Con la edad es natural que empecemos a pensar un poco más lentamente, nuestra capacidad para realizar diferentes tareas a la vez va disminuyendo, y recordar es cada vez más difícil.

Esta trasformación cognitiva es un proceso natural producto del adelgazamiento constante y generalizado de la corteza cerebral, la capa más extensa del cerebro.

Sin embargo, este cambio parece que no es inevitable.

Los llamados “súper ancianos” (super agers), conservan una buena memoria y su corteza cerebral parece ser más gruesa a medida que envejecen, según un reciente estudio.

Los investigadores consideran que descubrir aquello que hace diferentes a los super ancianos podría ayudar a develar los secretos para lograr un envejecimiento cerebral saludable y mejorar nuestra comprensión del deterioro mental.

Observar el envejecimiento exitoso podría proporcionarnos los biomarcadores para predecir la resiliencia y determinar qué es lo que sale mal en aquellas personas con enfermedades relacionadas con la edad tales como el Alzheimer o la demencia“, afirma una de las coautoras del estudio, Alexandra Touroutoglou, una neurocientífica de la Escuela de Medicina de Harvard.

Touroutoglou y su equipo aplicaron pruebas de memoria estandarizadas a un grupo de 40 participantes entre 60 a 80 años de edad, además a 41 participantes entre 18 a 35 años.

Entre los participantes mayores, 17 de ellos se desempeñaron igual o mejor que los jóvenes que eran de cuatro a cinco décadas más jóvenes.

Cuando los investigadores examinaron las imágenes de resonancia magnética de los cerebros de los súper ancianos, encontraron que sus cerebros no sólo funcionaban mejor que los cerebros de los jóvenes, sino que también tenían una forma muy similar.

Dos redes neuronales en particular parecían estar protegidas contra la disminución: la Red Neuronal por Defecto (Default Mode Network, DMN), la cual ayuda a almacenar y recuperar nueva información, y la Red de Relevancia (salience network), que se asocia con la focalización de la atención y la identificación de detalles importantes. De hecho, cuanto más gruesas fueron estas regiones, mejor era la memoria de los súper ancianos.

Los resultados, que fueron publicados en septiembre de 2016 por el Journal of Neuroscience, confirman una investigación previa que revelaba que estas regiones neuronales son centros críticos de comunicación cerebral.

Los hallazgos, sin embargo, no explican por qué los súper ancianos poseen estas regiones corticales más gruesas, aunque lo más probable es que sea una combinación de factores genéticos y un estilo de vida saludable.

De ser confirmados estos hallazgos, el descubrimiento de regiones cerebrales resistentes al adelgazamiento en los súper ancianos, podría proporcionar un objetivo para la investigación futura sobre los cambios neuronales relacionados con el envejecimiento.

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