El presente artículo trata sobre lo que ocurre cuando una persona experimenta una situación traumática, ésta puede llegar a provocar un Trastorno por Estrés Postraumático (TEPT).

El término trauma viene del griego y significa “herida”, así pues los sucesos relacionados con el trauma se identifican por su carácter amenazante y su naturaleza de gran intensidad y gravedad.

Estos eventos pueden acontecer en cualquier momento de la vida de las personas y como consecuencia de ello desarrollan un Trastorno por Estrés Postraumático (TEPT).

Botero (2005) afirma que el Trastorno por Estrés Postraumático (TEPT) contiene una sintomatología de gran complejidad, es por ello que es definido como un síndrome y éste surge como consecuencia de la vivencia de un suceso o evento traumático que comprende un riesgo tanto físico como psicológico e interfiere en los ámbitos profesionales, familiares y sociales de la persona.

Una vez que se produce el suceso traumático se ha de tener en cuenta la variabilidad de afectación de la persona con respecto a los factores que influyen a la hora de desarrollar este trastorno. A grandes rasgos, los factores significativos para desarrollar TEPT son:

 

Características del acontecimiento traumático:

  • Naturaleza del suceso que proviene de causas naturales como un terremoto o de otro ser humano como una agresión sexual.
  • Severidad, magnitud y extensión del mismo.
  • Nivel de gravedad y tiempo de exposición al suceso traumático, pues a mayor gravedad y tiempo de exposición mayor probabilidad de desarrollar dicho trastorno.

Factores personales:

  • Edad y nivel de desarrollo de la persona, este factor es crucial ya que si la persona sufre un trauma en edades muy tempranas puede desarrollar síntomas del TEPT de mayor gravedad.
  • El sexo, en donde se puede observar cómo las mujeres tienen una mayor probabilidad de sufrir TEPT, aunque los hombres se encuentran más expuestos a sucesos traumáticos.
  • Personalidad y antecedentes psicopatológicos precedentes de la persona.
  • Locus de control y estrategias de afrontamiento que dispone la persona para enfrentarse a las situaciones adversas.
  • Percepción de la amenaza y reacción en el momento posterior al evento traumático.

Factores relacionados con el contexto familiar y social de la víctima:

  • Antecedentes psicopatológicos familiares puesto que el trauma tiene un componente hereditario.
  • Disponibilidad de apoyo familiar y social para la víctima puesto que el trauma afecta significativamente al ámbito familiar y social de la persona y factores culturales debido a poblaciones en donde animen al fatalismo y la autoculpa.

Los síntomas que pueden experimentar una persona que ha sufrido un acontecimiento traumático se recogen en tres clasificaciones: reexperimentación, evitación e hiperactividad.

En la reexperimentación existen numerosos modos en que un individuo vuelve a percibir el suceso traumático.

Una de las maneras es por medio de recuerdos recurrentes e intrusivos que generan en la persona malestar mediante imágenes, pesadillas con sobresalto, percepciones o pensamientos dolorosos del acontecimiento.

En los síntomas diferidos a la evitación se pueden observar en el individuo dos grupos divisorios de los síntomas, los cuales realizan la diferenciación entre el TEPT y otros trastornos.

Estos dos grupos de síntomas son, en primer lugar, la evitación teniendo en cuenta los arduos esfuerzos para evitar pensamientos y emociones que tengan relación con el acontecimiento vivido y el embotamiento emocional, incapacidad de recordar cierta información del suceso traumático, anhedonia y ruptura vital provocado por el trauma llegando a la disociación y percepción de un futuro incierto.

La persona que ha sufrido un trauma presenta también problemas para conciliar el sueño, mantenerlo o sufrir pesadillas en relación al trauma. Estas personas se vuelven más irritables y con posibles ataques de ira, hipervigilancia, dificultad para concentrarse en una actividad y una respuesta extremada de sobresalto.

Esto recoge lo que sería el último síntoma del Trastorno por Estrés Postraumático que es la hiperactivación.

Causas del Trastorno por estrés postraumático

En la actualidad, existen numerosos sucesos que pueden llegar a provocar la aparición de sintomatología relacionada con el TEPT debido a su naturaleza traumática, estos sucesos son:

  • Accidentes de tráfico
  • Terremotos y tsunamis
  • Agresiones sexuales
  • Tortura
  • Terrorismo
  • Duelo
  • Desamparo o abandono
  • Maltrato doméstico
  • Agresiones violentas
  • Maltrato físico
  • Maltrato psicológico

En resumen, con la vivencia del acontecimiento traumático la persona desarrolla una serie de síntomas que dificultan su vida cotidiana, es por ello que debe de ser correctamente diagnosticada y tratada para su recuperación.

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