Las personas que son adictas al trabajo lo son también a ser más propensas a padecer de otros trastornos mentales, según una investigación reciente realizada por la Universidad de Bergen en Noruega.

El denominado trabajolismo (adicción al trabajo) a menudo coexiste con otro tipo de trastornos mentales tales como el Trastorno por Déficit de Atención (TDAH), Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC), la Depresión y la Ansiedad.

Las conclusiones proceden de un gran estudio realizado con 16.426 adultos de Noruega.

La doctora Cecilie Schou Andreassen, especialista en psicología clínica del Departamento de Ciencia Psicosocial de la Universidad de Bergen (UIB), autora principal del estudio, aseveró al respecto:

Aquellas personas adictas al trabajo puntuaron más alto en las escalas de síntomas psiquiátricos que aquellas que no lo eran. Por lo tanto, llevar el trabajo al extremo puede ser un signo de problemas psicológicos o emocionales más profundos. Si esta situación refleja vulnerabilidades genéticas, o si los trastornos conducen a la adicción al trabajo o, por el contrario, es la adicción la que causa dichos trastornos, sigue siendo incierto.

7 signos de la adicción al trabajo

Los investigadores emplearon siete criterios válidos para dibujar una línea entre una conducta adictiva y otra que no lo fuera.

En una escala entre 1 (nunca) a 5 (siempre) durante el último año:

  1. Usted piensa en cómo obtener más tiempo libre para poder trabajar más.
  2. Usted pasa mucho más tiempo en el trabajo de lo previsto inicialmente.
  3. Ha trabajado con el fin de reducir sus sentimientos de culpa, ansiedad, impotencia o depresión.
  4. Otros le han dicho que trabaje menos sin escúchalos o hacerles caso.
  5. Usted se estresa si le prohíben trabajar.
  6. Ha llegado a suprimir o dejar en segundo lugar actividades tales como aficiones, el ocio y/o el ejercicio físico debido al trabajo.
  7. Ha trabajado tanto que esto ha influido negativamente en su salud.

Si usted llego a anotar 4 respuestas con respuestas de 4 (a menudo) o 5 (siempre), indica que cumple con los criterios para ser considerado como un adicto al trabajo.

En consecuencia, la escala de adicción de Bergen hace operativa la adicción al trabajo considerando los mismos síntomas clásicos de las adicciones tradicionales, tales como: modificación del estado de ánimo, los conflictos, la baja tolerancia, abstinencia, recaídas y demás problemas.

Algunos de los aspectos más destacados de los hallazgos de esta investigación, es que entre los adictos al trabajo:

  • 32,7 por ciento cumplieron con los criterios diagnósticos de TDAH (en los no adictos al trabajo fue de 12.7 por ciento).
  • 25.6 por ciento cumplía con los criterios diagnósticos de TOC (8.7 por ciento entre los no son adictos al trabajo).
  • 33,8 por ciento cumplían con los criterios diagnósticos de Ansiedad (11,9 por ciento entre los no adictos al trabajo).
  • 8,9 por ciento cumplieron con los criterios diagnósticos de Depresión (2.6 por ciento entre los no adictos al trabajo).

La doctora Andreassen concluye:

A la espera de más investigaciones, no debemos dar por sentado que un adicto al trabajo aparentemente exitoso no padece de otros trastornos relacionados como el TDAH u otras características clínicas.  Sus consideraciones afectan tanto a la identificación y tratamiento de dichos desordenes.

Este artículo se reproduce a partir de información proporcionada por University of Bergen.

Fecha de publicación: 25 de Mayo de 2016

Referencia: Cecilie Schou Andreassen, Mark D. Griffiths, Rajita Sinha, Jørn Hetland, Ståle Pallesen. The Relationships between Workaholism and Symptoms of Psychiatric Disorders: A Large-Scale Cross-Sectional StudyPLOS ONE, 2016; 11 (5): e0152978 DOI:10.1371/journal.pone.0152978

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