de los individuos ciegos suelen incluir información de los otros sentidos como el oído, el tacto, el gusto, el oído y el olfato.

9. Algunos sueños son universales

Mientras que gran parte de los sueños son a menudo influenciados por nuestras experiencias personales, los investigadores han encontrado que ciertos temas son comunes a pesar de las diferencias culturales.

Por ejemplo, la gente de todo el mundo sueña con ser perseguido, atacado o con caídas. Otras experiencias comunes incluyen eventos escolares, sentirse congelado e incapaz de moverse, llegar tarde, volar y estar desnudo en público.

Más información sobre estas investigaciones en las siguientes fuentes:

Alleyne. R. (2008). Black and white TV generation have monochrome dreams. Telegraph. http://www.telegraph.co.uk/science/science-news/3353504/Black-and-white-TV-generation-have-monochrome-dreams.html
Blackmore, S. (1985). Lucid dreams: In Kendrick, Frazier (Ed.). Encounters with the paranormal: Science, knowledge and belief. Amherst, NY: Prometheus Books.
Domhoff, G. W. (2005). The Dreams of Men and Women: Patterns of Gender Similarity and Difference. http://dreamresearch.net/Library/domhoff_2005c.html
Empson, J. (2002). Sleep and dreaming (3rd ed.). New York: Palgrave/St. Martin’s Press. Hall, C., & Van de Castle, R. (1966). The Content Analysis of Dreams. New York: Appleton-Century-Crofts.
Hobson, J. H. (1995) Sleep. New York: Scientific American Library. Hockenbury, D., & Hockenbury, S. E. (2007). Discovering Psychology. New York, NY: Worth Publishers.
Hurovitz, C. S., Dunn, S., Domhoff, G. W., & Fiss, H. (1999). The dreams of blind men and women: A replication and extension of previous findings. Dreaming, 9, 183-193.
Schredl, M., Ciric, P., Götz, S., & Wittmann, L. (2004). Typical dreams: Stability and gender differences. The Journal of Psychology 138 (6): 485.

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